Sentencia 3963 de agosto 31 de 2006 

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN QUINTA

CIRCUNSCRIPCIONES QUE ELIGEN DOS REPRESENTANTES A LA CÁMARA

El cuociente y el umbral están fijados, de manera permanente, en el artículo 263 de la Constitución.

EXTRACTOS: «Si bien la parte demandante reparte en dos las tesis que dirige contra la legalidad del acto de elección de los Representantes a la Cámara por el departamento del Vaupés (2006 - 2010), de ellas se infiere que el problema es en realidad uno solo, determinado por la incorrecta aplicación del sistema de cuociente electoral a una elección que debió regirse, dice el actor, por el sistema de la cifra repartidora, lo cual tuvo incidencia en la proclamación de los candidatos electos. Entiende el libelista que el parágrafo transitorio del artículo 263 de la Constitución, modificado por el Acto Legislativo 01 de 2003 artículo 12, que considera integrado por los dos incisos finales del mismo, perdió vigencia con la expedición del Reglamento 01 del 29 de julio de 2003 (D.O. 45.263), por parte el Consejo Nacional Electoral.

Por tanto, la suerte del acto demandado dependerá del resultado que arrojen las reflexiones en torno a cuál sistema de elección rige para este particular evento y por supuesto si los dos incisos finales del artículo 263 Constitucional (modificado A.L. 01/2003, art. 12), forman una unidad o si por el contrario uno y otro aluden a materias disímiles.

El sistema del cuociente electoral.

Uno de los sistemas electorales que se conocen para asegurar la equitativa representación de los partidos o movimientos políticos a las corporaciones públicas de elección popular, es el cuociente electoral, adoptado por la Constitución Política de 1991 en su original artículo 263 con la siguiente redacción:

“ART. 263.—Para asegurar la representación proporcional de los partidos, cuando se vote por dos o más individuos en elección popular o en una corporación pública se empleará el sistema de cuociente electoral.

El cuociente será el número que resulte de dividir el total de los votos válidos por el de puestos por proveer. La adjudicación de puestos a cada lista se hará en el número de veces que el cuociente quepa en el respectivo número de votos válidos. Si quedaren puestos por proveer se adjudicarán a los mayores residuos, en orden descendente”.

Así, la asignación de curules en las corporaciones públicas de elección popular se hacía en proporción al número de votos válidos obtenidos por cada partido o movimiento político, primero asignando igual número de curules al número de veces que ese cuociente cupiera en el total de votos válidos obtenidos por el partido, y segundo haciendo una asignación residual de mayor a menor de los escaños que no se proveyeren directamente por el cuociente.

La participación en el reparto de las curules no requería de la obtención de un número mínimo de votos por cada partido político, con lo que se abrían las posibilidades para que tanto los partidos grandes como los pequeños pudieran entrar en la asignación de los escaños, facilitándose de paso la proliferación de los partidos o movimientos políticos al no ser muy remota la posibilidad de alcanzar un puesto en esas corporaciones, reflejándose en todo ello la existencia de empresas electorales coyunturales constituidas únicamente para épocas de comicios.

El sistema de la cifra repartidora.

Con la expedición del Acto Legislativo 01 del 3 de julio de 2003 (D.O. 45.237) “por el cual se adopta una reforma política constitucional y se dictan otras disposiciones”, se introdujeron cambios importantes a la forma de hacer política y a la actuación de esos partidos y movimientos políticos en las corporaciones públicas de elección popular, amén de la profunda transformación que implicó la sustitución, en términos generales, del sistema del cuociente electoral por el sistema de la cifra repartidora para asegurar la proporcional representación de los partidos políticos en esos escenarios democráticos.

En lo que interesa al asunto debatido, el sistema de la cifra repartidora se estableció con los artículos 12 y 13 de dicha enmienda constitucional, modificando el artículo 263 e implementando un nuevo artículo, el 263A, los cuales expresan:

“ART. 263.—(Modificado A.L. 01/2003, art. 12). Para todos los procesos de elección popular, los partidos y movimientos políticos presentarán listas y candidatos únicos, cuyo número de integrantes no podrá exceder el de curules o cargos a proveer en la respectiva elección.

