Sentencia 36407 de febrero 27 de 2013

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

SALA DE CASACIÓN LABORAL

Rad.: 36407

Magistrado Ponente:

Dr. Luis Gabriel Miranda Buelvas

Acta 006

Bogotá, D.C., veintisiete de febrero de dos mil trece.

EXTRACTOS: «IX. Consideraciones de la Corte

Lo primero que debe precisar la Corte es que los hechos relativos a que el actor suscribió como gerente general de Electrocosta las convenciones colectivas de trabajo 1992-1993 y 1994-1995, por lo cual no podía ser beneficiario de convención colectiva de trabajo alguna, así como que no aparece demostrado que el sindicato tuviese como afiliados las dos terceras partes de los trabajadores para que la convención fue extensiva a todos, no fueron parte del debate procesal en las instancias. El primer tema solo vino a ser introducido por la sociedad recurrente en el escrito de apelación, altura procesal en la que no le era ya pertinente variar los hechos y fundamentos de la defensa. El segundo, fue planteado en el recurso extraordinario, y al igual que el anterior, también se convierte en hecho nuevo que por su alegación extemporánea, no resulta admisible.

Debe recordar la Corte que los hechos de un proceso son los expresados por las partes en la demanda y su contestación o en las oportunidades procesales en la que tanto la una como la otra permiten ser modificadas, pero que una vez adquieren su calidad de piezas procesales definitivas, no pueden ser variadas por las partes a su arbitrio, por violentar en uno u otro caso el principio del debido proceso que permea toda actuación judicial.

En la contestación a la demanda la sociedad Electrocosta simplemente alegó que del reconocimiento de la pensión reconocida al señor Leobardo Marrugo surgía un dilema, cuál era el de determinar el origen de dicha prestación, es decir, si era legal o extralegal, para concluir en ambos casos que de todas maneras había la compartibilidad, pues si era de naturaleza legal, la ley permitía esa figura, y si de condición extralegal, la fecha del reconocimiento —mar. 31/95—, también se daba esa situación, por haber sido reconocida en vigencia del artículo 18 del Acuerdo 49 de 1990, aprobado por Decreto 758 del mismo año.

Ahora, al revisar el Acta 80 de la asamblea general de accionistas de la Electrificadora de Bolívar del 1º de abril de 1995, es cierto que allí aparece el reconocimiento al actor de su pensión de jubilación sin hacer referencia alguna a un convenio colectivo.

Empero, para el tribunal fue determinante que de acuerdo en lo consignado en la Resolución empresarial de reconocimiento de pensión de jubilación al actor, la disposición que sirvió de base a dicho reconocimiento fue el artículo 5º de la convención vigente para los años 1976-1978. Y evidentemente en la Resolución 761, en el considerando 1. a, aparece consignado que el beneficiario presentó el “registro civil donde se comprueba su nacimiento el día 15 de enero de 1943 o sea más de cincuenta (50) año (sic) hoy, razón por la que se aplica el artículo quinto de la Convención Colectiva de 1976-1978”.

Y si bien igualmente se alude en dicha resolución que la asamblea de accionistas de la Electrificadora de Bolívar en su sesión del 27 de marzo de 1995, aprobó la pensión de jubilación del actor, ello no conlleva necesariamente que la apreciación del tribunal se muestre ostensible o descabellada, pues indudablemente la misma se muestra razonable y tomada de un elemento de convicción que fue elaborado por la propia empresa demandada.

Lo anterior bastaría para encontrar infundado el recurso. Sin embargo, debe observarse que en el hecho cuarto los demandantes afirmaron “Que el reconocimiento a los actores de esta pensión de jubilación, de carácter convencional se les hizo por haber laborado para ellas por más de veinte (2º) años y tener cincuenta (50) años de edad” , lo cual fue aceptado por la empleadora al responder ese hecho de la siguiente manera: “Es cierto, aclarando que en el caso del señor Leobardo Marrugo la edad no fue condición para el otorgamiento de la mencionada acreencia”. Es decir, que de esta pieza procesal la empresa admitió lisa y llanamente que la pensión que le reconoció al demandante tenía su fuente en la convención colectiva de trabajo, aspecto que sin duda le da fuerza a la apreciación que hizo el tribunal de la resolución de reconocimiento de pensión empresarial.

Por tanto, al quedar incólume la consideración del juez de apelaciones, queda igualmente inalterada su otra motivación, según la cual son compatibles las pensiones de vejez y convencional, en tanto en la cláusula 20 de la convención colectiva de 1982-1983, que no ha sido derogada por norma posterior, dispuso que la pensión allí consagrada se otorgaba sin tener en cuenta la pensión de vejez que reconoce el ISS.

