Sentencia 37565 de octubre 5 de 2010

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

SALA DE CASACIÓN LABORAL

Radicación 37565

Acta Nº 36

Magistrado Ponente:

Dr. Camilo Tarquino Gallego

Bogotá, D.C., cinco de octubre de dos mil diez.

EXTRACTOS: «Se considera

Procede la Corte a estudiar las pruebas denunciadas en el cargo como mal apreciadas por el tribunal.

La inconformidad que señala la censura radica en que el ad quem, apreció erróneamente el Laudo arbitral proferido el 19 de diciembre de 1967 (fls. 712), que lo llevó a concluir que la prima convencional de vacaciones, no tiene naturaleza salarial. Reforzó con la consideración de que la convención colectiva que dio origen a la prima de vacaciones suscrita por las partes el 30 de noviembre de 1961, no fue apreciada por el tribunal, debido a que del texto de la misma no se infiere que la prima convencional de vacaciones carezca de connotación salarial y que, en consecuencia, ha debido considerarse para liquidar los créditos debidos a los demandantes.

Acorde con lo anterior, puede afirmarse que el tribunal, al encontrar prueba que le permitió establecer que las partes no otorgaron naturaleza salarial a la prima de vacaciones, concluyó que ese beneficio no tenía porque considerarse como factor del salario, razonamiento que, para la Corte, en manera alguna conlleva al quebranto normativo que se le atribuye, pues extrajo tanto del laudo arbitral en mención como de los textos convencionales aportados al plenario (anexo 3 del expediente), que la prima convencional de vacaciones sufrió cambios en su cuantía más no en la forma de causación, por lo tanto el análisis respecto de su naturaleza y causación lo orientó desde las normas anteriormente citadas, debido a que fueron las que le dieron origen.

Ello es lo que corresponde, porque en tratándose de un pago al que la ley no le otorga directamente la índole salarial, habrá que determinar si esa naturaleza se presenta al tenor de lo previsto en el artículo 127 del Código Sustantivo del Trabajo y que identifican el salario.

Ahora bien, frente a la conclusión del recurrente en punto a la naturaleza salarial de la prima de vacaciones, fundada en que las partes no acordaran expresamente que no lo fuera, interesa anotar que esta Sala de la Corte en sentencia del 19 de abril de 2001, Radicación 15610, estableció:

“La calificación de la naturaleza jurídica de las primas de vacaciones y de antigüedad no puede ser genérica, y para saber si constituyen o no salario debe examinarse entre otros factores la razón de ser del beneficio, la forma como está concebido y su finalidad, en cada caso concreto.

“Como lo recuerda la replicante, ha adoctrinado esta Sala:

“Hecha la aclaración anterior la Sala aprecia que el razonamiento del ad quem es atendible como que si bien el artículo 127 del Código Sustantivo del Trabajo señala entre los factores salariales la prima, el 128 ibídem contempla esa misma denominación como excepción. Siendo entonces posible que en unas oportunidades la prima de vacaciones sea factor salarial y en otras no lo sea, no cabe duda que atendiendo las circunstancias de cada caso, su calificación emerja de la decisión judicial, y no de la ley, como lo planteó la censura”.

Ahora bien, es cierto que la censura trajo en su apoyo los criterios expuestos por la Sala en la sentencia del 22 de marzo de 1988, en cuanto preceptúa claramente que “las primas habituales sin excepción (incluida naturalmente la de vacaciones) son típicos elementos del salario. De otro lado es errado pensar que una prima vacacional no implique retribución de servicios, siendo que para obtener el derecho a ella es presupuesto indispensable haber laborado el tiempo necesario para generar las respectivas vacaciones”.

Sin embargo, ese discernimiento no es el que desde hace más de una década orienta las decisiones de la Sala, como se ha visto con la cita de la sentencia arriba trascrita y se confirma, por ejemplo, con lo expuesto en la sentencia del 19 de enero de 1996, Radicación 8042, citada por la recurrente, en la cual se afirmó:

“Además, no es cierto que los artículos 127 y 128 del Código Sustantivo del Trabajo, como tampoco los artículos 14 y 15 de la Ley 50 de 1990 que subrogaron los anteriores, definan expresamente que las primas de vacaciones y de antigüedad constituyen salario por lo que, frente a tales rubros y dentro del estudio jurisprudencial correspondiente, puede caber en cada caso el análisis propio que permita identificar la causa y finalidad del pago para de tal forma precisar si tiene el carácter retributivo del servicio al que alude la ley”.

En este caso, no es posible concluir que la aludida prima de vacaciones esté concebida como una contraprestación directa del servicio, esto es, que con ella se estuviera retribuyendo de manera inmediata la actividad laboral desplegada por la demandante, en la medida en que por la forma como está concebida no se desprende que se remunerara el trabajo efectuado por los trabajadores y, por el contrario, su reconocimiento estaba directamente relacionado a un descanso remunerado que, como es sabido, no tiene naturaleza salarial, porque durante el mismo, obviamente, no hay prestación del servicio.

Ahora, frente al pago proporcional de la prima de vacaciones esta Corte observa que la convención colectiva de 1963 dispuso que su liquidación, en caso de terminación del contrato, se haría por “un año completo cuando el último período de trabajo no sea inferior a 346 días”. Es decir, no consagró la proporcionalidad en el pago de la misma, según se desprende del texto de anterior precepto convencional.

Finalmente, en cuanto a la indemnización moratoria es pertinente anotar que el juez ad quem, para confirmar la absolución por la indicada pretensión no le hizo producir efectos al artículo 65 del Código Sustantivo del Trabajo, que la consagra por la falta de pago de salarios y prestaciones sociales a la terminación del contrato de trabajo, por considerar que en el sub examine se daba la acreditación del pagó de las prestaciones canceladas oportunamente a los demandantes (fls. 87 a 279), demostrando la buena fe de la entidad demandada.

En efecto se ha dicho que la sanción conocida como “salarios caídos”, no opera de manera automática, sino que se debe analizar el comportamiento del empleador al realizar la liquidación de las prestaciones sociales, evidenciándose en el caso en estudio, como lo advierte la réplica, que no existe prueba en el proceso que indique ausencia de buena fe de la demandada.

En este orden de ideas, para la Sala surge claro que el ad quem no incurrió en los desaciertos jurídicos que la censura le endilga.

En consecuencia el cargo no prospera.

Las costas a cargo de la parte recurrente dado que hubo réplica.

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Laboral, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, NO CASA la sentencia proferida por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá, el 30 de abril de 2008, dentro del proceso ordinario laboral promovido por Germán René Almonacid Moreno, Javier Bautista Casas y otros contra BBVA Colombia antes BBVA Banco Ganadero.

Las costas a cargo de la parte recurrente dado que hubo réplica. Se fija como agencias en derecho la suma de $ 2.500.000.

Por secretaría liquídense.

Cópiese, notifíquese, publíquese y devuélvase el expediente al tribunal de origen».