Para garantizar la equitativa representación de los partidos y movimientos políticos y grupos significativos de ciudadanos, las curules de las corporaciones públicas se distribuirán mediante el sistema de cifra repartidora entre las listas de candidatos que superen un mínimo de votos que no podrá ser inferior al dos por ciento (2%) de los sufragados para Senado de la República o al cincuenta por ciento (50%) del cuociente electoral en el caso de las demás corporaciones, conforme lo establezca la Constitución y la ley.

Cuando ninguna de las listas de aspirantes supere el umbral, las curules se distribuirán de acuerdo con el sistema de cifra repartidora.

La ley reglamentará los demás efectos de esta materia.

PAR. TRANS.—Sin perjuicio del ejercicio de las competencias propias del Congreso de la República, para las elecciones de las autoridades de las entidades territoriales que sigan a la entrada en vigencia del presente acto legislativo, facúltese al Consejo Nacional Electoral para que dentro del mes siguiente a su promulgación se ocupe de regular el tema.

En las circunscripciones electorales donde se elijan dos (2) curules se aplicará el sistema del cuociente electoral, con sujeción a un umbral del treinta por ciento (30%), del cociente electoral”.

“ART. 263A.—(Adicionado A.L. 01/2003, art. 13). La adjudicación de curules entre los miembros de la respectiva corporación se hará por el sistema de cifra repartidora. Esta resulta de dividir sucesivamente por uno, dos, tres o más el número de votos obtenidos por cada lista, ordenando los resultados en forma decreciente hasta que se obtenga un número total de resultados igual al número de curules a proveer.

El resultado menor se llamará cifra repartidora. Cada lista obtendrá tantas curules como veces esté contenida la cifra repartidora en el total de sus votos.

Cada partido o movimiento político podrá optar por el mecanismo de voto preferente. En tal caso, el elector podrá señalar el candidato de su preferencia entre los nombres de la lista que aparezcan en la tarjeta electoral. La lista se reordenará de acuerdo con la cantidad de votos obtenidos por cada uno de los candidatos. La asignación de curules entre los miembros de la respectiva lista se hará en orden descendente empezando por el candidato que haya obtenido el mayor número de votos preferentes.

En el caso de los partidos y movimientos políticos que hayan optado por el mecanismo del voto preferente, los votos por el partido o movimiento que no hayan sido atribuidos por el elector a ningún candidato en particular, se contabilizarán a favor de la respectiva lista para efectos de la aplicación de las normas sobre el umbral y la cifra repartidora, pero no se computarán para la reordenación de la lista. Cuando el elector vote simultáneamente por el partido o movimiento político y por el candidato de su preferencia dentro de la respectiva lista, el voto será válido y se computará a favor del candidato”.

Esta enmienda constitucional fijó nuevas reglas a la forma de hacer política, caracterizándose por la disciplina partidista y por la consolidación de unos partidos políticos más fuertes, respaldados por una representación popular más significativa. Además, los partidos y movimientos políticos solo están autorizados a presentar listas únicas, con un número de candidatos que no puede superar el de curules a proveer, acabándose de paso con la vieja costumbre que tenían los partidos políticos de repartir avales para unas mismas elecciones, ya que en la actualidad se ven sometidos a la lista única, cuyas variantes se dan en su seno con la implementación del voto preferente, de modo que si el partido así lo considera, la votación puede ser abierta o cerrada, dándose lo primero cuando al votante se le permite escoger entre los distintos candidatos de la lista, conduciendo así a su reordenación si la votación llega a afectar el orden establecido, y presentándose la lista cerrada o sin voto preferente cuando al elector solo se le permite votar por la lista sin contar con la posibilidad de escoger un candidato en particular.