De otro lado, son también infundadas las críticas que hace la censura sobre las convenciones colectivas de trabajo aportadas a los autos, pues cada una de ellas aparecen con la respectiva constancia de depósito, aun cuando fueron aportadas en copias simples, las cuales tienen plena validez al tenor de lo preceptuado por el numeral 3º del artículo 54A del Código Procesal del Trabajo y de la Seguridad Social, precepto que fue adicionado por el artículo 24 de la Ley 712 de 2001.

Sobre la interpretación de la cláusula 20 de la convención colectiva de trabajo de 1982-1983, esta Sala ha sostenido reiteradamente que en la misma se consagró de manera clara y perentoria la compatibilidad de las pensiones convencionales con las de vejez del ISS, en tanto allí se dispuso sin lugar a equívocos que las primeras se otorgarían con el “ciento por ciento del salario promedio devengado por el trabajador en el último año de servicio, sin tener en cuenta la pensión de vejez que reconoce el ISS”, interpretación que es la única que puede desprenderse del texto convencional aludido (subrayado(sic) y resaltado no son del texto).

No prospera el cargo.

X. El recurso del demandante Reinaldo Marrugo López

En el alcance de la impugnación solicita de los magistrados de esta Sala de la Corte que “se sirvan casar parcialmente la sentencia... para que constituida en sede de instancia revoque la absolución contenida en el fallo de segunda instancia en relación con las súplicas del señor Reinaldo Marrugo López y, en su lugar, condenar a la demandada a reconocer y pagar el cien por ciento (100%9(sic) de su pensión de jubilación, a que no se le comparta con la que le paga el Instituto de Seguros Sociales y a que se le cancele las diferencias de mesadas adeudadas y las primas —también adeudadas— debidamente indexadas”.

Para tal efecto le formula un cargo que fue replicado y que será resuelto a continuación.

XI. Cargo único

Acusa el fallo de violación indirecta por aplicación indebida de los artículos 5º del Acuerdo 29 de 1985, 5 parágrafo del Decreto 2789 de 1985, 18 del Acuerdo 49 de 1990 (D. 2879/85, art. 1º, y 758/90, arts. 1º), 11 y 60 del Acuerdo 224/66 8D.(sic) 3041/66, art. 1º), 467 y 468 del Código Sustantivo del Trabajo, lo cual condujo a la aplicación indebida de los artículos 259, 260 del Código Sustantivo del Trabajo; 72 y 76 de la Ley 90 de 1946 y 48 de la Constitución Nacional; 12 y 17 de la Ley 6ª de 1945; 27 del Decreto 3135 de 1968; 68 del Decreto 1848 de 1969; 61 del Código Procesal del Trabajo y de la Seguridad Social, 1494, 1495 y 1496 del Código Civil; 187 y 305 del Código de Procedimiento Civil.

Señala que por haber apreciado con error el acta de reconocimiento de la pensión de jubilación convencional de folio 8 y las convenciones colectivas de trabajo 1976-1978 y 1982-1983 de folios 115 al 135, el tribunal incurrió en los siguientes errores evidentes de hecho:

“1. Dar por demostrado, no estándolo, que el acta en la que se hace el reconocimiento al recurrente y que obra a folios 8 del expediente es una resolución.

2. Dar por demostrado, no estándolo, que dicha acta, a pesar de no aparecer firmada por el recurrente, tiene carácter vinculante, para este, en cuanto a su contenido.

3. No dar por demostrado, estándolo, que las alusiones hechas en el acta en mención relativas a la compartibilidad de la pensión una vez el Instituto de Seguros Sociales reconociera la de vejez, son ineficaces frente al contenido de los artículos 5º de la convención colectiva 1976-1978 y 20 de la 1982-1983”.

En su demostración alega que aun cuando el tribunal reconoció el carácter convencional de la pensión de jubilación que la empleadora le reconoció, sin embargo le dio valor a la manifestación unilateral del demandado que fue el que dispuso la compartibilidad, además de que al notificarse del acto de reconocimiento dejó consignado que no se le había dado cumplimiento a lo estipulado en el artículo 20 de la convención colectiva 1982-1984, por lo cual reitera que es ineficaz la aludida expresión unilateral de la demandada de compartir la pensión empresarial con la de vejez del ISS.

XII. La réplica

Indica que en la decisión del tribunal, tomada en ejercicio de la libre formación del convencimiento, no se configura violación de la ley sustancial, y menos la comisión de un error de hecho evidente, pues la resolución que concedió la pensión al señor Marrugo López es clara en determinar que después de que se le conceda la pensión de vejez, la empresa solo pagará el mayor valor que resulte entre lo pagado por el ISS y lo que pagaba ella.

También asegura que no se puede afirmar que el artículo 20 de la convención colectiva 1982-1983 prohíba la compartibilidad, que lo que allí se expresa es al procedimiento de liquidación de la pensión que se reconozca con base en el artículo 5º de la convención colectiva 1976-1978 y que tampoco hay prueba de la condición de beneficiario del actor de las disposiciones convencionales.

