Sentencia 3792 de noviembre 3 de 2005 

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN QUINTA

REELECCIÓN DE ALCALDE

No se presenta cuando la primera elección fue declarada nula.

EXTRACTOS: «Dice el demandante que el alcalde elegido para el período 2004-2007 no reunía las calidades exigidas para ser alcalde, por cuanto durante el período constitucional anterior 2001-2003 también se desempeño como primera autoridad del municipio de Guatavita (Cundinamarca), hasta el 30 de agosto de 2002, y por tal razón violó el artículo 314 Constitucional que prohíbe la reelección.

El artículo 314 de la Constitución Política, prescribe:

ART. 314.—Modificado por el artículo 3º del Acto Legislativo 2 de 2002.

En cada municipio habrá un alcalde, jefe de la administración local y representante legal del municipio, que será elegido popularmente para períodos institucionales de cuatro (4) años, y no podrá ser reelegido para el período siguiente.

Siempre que se presente falta absoluta a más de dieciocho (18) meses de la terminación del período, se elegirá alcalde para el tiempo que reste. En caso de que faltare menos de dieciocho (18) meses, el gobernador designará un alcalde para lo que reste del período, respetando el partido, grupo político o coalición por el cual fue inscrito el alcalde elegido.

El presidente y los gobernadores, en los casos taxativamente señalados por la ley, suspenderán o destituirán a los alcaldes.

La ley establecerá las sanciones a que hubiere lugar por el ejercicio indebido de esta atribución.

La palabra reelegir, significa volver a elegir (1) , es decir elegir por segunda vez de manera consecutiva, es así, que para que se configure el fenómeno de la reelección se requiere: i) que la misma persona sea elegida en períodos consecutivos para la misma dignidad ii) que efectivamente haya continuidad en el ejercicio del cargo en los períodos consecutivos.

1. La elección de la misma persona durante dos períodos consecutivos para la misma dignidad.

Para probar el primer supuesto se allegaron al expediente las siguientes pruebas:

— Copia autenticada del acta parcial de escrutinio, formulario E-26 AG de 28 de octubre de 2003 mediante la cual se declaró la elección del señor José Moisés Sarmiento Jiménez como alcalde del municipio de Guatavita (Cundinamarca) para el período 2004-2007 (fl. 12).

— Copia simple del acta parcial de escrutinio, formulario E-26 AG de 31 de octubre de 2003 mediante la cual se declaró la elección del señor José Moisés Sarmiento Jiménez como alcalde del municipio de Guatavita (Cundinamarca) para el período 2001-2003 (fl. 10).

Copia autenticada de la constancia expedida por la Registraduría de Guatavita (Cundinamarca) de 19 de julio de 2004, en la cual certifica que

“revisados los archivos electorales correspondientes a los comicios efectuados el 29 de octubre de 2000 y el 26 de octubre de 2003, se encontró formularios E6-AG de inscripción como candidato a la alcaldía del señor José Moisés Sarmiento Jiménez con el lleno de los requisitos de ley, quien presentó programa de gobierno al inscribir su candidatura. Adicionalmente se encontró acta parcial de escrutinio y declaratoria de la elección mediante las cuales se declara electo alcalde al señor José Moisés Sarmiento Jiménez para el período 2001-2003 y para el período 2004-2007” (fl. 14).

Del análisis de las pruebas anteriormente reseñadas se pudo comprobar que el señor José Moisés Sarmiento Jiménez fue elegido Alcalde del municipio de Guatavita (Cundinamarca) para el período 2001 a 2003, según lo certifica la Registraduría del Estado Civil de Guatavita (Cundinamarca) (fl. 14); igualmente se probó que este mismo ciudadano, fue elegido como alcalde del mismo municipio para el período inmediatamente siguiente, 2004 a 2007, según consta en el acta parcial de escrutinio de votos para alcalde de 28 de octubre de 2003 allegada en copia auténtica (fl. 12); es decir, que la misma persona resultó elegida alcalde del mismo municipio para dos períodos consecutivos.