Se caracteriza el sistema de la cifra repartidora, además, por la particular forma de asignación de curules. Para poder participar en el reparto de los escaños los partidos y movimientos políticos están obligados a superar un umbral, esto es un mínimo de votos que cada lista debe alcanzar frente a la votación válida, correspondiente al dos por ciento (2%) de los votos sufragados para Senado o al cincuenta por ciento (50%) del cuociente electoral en el caso de las restantes corporaciones públicas. Si ninguna de las listas supera el umbral, todas ellas participan en la repartición de las curules por el sistema de la cifra repartidora.

Ahora, una vez establecidas las listas que han superado el umbral, la obtención de la cifra repartidora resulta de dividir sucesivamente por uno, dos, tres o más el número de votos alcanzados por cada lista, ordenando esos resultados de mayor a menor hasta obtener el número total de resultados igual al número de escaños a proveer; el último resultado corresponderá a la cifra repartidora y servirá para determinar el número de puestos que en la corporación pública corresponde a cada lista, mediante la división de los votos obtenidos por ellas sobre la cifra repartidora, de modo que “cada lista obtendrá tantas curules como veces esté contenida la cifra repartidora en el total de sus votos”.

Como se podrá advertir, el sistema del cuociente electoral fue sustituido por el sistema de la cifra repartidora, como regla general; sin embargo, el dilema aquí planteado lleva a preguntarse cuál de los dos sistemas se aplica para el caso de elección de dos curules, ya que el demandante insiste en que debe ser la cifra repartidora, en tanto que la parte demandada aboga por el cuociente electoral, tema del que se ocupará la Sala en el siguiente acápite.

Sistema aplicable en la elección de dos curules.

El artículo 263 de la Constitución, modificado por el artículo 12 del Acto Legislativo 01 de 2003, señala en sus dos incisos finales:

“PAR. TRANS.—Sin perjuicio del ejercicio de las competencias propias del Congreso de la República, para las elecciones de las autoridades de las entidades territoriales que sigan a la entrada en vigencia del presente acto legislativo, facúltese al Consejo Nacional Electoral para que dentro del mes siguiente a su promulgación se ocupe de regular el tema.

En las circunscripciones electorales donde se elijan dos (2) curules se aplicará el sistema del cuociente electoral, con sujeción a un umbral del treinta por ciento (30%), del cociente electoral”.

De un lado se tiene un parágrafo transitorio, expedido para regular las elecciones de autoridades de entidades territoriales que se avecinaban (oct. 26/2003), por medio del cual se habilitó al Consejo Nacional Electoral para regular lo concerniente a dichas elecciones; y del otro, se cuenta con el inciso final del artículo 263 que precisa la aplicación del sistema del cuociente electoral en circunscripciones electorales donde se elijan dos curules, con un umbral del 30% del cuociente electoral.

Pues bien, tal como lo sostuvo el señor Procurador Séptimo Delegado ante el Consejo de Estado, entre esas dos normas no existe unidad temática y si bien el inciso final del artículo 263 parece corresponder al segundo inciso de ese parágrafo transitorio, ello no es más que una ubicación desafortunada, reflejo del uso inadecuado de la técnica legislativa.

Efectivamente, el parágrafo transitorio facultó al Consejo Nacional Electoral para que dentro del mes siguiente a la promulgación del respectivo acto legislativo, regulara lo concerniente a “las elecciones de las autoridades de las entidades territoriales que sigan a la entrada en vigencia del presente acto legislativo”, proposición que sirve de base para afirmar que las autoridades que debían elegirse enseguida (oct. 26/2003), eran los gobernadores, alcaldes, diputados, concejales y miembros de juntas administradoras locales, y no los miembros del Congreso de la República, como en efecto ocurrió; además, dentro de las autoridades territoriales no cabe ubicar a los miembros del Congreso de la República, pues como lo prescribe el artículo 286 de la Constitución “Son entidades territoriales los departamentos, los distritos, los municipios y los territorios indígenas”.

