Sentencia 36124 de julio 13 de 2010

 

Sentencia 36124 de julio 13 de 2010

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

Rad. 36124

Acta 24

Magistrada Ponente:

Dra. Elsy del Pilar Cuello Calderón

Bogotá, D.C., trece de julio de dos mil diez.

EXTRACTOS: «Se considera

Estimó el tribunal que el requisito de convivencia previsto en el artículo 47 de la Ley 100 de 1993, modificado por el 13 de la Ley 797 de 2003, en el caso que se examina, estaba acreditado, en tanto la separación obligada por las circunstancias ajenas a la voluntad de la pareja no determinan la falta de convivencia efectiva; conclusión que la censura controvierte al estimar que la demandante no convivía bajo el mismo techo y de forma permanente con el causante, toda vez que se encontraba viviendo fuera del país, circunstancia que en su sentir no le permite acceder a la prestación reclamada.

El tema de la convivencia del cónyuge o compañera permanente respecto del pensionado fallecido, como requisito para acceder a la pensión de sobrevivientes, ha sido examinado en distintas oportunidades por esta Sala y se ha considerado que los esposos o compañeros no necesariamente deben estar permanentemente juntos bajo el mismo techo, puesto que determinadas circunstancias como podrían ser motivos de salud, de trabajo, de fuerza mayor, etc., pueden conducir a su separación obligatoria, lo cual no significa que desaparezca la comunidad de vida o la vocación de convivencia entre ambos; así quedó planteado en la sentencia del 10 de mayo de 2007, Radicación 30141, que reiteró, entre otras, la del 15 de junio de 2006, Radicación 27665.

Sin embargo, en el caso que se examina no resulta razonable que dadas las condiciones de salud del pensionado, quien padecía una grave enfermedad, su cónyuge, por voluntad propia, lo abandone y opte por irse al exterior a “vacaciones” o a “cuidar a una hermana” que se encontraba también supuestamente enferma, lo cual deja en evidencia que efectivamente hubo un rompimiento de la convivencia; de allí que se equivocó el sentenciador al estimar que no obstante de que la demandante al momento del deceso de su cónyuge se encontraba en España, compartían la vida normal de pareja; cuando en realidad en la última etapa de su vida, solo contó con el apoyo y cuidado de una hermana.

Así las cosas, queda en evidencia el yerro hermenéutico del tribunal, por lo que habrá de casarse la sentencia impugnada.

En sede de instancia, sirven las consideraciones expuestas en casación, y en ese sentido, se confirma la sentencia del juzgado de primer grado.

Sin costas en el recurso extraordinario y tampoco en la segunda instancia; las de primera instancia a cargo de la demandante.

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Laboral, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, CASA la sentencia del 28 de marzo de 2008, proferida por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Pereira, en el proceso adelantado por Martha Lucía Henao López, contra el Instituto de Seguros Sociales.

En sede de instancia, se confirma la sentencia del Juzgado Segundo Laboral del Circuito de Pereira.

Costas como se indicó en la parte motiva.

Cópiese, notifíquese, publíquese y devuélvase al tribunal de origen».