Lo anterior significa que se cumple con el primer supuesto para que se configure el cargo.

2. Que efectivamente haya continuidad en el ejercicio del cargo en los períodos consecutivos.

2.1. Ejercicio del cargo de alcalde del municipio de Guatavita para el primer período 2001-2003.

Para probar si el señor José Moisés Sarmiento Jiménez ejerció como alcalde del municipio de Guatavita (Cundinamarca durante el período 2001 a 2003, se valoraron las siguientes pruebas:

Certificación de 13 de julio de 2004, expedida por el tesorero municipal de Guatavita (Cundinamarca), en la cual consta que el demandado ‘laboró al servicio de la administración Municipal en el cargo de Alcalde Municipal desde el primero (1º) de enero de 2001 al treinta (30) de agosto de 2002 (...) devengando los siguiente salarios mensuales así: año 2001, sueldo mensual $ 1.716.000; año 2002 $ 1.789.398’ (f1. 13) en el mismo sentido obra a folio 22 certificación expedida por el mismo tesorero.

Las certificaciones anteriores fueron expedidas por funcionario público, en ejercicio de sus funciones; por lo tanto, tienen el carácter de documentos públicos conforme lo dispone el artículo 262 del Código de Procedimiento Civil y como tales se presume su autenticidad y constituyen plena prueba toda vez que, como lo señala el artículo 264 ibídem, “los documentos públicos hacen fe de su otorgamiento, de su fecha y de las declaraciones que en ellos haga el funcionario que los autoriza”.

Así lo ha determinado la jurisprudencia de la corporación, en cuanto ha sostenido que

“El documento es público, cuando es otorgado por un funcionario público en ejercicio de su cargo o con su intervención, de estos se presume su autenticidad y es plena prueba, frente a todos, entre las partes y respecto de terceros. Su fuerza probatoria incluye al juez, quien por principio general no puede poner en duda el contenido del documento, razón por la cual debe declarar plenamente probados los hechos o declaraciones emitidas a través del mismo” (2) (negrillas fuera del texto).

Por lo tanto se encuentra acreditado en el proceso que el demandado ejerció como alcalde del municipio de Guatavita desde el 1º de enero de 2001 hasta el 30 de agosto de 2002, aunque el período para el cual fue elegido se inició el 1º de enero de 2001 y terminaba el 31 de diciembre de 2003, es decir que su retiro del cargo se produjo dieciséis (16) meses antes de agotarse el período para el cual fue elegido.

Las razones que dieron lugar a separarse del cargo anticipadamente se encuentran establecidas en la demanda (fl. 5), en la contestación de la demanda (fl. 79), en la sentencia del Tribunal Administrativo de Cundinamarca de 11 de octubre de 2001 que declaró la nulidad de la elección del señor José Moisés Sarmiento Jiménez como alcalde del municipio de Guatavita para el período 2001-2003 (fl. 60) documento que aunque no tiene valor probatorio por haber sido aportado en fotocopia simple, tal deficiencia resulta superada al allegarse al expediente copia auténtica de la sentencia de 14 de marzo de 2002, con su constancia de ejecutoria, dictada por la Sección Quinta del Consejo de Estado, que confirmó la sentencia dictada por el Tribunal de Cundinamarca, (fls. 192 a 208) y de esta manera se encuentra probado que como consecuencia de la declaratoria de la nulidad de la elección del señor José Moisés Sarmiento Jiménez, como alcalde del municipio de Guatavita para el período 2001-2003, se produjo su retiro del servicio.

Así, se encuentra probado que el señor José Moisés Sarmiento Jiménez, ejerció el cargo de alcalde desde el 1º de enero de 2003 hasta el 30 de agosto de 2002, fecha en que se produjo su retiro por haberse declarado la nulidad de su elección, no obstante que había sido elegido para el período 2001-2003.