De otro lado, como lo señaló el colaborador fiscal, ninguna de las autoridades colegiadas de las entidades territoriales se compone de dos miembros. En efecto las asambleas departamentales “estará[n] integrada[s] por no menos de once miembros ni más de treinta y uno” (C.N., art. 299, mod. A.L. 01/96, art. 1º); al tiempo que los concejos municipales se integran “por no menos de siete, ni más de veintiún miembros según lo determine la ley” (C.N., art. 312, mod. A.L. 02/2002, art. 4º, inc. 1º).

Suficientes razones existen, entonces, para concluir que en oposición a lo entendido por la parte accionante, entre el parágrafo transitorio y el inciso final del artículo 263 constitucional no existe unidad temática, que aquel tenía un ámbito de aplicación restringido a la elección de autoridades de entidades territoriales, en tanto que este regulaba lo concerniente a elecciones de dos curules en cuerpos colegiados, como desde luego acontece con la elección de Representantes a la Cámara por el departamento del Vaupés, que según el Decreto 4767 del 30 de diciembre de 2005 “Por el cual se fija el número de Representantes a la Cámara que se elegirán por circunscripción territorial, circunscripción especial y circunscripción internacional”, expedido por el Presidente de la República, fija en dos el número de curules para esa circunscripción territorial.

Adicionalmente, encuentra la Sala en los antecedentes de los proyectos de Acto Legislativo 03 de 2002 Senado y 136 de 2002 Cámara, sobradas razones para inferir que el inciso final del artículo 263 de la Constitución, modificado por el Acto Legislativo 01 de 2003 artículo 12, no comparte el carácter transitorio de su parágrafo y que tal como se concluye en esta providencia, ese inciso final está referido precisamente a las circunscripciones territoriales que tengan asignados dos curules a la Cámara de Representantes.

En efecto, la disposición modificatoria del artículo 263 de la Constitución Política soportó intensos debates hasta llegar al texto definitivo. Así, en la propuesta conciliada luego de la primera vuelta del debate del Acto Legislativo 01 de 2003 en Senado y Cámara, la reforma a la citada norma constitucional decía:

“ART. 25.—De la integración de las corporaciones públicas. El artículo 263 de la Constitución Política quedará así:

La comisión acoge el texto aprobado por la plenaria de la honorable Cámara de Representantes.

“ART. 263.—Las curules en las corporaciones públicas serán asignadas por las listas con base en la cifra única que permita repartirlas todas por el mismo número de votos. El número de curules a que tenga derecho una lista se determinará por el número de veces que quepa la cifra repartidora en el total de la votación obtenida por la respectiva lista.

Cada votante podrá señalar el candidato de su preferencia entre los nombres de la lista que aparezcan en la tarjeta electoral. La lista se reordenará de acuerdo con la cantidad de los votos obtenidos por cada uno de los candidatos. La repartición de curules entre los miembros de la respectiva lista se hará en orden descendente, empezando por el candidato que haya obtenido el mayor número de votos preferentes.

Los votos por el partido político que no hayan sido atribuidos por el elector a ningún candidato en particular, se contabilizarán en el orden establecido en la lista presentada por el partido o movimiento político.

Para la asignación de curules en las asambleas departamentales, los concejos municipales y distritales y las juntas administradoras locales solo se tendrán en cuenta las listas que obtengan, al menos, el 50% del respectivo cuociente electoral y dentro de las listas que superen este umbral se aplicará la cifra repartidora. Si ninguna lista superare dicho umbral se asignarán todas las curules mediante dicho sistema.

Los umbrales previstos en el artículo 176 de la Constitución Política para asambleas, concejos y juntas administradoras locales se aplicarán a partir de las elecciones de 2003.

PAR.—En las demás elecciones, cuando se vote por dos o más individuos, se empleará el sistema de cuociente electoral.

