Sentencia 3642 de abril 10 de 1992 

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN CUARTA

EXHIBICIÓN DE LIBROS DE CONTABILIDAD

SOLICITUDES DE PRÓRROGA O APLAZAMIENTO

EXTRACTOS: «Las expresiones, “no exhibir” o “no presentar” (libros de contabilidad y soportes) de los artículos 34-4 del Decreto 2821 de 1974 y 15 del Decreto 3803 de 1982, implican una variedad de situaciones o conductas, desde la negativa expresa, a la ausencia física de los documentos (o del propio obligado o encargado) del lugar en que se supone debe cumplirse la exhibición, incluyendo las pretensiones o los motivos irrelevantes esgrimidos en el curso de la visita para eludir la exhibición.

Pero, mientras en las hipótesis probadas, por ejemplo, de la negativa absoluta, la inexistencia de la contabilidad, o la no comparecencia del obligado o de quien deba responder del manejo contable que impida el examen documentario, el visitador puede dar por cumplida su gestión, en el evento de mediar solicitudes debe haber un pronunciamiento al respecto, no solamente por ser derecho procesal de quien las plantea, sino como demostración objetiva de su renuencia, ya que dicho pronunciamiento no puede entenderse satisfecho por vía de la denegación implícita, de suyo carente de motivación, pues, en este evento, los planteamientos y conclusiones del visitador y de los actos subsiguientes, en el sentido de no haberse obtenido la exhibición por renuencia, quedarían sin sustentación.

No se trata de revivir el extinguido traslado del acta o de provocar la apertura de instancias no previstas en el procedimiento, ni menos de ignorar la presunción de legalidad de los informes de visita, sino de que los supuestos de hecho de éstos aparezcan debidamente acreditados, la prueba de haber obrado una petición no resuelta, o de haber sido manifiesta la voluntad o disposición de ánimo de no oponerse al examen contable, desvirtúa tales supuestos y, necesariamente el hecho presumido, de “no exhibir” los libros.

Este hecho no es siempre “puro y simple”, según se da a entender en el fallo recurrido, sino que en determinadas circunstancias se halla sujeto, como en el caso, a la decisión expresa que recaiga sobre las pretensiones de prórroga o aplazamiento u otras justificaciones.

Por otra parte, la Sala ha dicho que en el ordenamiento jurídico impositivo, no hay disposiciones que restrinjan el término de la visita o señalen el preciso instante de la exhibición, debiendo entenderse que bien puede tener lugar ésta a tiempo de ser exigida por la comisión visitadora o mientras dure la inspección, sin perjuicio del otorgamiento de una prórroga, no a título de concesión graciosa, sino por virtud, entre otros, de los artículos 132 del Decreto 1651 de 1961 y 285 y 286 del Código de Procedimiento Civil, que prevén fases del requerimiento, oposición o justificación previos o impiden tener la exhibición como carga “instantánea”, principios recogidos por el artículo 2º del Decreto 1354 de 1987, citado por la actora, que reafirman los asertos anteriores, fuera, o no, aplicable al caso (Cfr., sentencia de la Sala de 6 de diciembre de 1991, radicado N° 3592)».

(Sentencia de abril 10 de 1992. Radicación 3642. Consejera Ponente: Dra. Consuelo Sarria Olcos).

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