Sentencia 37200 de septiembre 23 de 2009

 

Sentencia 37200 de septiembre 23 de 2009 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

Rad.:37200

Magistrado Ponente:

Dr. Luis Javier Osorio López

Acta 37

Bogotá, D.C, veintitrés de septiembre dos mil nueve.

EXTRACTOS:«V. El recurso de casación

Lo interpuso la demandante con la finalidad de que se case la sentencia recurrida para que en instancia se confirme la del juzgado

Con ese propósito formuló un solo cargo, no replicado y que se decidirá a continuación.

VI. Cargo único

Por la vía directa acusa la interpretación errónea de los artículos 488 del Código Sustantivo del Trabajo y 151 del Código Procesal del Trabajo y de la S. S., en armonía con los artículos 1º de la Ley 33 de 1985, 73 del Decreto 1848 de 1969, 12 del Decreto 717 de 1978 y 48 y 53 de la Constitución Política.

En la demostración reproduce el aparte pertinente de la sentencia acusada y reitera que lo que se pretende es el reajuste de la pensión de la jubilación por no haberle tenido en cuenta algunos factores salariales y a continuación agrega:

“Evidentemente, el tribunal le fijó a las normas que gobiernan la prescripción un alcance restringido, pues no queda duda que en este caso dicho fenómeno no ha ocurrido, por cuanto que la pensión es una prestación de tracto sucesivo que tiene una causación mensual, por tanto, cualquier reajuste que es anejo y no puede subsistir si ella no subsiste, debe ser imprescriptible, salvo los porcentajes de las diferencias pensionales que haya dejado de recibir por fuera del tiempo en que la ley lo faculta para promover el reclamo el derecho que en justicia le asiste.

Enseña un viejo e invertebrado principio de derecho que lo accesorio sigue la suerte de lo principal, por tanto, si el reajuste es anejo a la pensión, resulta incuestionable que lo accesorio no puede correr con diferente suerte de prescripción que el derecho principal; por tanto, si bien es entendible que se encuentran prescritas las sumas no reclamadas dentro del término legal, no lo está el derecho que tiene la actora a que se le ajuste su mesada pensional para no verse privada de su monto completo.

Hasta ahora las decisiones judiciales se han apoyado, para declarar prescrito el derecho en estos casos, en una jurisprudencia de la Corte cuya tesis doctrinaria solicito se recoja, pues el caso resuelto por la Corte en la sentencia de julio 15 de 2003, radicación 19.557, es igual al presente y en poco o nada difiere de los que a continuación se transcribirán, eventos en que se busca el reajuste de una pensión por ajustes del IBL o por porcentajes, y cuya tesis jurisprudencial es mutatis mutandi aplicable al sub lite, pues enseña también el principio de derecho que donde existe la misma razón, debe operar la misma disposición.

Pretender que el derecho a solicitar el reajuste de una pensión tiene un término de prescripción de los derechos distinto de aquel que regla la pensión misma, es tanto como someter a prescripción el derecho mismo, porque no podría exigirse su pago en ninguna época si trascurrieron más de tres años desde cuando se adquirió el derecho a la pensión cuya reliquidación se reclama.

La tesis de la prescriptibilidad del derecho a obtener un reajuste pensional por el IBL, es similar al pretendido en este caso cuando se pide colacionar unos factores para aumentar la mesada pensional inicial, y en estos eventos, como lo ha resuelto la honorable Corte, tal pedimento no se ve afectado por el fenómeno de la prescripción”.

La censura finaliza la acusación con la reproducción de apartes de las sentencias de casación del 19 de mayo de 2005, radicación 23120 y 5 de diciembre de 2006, radicación 28552.

VII. Se considera

Surge del estudio pormenorizado del cargo, que básicamente la censura pretende que se aplique al asunto bajo examen las orientaciones señaladas por esta corporación en las sentencias traídas a colación en el cargo respecto a la imprescriptibilidad del reajuste del IBL y que se desechen las que fijó en la sentencia del 15 de julio de 1997, radicación 19557, cuando consideró que factores salariales que integraban la base de liquidación prescribían si no se reclamaban dentro de los tres años siguientes contados desde que la obligación se hizo exigible.