El cuociente será el número que resulte de dividir el total de los votos válidos por el de puestos por proveer. La adjudicación de puestos a cada lista se hará en el número de veces que el cuociente electoral quepa en el respectivo número de votos válidos. Si quedaren puestos por proveer se adjudicarán a los mayores residuos, en orden descendente” (1) (negrillas del texto original).

Con posterioridad al referido texto conciliado en la sesión de 4 de febrero de 2003, algunos representantes abogaron por la representación política de las segundas fuerzas políticas en los nuevos departamentos, pues haciendo cálculos numéricos con el sistema del umbral y la cifra repartidora observaron que el umbral era muy alto y que podía conducir a que ninguna lista lo superara o que de superarlo, solo una lista obtuviera las dos curules, concentrándose en ella la representatividad a la Cámara de Representantes, quedando así excluidas las segundas fuerzas políticas en una buena parte del territorio nacional; por ello se propuso al efecto un inciso adicional al artículo 263 constitucional que estableciera la aplicación del sistema del cuociente electoral, con un umbral más bajo, para sus regiones, pues encontraron que se afectaba en forma importante las aspiraciones de los grupos políticos diferentes al mayoritario.

La justificación de esta propuesta quedó consignada en el Acta 58, correspondiente a la sesión de 17 de junio de 2003, donde algunos representantes expresaron al respecto:

“Intervención del honorable representante Joaquín José Vives Pérez:

A ver, en cuanto a lo que el doctor Adalberto Jaimes ha planteado es un tema un poco distinto, quiero decirle doctor Adalberto que cuando estudiamos el referendo ese tema lo discutimos, recuerdo que entre otras con la representante Gina Parody y es algo mucho más grave de lo que usted dice, porque resolver el evento en donde no se alcance la cifra repartidora es fácil adoptamos otro, el umbral es fácil, adoptamos otro sistema, el problema es que la mitad de las circunscripciones electorales que eligen dos curules en la mitad de esa si aplicáramos umbral y cifra repartidora las dos curules se las lleva una misma lista y eso es nada menos que volver a los llamados feudos podridos, recuerden ustedes que hasta antes de 1968, hasta antes de la reforma constitucional el sistema del cuociente electoral y los sistemas de representación proporcional que existieron como el del voto incompleto se aplicaban a las elecciones donde se disputaban más de dos curules, en las dos no se aplicaba, el que ganaba se llevaba las dos curules y eso se denominó los feudos podridos, de alguna manera este sistema va a impedir que muchos de esos territorios tengan representación proporcional de sus fuerzas minoritarias, nosotros habríamos propuesto en ese momento —la doctora Gina Parody si está aquí no me deja mentir— en la ponencia del referendo al interior que cuando se elijan dos no se aplicara cifra repartidora, se mantuviera el sistema cuociente electoral, la guerra de residuos, para garantizar la representación plural de esas circunscripciones, lamentablemente aquí eso fue negado, si hubiese el consenso necesario para hacer esa salvaguarda en esas circunscripciones me parece que nosotros le haríamos un gran favor a la democracia de los territorios nacionales, pero si no, pues es lo que se pueda lograr en esta plenaria”.

También se adujo allí:

Intervención del honorable representante Pedro Arenas García: Gracias señor presidente. En ese mismo punto y en la misma dirección que presenta el doctor Navas, tengo radicada en secretaría una proposición para suprimir todo lo relativo con cifra repartidora de este artículo dejando únicamente el primer inciso. Si es posible someterla a consideración, Presidente, yo le agradezco. En segundo lugar, el umbral del 50% para el caso de los nuevos departamentos es supremamente alto, nosotros hicimos con el doctor Luis Fernando Almario el ejercicio, y en 8 de esos diez departamentos la lista más votada se quedaba con la totalidad de curules asignadas, en unos casos con dos y en otros casos con tres, situación que ahí es completamente evidente borra del mapa a las segundas y terceras fuerzas y, aun más, a aquellas otras expresiones más pequeñas. Si es posible rebajar ese umbral para el caso de Cámara de Representantes en concreto en estas circunscripciones, y si los ponentes así lo acogieran, sería lo más saludable en el ánimo de que allí donde apenas está empezando a florecer la democracia no se le cortaran las alas de entrada. Si se deja como está, el mismo doctor Jaime Castro había hecho un ejercicio en el que el 26% de los votos de un departamento se quedaba con la totalidad de las curules dejando al otro 74% sin representación en el Congreso. Por estas y otras razones que están demostradas numéricamente y que tenemos posibilidad de comprobarlas ante los ponentes, insistiríamos en una propuesta que redactamos por aquí con el doctor Eulises, el doctor Almario y el doctor Serrano en el sentido de que bajemos ese umbral para estas circunscripciones donde al máximo elegimos hasta tres curules. Gracias Presidente.

