Sentencia 37456 de junio 16 de 2010

 

Sentencia 37456 de junio 16 de 2010

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

Rad.: 37456

Acta 20

Magistrado Ponente:

Dr. Camilo Tarquino Gallego

Bogotá, D.C., dieciséis de junio de dos mil diez.

EXTRACTOS: «Se considera

Se estudian conjuntamente los tres cargos, por cuanto a pesar de estar dirigidos por vías diferentes, denuncian las mismas disposiciones legales, se valen de similares argumentos y persiguen un idéntico objetivo, esto es, asignarle naturaleza salarial a la prima extralegal de vacaciones que devengó el actor al servicio de la entidad bancaria demandada.

El fundamento básico del tribunal para negar el carácter salarial a la prima de vacaciones, y de ese modo abstenerse de ordenar las reliquidaciones pretendidas por el demandante, consistió en estimar que ese pago no retribuye el servicio, sino que se encuentra condicionado al disfrute del periodo de descanso vacacional, luego de analizar el parágrafo del artículo 26 de la convención colectiva de trabajo, suscrita el 6 de marzo de 1990, que obra a folios 158 a 178 del expediente, que textualmente establece: “Es entendido que esta prima o auxilio se pagará únicamente en el momento en que el trabajador entre a disfrutar de sus vacaciones. Cuando el contrato de trabajo termine por retiro voluntario del trabajador o por despido sin justa causa, sin que se hubiere disfrutado de vacaciones, el banco reconocerá la prima de vacaciones, por año completo de servicios o proporcionalmente por fracción de año, siempre que esta exceda de seis (6) meses”.

El anterior beneficio extralegal se mantuvo vigente en las convenciones colectivas de trabajo posteriores, que suscribió la entidad bancaria demandada y su sindicato de trabajadores, las cuales obran a folios 22 a 41 y 136 a 156, así como en los laudos arbitrales de folios 42 a 133, que consagraron: “vigencia de derechos”. Quedan vigentes todas las normas anteriormente pactadas por convenciones colectivas de trabajo, laudos arbitrales, acuerdos pre-existentes y la costumbre a falta de norma escrita, que no sean expresamente modificadas o derogadas, en todo o en parte, por la presente convención colectiva, que pone fin al conflicto colectivo resultante de la presentación del pliego de peticiones”.

Examinada la normativa extralegal que sirvió de soporte a la decisión recurrida, observa la Corte que el sentenciador de alzada, al fijar el alcance de la disposición convencional que consagra el derecho pretendido por el actor, no incurrió en los desaciertos fácticos que denuncia el recurrente y, menos aun, que violara norma sustancial alguna, pues la inferencia que obtuvo de aquella preceptiva, no luce disparatada, sino, por el contrario, se torna razonable y convincente, en cuanto dedujo que la prima de vacaciones no es constitutiva de factor salarial, por cuanto su causación y exigibilidad, está ligada en forma concomitante al periodo de descanso anual remunerado.

La Corte ha venido considerando tradicional e inveteradamente, que como tribunal de casación no puede invalidar la interpretación de una norma convencional hecha por los jueces de instancia, si ese entendimiento encaja dentro de las posibilidades hermenéuticas de su texto, pues tal circunstancia, antes que implicar la comisión de un dislate manifestó, representa más bien el ejercicio de la potestad dada a los jueces del trabajo por el artículo 61 del Código Procesal del Trabajo y de la Seguridad Social para formar libremente su convencimiento.

Desde esa perspectiva, la decisión del tribunal, se reitera, es formalmente válida, en cuanto no se rebela contra el contenido de la cláusula convencional hasta el punto de alterarla por completo, sino que siendo razonable, descarta la existencia de un dislate fáctico con fuerza suficiente para enervar la sentencia recurrida.