Sin embargo, en la sentencia del 19 de mayo de 2005, radicación 23120, esta Sala explicó las razones por las cuales la actualización del IBL no podía asimilarse en ningún caso a un factor cuantitativo que debe observarse para concretar el monto de una mesada pensional.

En efecto, para la liquidación del monto pensional en un caso determinado, es dable suponer que se deben observar, de acuerdo con la ley o con un acto que laboralmente tenga su misma fuerza, ciertos elementos devengados por el beneficiario y que junto con la asignación básica mensual conforman la masa salarial de la cual se extrae el porcentaje legal que indica el monto final de la mesada que debe pagarse.

Esa masa salarial ya conformada, es posible de actualizarse monetariamente, pero esa actualización jamás puede considerarse como un factor integrante de la misma, puesto que lo que con ella ocurre es sencillamente que un determinado monto dinerario que pierde su poder adquisitivo o se desvaloriza con el paso del tiempo, debe ser traído a valor presente sin que ello represente un incremento en su valor nominal que, por el contrario, se mantiene inalterable en tanto ha sido actualizado.

Distinto es el caso en que la masa salarial, que ha debido ser conformada con una pluralidad determinada de elementos y no se integra con la totalidad de los mismos. En este evento, cuando ello acontece, aquellos factores omitidos empiezan a verse afectados por el término prescriptivo, que una vez culminado implican la pérdida de su exigibilidad y la conversión en obligaciones naturales de cumplimiento voluntario por el deudor. Obviamente, esa base de liquidación, bien integrada en su totalidad o parcialmente, puede ser actualizada posteriormente y por no ser una obligación propiamente dicha sino la corrección cuantitativa de su valor, que en el fondo sigue siendo el mismo, no es posible que se extinga por el simple paso del tiempo.

Por ello, la Corte, en la primera de las sentencias citadas por la censura, afirmó que “el derecho al reconocimiento judicial extrajudicial, legal o extralegal de un factor salarial que incremente eventualmente la base salarial, es muy distinto del que surge del propio monto de esta base salarial ya determinado o fijado, y al que eventualmente por su desvalorización existe necesidad de traer a valor presente, para de esa forma evitar la pérdida de su poder adquisitivo, y el consecuente perjuicio para el trabajador que lo percibe. En otras palabras, la indexación no es un factor que incrementa la base salarial. De ahí la diferencia para que aquella no tenga el carácter de prescriptible”.

Igualmente las anteriores orientaciones tienen aplicación en lo que respecta al porcentaje del monto de la pensión, el cual ha considerado la Corte que tampoco prescribe, pues el derecho pensional, en su conjunto, está conformado por un tiempo de servicio, edad y monto dinerario, que generalmente corresponde a un porcentaje de la masa salarial o base de liquidación. Ese porcentaje siempre deberá ser tomado de la base liquidatoria observada, pero asimismo, como es natural, tampoco puede ser equiparado a un factor salarial en tanto este es una de sus especies y no su generalidad.

Por tanto, las doctrinas sentadas por la Corte, tanto en la sentencia de radicación 19557, como las que recuerda la censura, se mantienen inalterables por no existir razonamientos nuevos que conlleven a su modificación o superación, razón por la cual el cargo no prospera sin que haya lugar a costas por no haber sido replicada la demanda extraordinaria.

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Laboral, administrando justicia en nombre de la República de Colombia y por autoridad de la ley, NO CASA la sentencia proferida el 15 de mayo de 2008 por el Tribunal Superior de Medellín, dentro del proceso ordinario adelantado por Cecilia Aranzazu Mejía contra la Caja Nacional de Previsión Social “Cajanal”.

Sin costas.

Desvuélvase el expediente al tribunal de origen.

Cópiese, notifíquese y públiquese».