Finalmente, tras intensos debates donde se puso de manifiesto la necesidad de proteger, de alguna manera, la actividad y diversidad democrática en los nuevos departamentos, donde por lo general se eligen dos Representantes a la Cámara, se hizo la siguiente propuesta aditiva, que fue finalmente acogida como definitiva en el texto del Acto Legislativo 01 de 2003 y que ha generado el problema jurídico que se elucida en este proceso:

“En las circunscripciones electorales donde se elijan dos curules, se aplicará el sistema del cuociente electoral, con sujeción a un umbral del 30%, firma Edgar Eulises Torres” (2) .

Dicha sugerencia, como ya se dijo, fue acogida en la conciliación final que realizó el Senado de la República en relación con la reforma política (Gaceta Nº 328 de 2003) y en la misma forma quedó redactado el texto definitivo del artículo 12 del Acto Legislativo 01 de 2003, que modificó el artículo 263 de la Constitución Política.

Además, del hecho que el texto discutido, que prevé el sistema de elección para las circunscripciones que eligen dos curules, haya quedado consignado a renglón seguido del parágrafo transitorio del referido artículo 263 constitucional, no puede entenderse que el mismo tenga una vocación igualmente transitoria, de una parte, porque de la revisión de las gacetas que contienen la discusión de la reforma política se infiere que su desafortunada ubicación se debió al orden de discusión de los puntos que integraron la norma (3) y, de otra, porque el contenido del parágrafo transitorio no guarda relación con las elecciones de congresistas, sino que regulaba las elecciones de las entidades territoriales que siguieran a la entrada en vigencia de la reforma, como con amplitud se explicó en precedencia.

Por todo lo dicho, la elección de Representantes a la Cámara por el departamento del Vaupés debió cumplirse en la forma señalada en el inciso final del artículo 263 de la Constitución, modificado por el Acto Legislativo 01 de 2003 artículo 12, esto es aplicando el sistema del cuociente electoral, con sujeción a un umbral del 30% del mismo, lo cual pasa a verificarse.

De acuerdo con el formulario E-26 ó acta parcial de escrutinio de votos para Cámara de Representantes - Circunscripción Vaupés de las 8 listas que aspiraron a esas curules solo 2 superaron el umbral, calculado por la Comisión Escrutadora Departamental de la siguiente manera: el total de votos válidos (7.140) se dividió sobre el número de curules a proveer, dando como resultado 3.570 votos, al cual se aplicó el 30% para obtener el umbral de 1.071 votos. Con base en este resultado clasificaron para la asignación de escaños los partidos políticos Cambio Radical y Convergencia Ciudadana, y su reparto se hizo, como lo evidencia el documento electoral en cita, a través del sistema de cifra repartidora, dando como resultado que cada uno de esos partidos elige un candidato.