XIII. Se considera

En el documento contentivo del reconocimiento por parte de la empresa de la pensión de jubilación al demandante Reinaldo Marrugo López, aparece como título “Acta de reconocimiento de pensión de jubilación convencional”. Más adelante se hace alusión al registro civil que comprueba su nacimiento el 22 de junio de 1944, o sea 54 años a la fecha, consignándose a renglón seguido que esa es “razón por la que se da aplicación a la Convención Colectiva del Trabajo 1976-1977”. Posteriormente aparece el monto de la pensión y la manifestación de que “Esta pensión de jubilación se reconoce con base en lo establecido en el artículo 5º de la Convención Colectiva de Trabajo de 1976 y 1977 vigente...”; luego la compartibilidad de esta pensión con la que el ISS reconozca por pensión de vejez, y por último la nota suscrita por el actor, según la cual “No aparece lo estipulado en el artículo (4º) (sic) 20 de la Convención Colectiva 1982-1984”.

A su turno, el artículo 5º de la Convención Colectiva de Trabajo vigente entre el 1º de abril de 1976 y el 1º de abril de 1978, consagró el derecho a la pensión de jubilación a los trabajadores que cumplan 20 años de servicio y 50 años de edad, en cuantía del ciento por ciento (100%) del salario promedio devengado por el trabajador en el último año de servicio en la empresa.

Por su parte, el artículo veinte (20) de la convención colectiva de trabajo vigente entre el 1º de enero de 1982 y el 1º de enero de 1984, señaló que “Para efectos de la liquidación de la pensión de jubilación, de acuerdo al artículo 5º de la Convención Colectiva 1976-1978, la empresa reconocerá el ciento por ciento del salario promedio devengado por el trabajador en el último año de servicio, sin tener en cuenta la pensión de vejez que reconoce el ISS”.

Ninguna de las anteriores cláusulas aparecen derogadas o modificadas por las convenciones colectivas posteriores aportadas a los autos; por lo tanto, de la situación fáctica reseñada hasta ahora, se desprende lo siguiente:

La pensión de jubilación convencional debe ser reconocida por la empresa, en la cuantía indicada, sin tener en cuenta la pensión de vejez que reconozca el ISS. Es decir que hay una consagración expresa de la figura de la compatibilidad pensional, lo cual se aviene a los postulados de excepción que regulaba el artículo 18 del Acuerdo 49 de 1990, aprobado por el Decreto 758 de 1990, según el cual las pensiones de origen extralegal reconocidas con posterioridad al 17 de octubre de 1985, serán compartidas con las pensiones de vejez, a menos que en la convención colectiva de trabajo, pacto colectivo, laudo arbitral o acuerdo entre las partes, se disponga que dichas pensiones extralegales no serán compartidas con las de vejez que reconozca el ISS.

Siendo ello así, es evidente que no hubo acuerdo expreso de las partes en el acta de reconocimiento de la pensión convencional al actor Reinaldo Marrugo López, tanto así que este dejó la constancia de que no se estaba dando cumplimiento al artículo 20 de la convención colectiva 1982-1984, precepto que, vale la pena recordarlo, consagró expresamente la compatibilidad entre los dos tipos de pensiones, en tanto, y ya se ha dicho, que la pensión convencional se reconocería por la empresa sin tener en cuenta la pensión de vejez por el ISS.

En esas condiciones, es claro que la manifestación de compartibilidad que trae el acta en referencia, fue una expresión de voluntad unilateral por parte de la empresa, que jamás podía contravenir la regulación convencional existente y a la que atrás se ha hecho referencia.

No es más lo que debe decirse para encontrar fundado el cargo, por lo que se casará la sentencia en lo pertinente, para en su lugar confirmar en su integridad la decisión de primer grado, sirviendo como consideraciones de instancia, las expuestas en sede de casación.

Las costas del recurso extraordinario interpuesto por la empresa, serán de cargo de la misma, al igual que las de primera y segunda instancia. En la liquidación, inclúyanse como agencias en derecho a su cargo, la suma de seis millones de pesos ($ 6.000.000).

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Laboral, administrando justicia en nombre de la República de Colombia y por autoridad de la ley, CASA la sentencia proferida el 28 de noviembre de 2007 por el Tribunal Superior de Cartagena dentro del proceso ordinario adelantado por Reinaldo Marrugo López y Leonardo Celín Marrugo Muñoz contra la Electrificadora de la Costa Atlántica S.A. ESP “Electrocosta S.A. ESP”, en cuanto revocó la sentencia de primera instancia y en su lugar absolvió a la demandada de las pretensiones formuladas por Reinaldo Marrugo López, Y NO LA CASA EN LO DEMÁS. En sede de instancia, CONFIRMA en su integridad la sentencia proferida por el Juzgado Octavo Laboral del Circuito de Cartagena el 13 de abril de 2007.

Costas como se dijo en la parte motiva.

Cópiese, notifíquese, publíquese y devuélvase el expediente al tribunal de origen».