2.2. Ejercicio del cargo de alcalde del municipio de Guatavita para el segundo período 2004-2007.

Para probar este hecho se allegó al expediente la certificación expedida por el tesorero municipal de Guatavita (Cundinamarca) de 13 de julio de 2004, en la cual consta que el demandado “laboró al servicio de la administración municipal en el cargo de alcalde municipal desde el primero (1º) de enero de 2004 hasta la fecha (...) devengando un salario mensual de $ 1.888.649”.

La certificación fue expedida por funcionario público en ejercicio de sus funciones y por lo tanto la misma tiene el carácter de documento público y constituye prueba idónea para demostrar el ejercicio del cargo del alcalde de Guatavita.

Del examen probatorio se concluye que el demandado ejerció el cargo de alcalde del municipio de Guatavita en el primer período, 2001-2003, durante 20 meses pero no pudo concluirlo por haberse declarado la nulidad de su elección y en el segundo período 2004-2007 lo ha ejercido sin interrupción, desde el 1º de enero de 2004 hasta la fecha.

3. La declaratoria de nulidad de la elección del alcalde para el período 2001-2003, sus efectos y la figura de la reelección.

La anulación de los actos administrativos produce efectos ex tunc lo cual se interpreta como si el acto no hubiera existido jamás; es así que declarada la nulidad de la elección, el acto administrativo respectivo desaparece de la vida jurídica y las cosas vuelven al estado en que se encontraban antes de la expedición del acto afectado de nulidad, es por ello que la elección del alcalde de Guatavita (Cundinamarca) para el período 2001-2003, después de ser anulada por sentencia judicial debidamente ejecutoriada, deja de existir y por la misma razón, debe entenderse que el señor Sarmiento Jiménez nunca fue elegido alcalde del municipio de Guatavita durante el período 2001-2003.

Lo anterior, no significa que los actos administrativos expedidos por quien ejerció el cargo y posteriormente fue declarada la nulidad de su elección, desaparezcan de la vida jurídica, porque los mismos están amparados por la presunción de legalidad y sus efectos no desaparecen por razón de la nulidad del acto de elección. Sobre el particular, la jurisprudencia de la sección ha determinado lo siguiente:

“Reiteradamente se ha dicho que la anulación de un acto administrativo implica que las cosas vuelven al estado en el cual estaban antes de proferirse el acto viciado, en este caso el declaratorio de la elección anulada. Esto no implica que los actos proferidos por el funcionario en el ejercicio de su cargo sean también nulos de manera automática. Lo anterior, se debe a que el acto, mientras no sea declarado nulo, se presume legal y las actuaciones del funcionario ajustadas a derecho. Desde el momento en que se deja de ser válido, deja también de producir efectos. En el sub judice, el demandado fue elegido alcalde para el período comprendido entre los años de 1995-1997. En el momento que esta corporación, mediante sentencia de 19 de enero de 1996, confirmó la providencia del tribunal por medio de la cual se declaró la nulidad del acto declaratorio de elección del señor Gómez Mancera como alcalde de Sesquilé, se entiende que la situación vuelve a la época en la cual no se había realizado. Así las cosas, mal podría afirmarse que la figura de reelección puede configurarse y, en consecuencia, no prospera el cargo” (3) .(El resaltado no es del original)

En este orden de ideas y siguiendo los lineamientos jurisprudenciales, forzoso es concluir que en el sub lite no se configuró la reelección inmediata del señor José Moisés Sarmiento Jiménez como alcalde del municipio de Guatavita y en consecuencia no hubo lugar a la violación del artículo 314 constitucional. El cargo no tiene vocación de prosperidad».

(Sentencia de 3 de noviembre de 2005. Expediente 3792. Consejero Ponente: Dr. Reinaldo Chavarro Buriticá).

(1) Diccionario de la Lengua Española. Real Academia Española. Vigésima primera edición. Pág. 1749.

(2) Sección Tercera, Auto de 14 de marzo de 2002, expediente 19.739.

(3) Sección Tercera, Sentencia de 30 de abril de 1997, expediente 1656.

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