Vistas así las cosas, es claro que los delegados del Consejo Nacional Electoral no acataron los precisos términos del inciso final del artículo 263 Constitucional modificado por el Acto Legislativo 01 de 2003 artículo 12, pues si bien obtuvieron debidamente el umbral, de ahí en adelante implementaron equivocadamente el sistema de la cifra repartidora, cuando han debido adjudicar las curules por el sistema del cuociente electoral; empero, como el resultado que se obtiene de aplicar el último sistema es idéntico al que arribó la Comisión Escrutadora Departamental, solo se tiene una irregularidad administrativa que en aplicación del principio de la eficacia del voto no invalida el acto acusado, por no modificar la asignación de curules. Las operaciones que sustentan esta conclusión son:

Nombre partido o movimientoCódigo listaVotos en letrasVotos en números
Partido Cambio Radical63Dos mil doscientos sesenta2.260
Partido Convergencia Ciudadana66Un mil ciento ochenta y cuatro1.184
Partido Liberal Colombiano68Ochocientos setenta y cuatro874
Movimiento Alas Equipo Colombia35Ochocientos dieciséis816
Movimiento de Participación Popular44Seiscientos cuarenta y ocho648
Movimiento Autoridades Indígenas de Colombia29Seiscientos seis606
Polo Democrático Alternativo73Quinientos sesenta560
Partido Social de Unidad Nacional71Ciento cuarenta y seis146
Total votos por partidos o mov. políticos Siete mil noventa y cuatro7.094
Votos en blanco Cuarenta y seis46
Votos válidos Siete mil ciento cuarenta7.140

El Umbral: Cuociente electoral equivalente a 7.140/2 = 3.570. Y el 30% de la anterior cifra corresponde a 1.071 votos. Es decir, el umbral es 1.071 votos, con lo que clasifican para la asignación de escaños las listas de los partidos políticos Cambio Radical y Convergencia Ciudadana, entre quienes debe aplicarse el sistema del cuociente electoral, así:

Comoquiera que ninguna de esas listas obtuvo una votación igual o superior al cuociente electoral (3.570 votos), la asignación de curules entre ellas se hace por mayores residuos, lo que lógicamente conduce a inferir que a cada una de ellas corresponde una curul en la Cámara de Representantes del departamento del Vaupés, demostrándose así que el resultado es el mismo obtenido en el acto enjuiciado.

Ahora, plantea la parte demandante que como el umbral (1.071 votos), cabe 2 veces en la votación total obtenida por la lista presentada por el partido político Cambio Radical, las dos curules le debieron ser asignadas. Sin embargo, la lectura que hace esta parte del sistema no es la correcta, recuérdese que a través del sistema del cuociente electoral la asignación se hace directamente por el número de veces que el cuociente quepa en el número de votos válidos obtenidos por la lista y los puestos que quedaren por proveer se hará entre los mayores residuos, pero como la votación alcanzada por la lista del partido Cambio Radical, o por ningún otro partido, no superó el cuociente electoral, el reparto de los escaños debía hacerse entre los mayores residuos, esto es la votación de los dos movimientos que alcanzaron el umbral pasan a tomarse como residuos.

Todo lo discurrido pone de presente que si bien los delegados del Consejo Nacional Electoral se equivocaron al momento de emplear el sistema electoral constitucionalmente aplicable para elegir los Representantes a la Cámara por el departamento del Vaupés, la irregularidad no pasa de ser inocua e intrascendente frente a la validez del acto enjuiciado, ya que al no modificarse el resultado electoral la única decisión posible es la conservación de su presunción de legalidad con la consiguiente desestimación de las súplicas de la demanda».

(Sentencia de 31 de agosto de 2006. Expediente 3963. Consejera Ponente: Dra. Nohemí Hernández Pinzón).

(1) Gaceta del Congreso Nº 32 de 2003.

(2) Gaceta del Congreso Nº 378 de 2003.

(3) En la Gaceta del Congreso Nº 387 de 2003, se lee que, luego de aprobado el artículo modificatorio del artículo 263 de la Constitución Política con el parágrafo transitorio sobre elecciones de autoridades territoriales, la plenaria de la Cámara propuso revisar la conveniencia de la aplicación por igual a todas las circunscripciones electorales del sistema de cifra repartidora y el porcentaje del umbral mínimo requerido.

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