De otro lado, aun cuando es cierto que la representante legal de la demandada admite que en los artículos 17 y 20 de la convención colectiva de trabajo del 28 de diciembre de 1981, se dispuso que la prima de vacaciones constituye salario para liquidar el auxilio de cesantía y prima de antigüedad (fl. 620), tal manifestación no estructura prueba de confesión para los efectos del presente proceso, porque para el momento de su vigencia, la actora aún no laboraba para el banco, pues ingresó el 21 de noviembre de 1988.

Adicionalmente, en las convenciones colectivas que reposan en el expediente, vigentes para la misma época en que duró la relación laboral objeto del presente proceso, no aparece estipulación expresa en la que se le otorgue naturaleza salarial a la prima de vacaciones.

Las demás pruebas que denuncia el censor como causantes de los yerros fácticos, tampoco logran infirmar la decisión que adoptó el tribunal, pues aun cuando del examen a los documentos que obran a folios 17, 18, 397, 398, 400 y 401, se deduce que la entidad bancaria demandada cancelaba al actor la prima extralegal de vacaciones, ello, por sí solo, no es suficiente para otorgarle la naturaleza salarial que pretende atribuirle el recurrente a esos pagos, máxime que su reconocimiento está íntimamente ligado al disfrute del periodo vacacional, conforme se infiere del texto de la convención colectiva de trabajo que señaló el tribunal en el proveído acusado.

Conviene advertir, que la falta de acuerdo expreso entre las partes en torno al hecho de asignarle naturaleza salarial a la prima de vacaciones, no genera, ipso jure, el que deba ser tenida en cuenta como factor constitutivo del salario y, por ende, colacionarse para la liquidación de prestaciones sociales, como lo destacó la Corte en la sentencia del 11 de marzo de 1999, Radicación 11539, reiterada en la del 27 de mayo de 2009, Radicación 32657, cuando sobre el tema dijo:

“Ahora bien, frente a la conclusión del tribunal en punto a la naturaleza salarial de la prima de vacaciones, fundada en que las partes no acordaran expresamente que no lo fuera, interesa anotar que esta Sala de la Corte en sentencia del 11 de marzo de 1999, Radicación 11539, estableció:

“Sin incidencia alguna en la decisión, se ve precisada la Corte, por vía de doctrina, a corregir el entendimiento equivocado del tribunal en punto a la prima de vacaciones.

“Este beneficio extra legal de los trabajadores, si bien en ocasiones puede llegar a ser factor de salario, atendidos los elementos fácticos que demuestren en un momento dado que su finalidad sí fue la retribución de servicios, per se no es factor de salario —como lo entendió de modo erróneo el ad quem—, esto es, su simple convenio en un acuerdo colectivo ayuno de la precisión acerca de su naturaleza, no faculta al juzgador para derivar automáticamente de ese simple hecho la naturaleza salarial; a fortiori si en la propia convención colectiva o aún en el contrato individual de trabajo (L. 50/1990, art. 15) se le despoja de ese carácter o se pacta simple y claramente como un beneficio accesorio a los descansos o a las vacaciones para que no sea colacionable como factor de liquidación prestacional”.

En las condiciones destacadas, si el ad quem no incurrió en error alguno al negar el carácter salarial a la prima de vacaciones, mal puede atribuírsele violación a las normas denunciadas, generada en un mayor salario base de liquidación de prestaciones e indemnización por despido injusto, pues si el reajuste pretendido tenía como fundamento la falta de esos pagos como constitutivos de salario, al no ser reconocida esa naturaleza jurídica, surge como conclusión inevitable que las pretensiones incoadas estén llamadas al fracaso.

Por lo visto, los cargos no prosperan.

Las costas del recurso extraordinario son a cargo de la parte recurrente.

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Laboral, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, NO CASA la sentencia del 13 de junio de 2008, proferida por la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá, en el proceso que Jorge Enrique López Campos le promovió al Banco Popular S.A.

Costas a cargo de la parte recurrente.

Cópiese, notifíquese y devuélvase al tribunal de origen».