Sentencia 39740 de febrero 20 de 2013

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

SALA DE CASACIÓN LABORAL

Rad.: 39740

Acta Nº 005

Magistrado Ponente

Dr. Luis Gabriel Miranda Buelvas

Bogotá, D.C., veinte de febrero de dos mil trece.

EXTRACTOS: «VII. Consideraciones de la Corte

El punto que debe dilucidarse inicialmente en esta oportunidad es si el tribunal se equivocó al estimar que no había prueba en el expediente del descuento por valor de $ 1.615.350 que, según el actor, le realizó la empresa de sus prestaciones sociales sin su autorización, y por esta vía absolver de las pretensiones de la demanda. Dicha conclusión la extrajo el ad quem de las pruebas de folios 16 a 18, en las que a su juicio no aparece efectuado ningún descuento, o por lo menos no el señalado por la actora.

Revisadas dichas probanzas, se encuentra que ningún error cometió el tribunal al apreciarlas porque en las mismas efectivamente no aparece ningún descuento realizado a las prestaciones sociales liquidadas por la empresa. En efecto, el documento de folio 16 del cuaderno de pruebas contiene la liquidación de bonificación semestral, prima de servicios, vacaciones y prima de vacaciones, así como las cesantías y sus intereses por un valor total de $ 4.192.739 y en el documento de folio 18 aparece que la actora recibió dicha suma el 29 de abril de 1998, de modo que no se necesita de mayores elucubraciones para concluir que si la suma cancelada es exactamente la que correspondía a la liquidación de prestaciones sociales, es porque no se hizo ningún tipo de descuento de la misma, como lo estableció el tribunal.

El documento de folio 14 no cambia el anterior panorama, pues allí se registra la misma suma por concepto de prestaciones sociales y si bien se hace una solicitud de cheques de gerencia a favor de Corbanca y de otra, de ello no se deduce que se haya verificado en la práctica, sin contar que no hay ninguna otra prueba que muestre que tal pago se hizo en realidad, por lo menos a Corbanca; incluso, a juicio de esta Sala, el documento de folio 18 muestra que ello no ocurrió, pues este recibo, en el que la actora estampó su firma, da cuenta de que el pago del monto de las prestaciones se hizo a esta directamente, lectura que es una que se puede hacer de dicha pieza probatoria, sin que con ello se descarte que pueda fijarse otro alcance, pero aún así, no es dable achacar al ad quem la comisión de error, porque cuando las pruebas admiten varios entendimientos, todos igualmente plausibles, el que el juzgador se incline por uno de ellos en modo alguno supone la ocurrencia de un yerro, mucho menos con la calidad de manifiesto y protuberante.

Es más, el propio recurrente en la demanda de casación da a entender que en verdad el susodicho descuento no se practicó; en efecto dice “Del cotejo de las liquidaciones de folios 14 y 18, fácil resulta concluir que ambas son complementarias. Basta con verificar que el valor del rubro Nómina prestaciones sociales por $ 4.192.739 del folio 14, corresponde igualmente al valor recibido por la extrabajadora Cediel Bahamon por $ 4.192.739 liquidación del 29 de abril de 1998, folio 18, debidamente aceptada y firmada por ella en conformidad con lo liquidado en su favor y para ser entregada a los beneficiarios indicados en el folio 14, Coopebanca y Corbanca”.

Es decir, si el recurrente admite que a la trabajadora se le entregó la suma que se liquidó a su favor por prestaciones sociales, no se entiende cómo puede reclamar, contra toda lógica, que se le hizo un descuento, cuando ello es indemostrable desde el punto de vista aritmético, ya que para aceptar que se produjo sería preciso que la suma pagada fuera inferior a la liquidada, situación que no se deduce de las pruebas atrás mencionadas. Nótese que la nota de recibo firmada por la demandante dice “… declaro que he recibido de Bancafe la suma de $ 4.192.739 por concepto de prestaciones sociales a que tengo derecho por los servicios prestados hasta el día abril 20 de 1998 según la liquidación anterior que encuentro correcta, de acuerdo con las últimas disposiciones legales vigentes”.

Lo anterior aparece ratificado con el documento de folio 354, que el recurrente denuncia como no apreciado, consistente en una carta que envió al juzgado la representante legal de Corbanca, en el que se lee que “Bancafe al efectuar la liquidación definitiva de la señora Luz Elsa Dalila Cediel de Bahamon no descontó ningún valor con destino a esta corporación, porque las sumas pagadas únicamente alcanzaron para abonar a la deuda de la señora Cediel con la Cooperativa “Coopebanca”; razón por la cual la señora en mención a la fecha todavía presenta obligaciones pendientes con “Corbanca”.

El recurrente trata de introducir ahora una discusión que no fue planteada en la demanda inicial relativa a la modificación posterior de la liquidación inicial que fue disminuida a $ 2.387.430 como lo muestra el documento de folio 17. El tribunal no hizo ninguna consideración al respecto y el cargo no hace ningún esfuerzo por demostrar que la nueva liquidación es violatoria de alguna norma sustantiva o implicó una desmejora ilegal de sus derechos laborales, pues ninguna pretensión formuló en ese sentido, ni planteó en el alcance de la impugnación del recurso extraordinario. Las críticas que esboza en este sentido no son de recibo, como quiera que sí se estableció que la relación que unió a las partes era de carácter particular y no oficial, no es aplicable lo previsto en el artículo 73 del Código Contencioso Administrativo, que gobierna solamente los casos en que las entidades oficiales actúan como autoridad administrativa, pero no como particular, aparte de que la liquidación de prestaciones sociales realizada por el banco no es equiparable, ni de lejos, a un acto administrativo, que es a los que se refiere dicha disposición legal. En todo caso, en lo que tiene interés para el recurso extraordinario, aun si se acepta que la antes citada fue la suma que pagó la empresa a la actora, ello no tiene ninguna repercusión frente a la decisión recurrida ni de cara a los motivos que se aducen para pedir la casación del fallo, porque tampoco en este supuesto aparece demostrado el descuento a favor de Corbanca, que es el único alrededor del cual gravitó tanto el proceso como el recurso extraordinario.

Estudiadas las recriminaciones del recurrente al fallo del tribunal, no asoman por ningún lado los yerros atribuidos.

Por lo tanto, el cargo se desestima.

Costas en casación a cargo de la parte recurrente, por haberse causado. En su liquidación, inclúyanse como agencias en derecho la suma de tres millones de pesos ($ 3’000.000).

En mérito de lo expuesto la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Laboral, administrando Justicia en nombre de la República de Colombia y por autoridad de la ley, NO CASA la sentencia proferida por la Sala Laboral del Tribunal Superior de Bogotá el 11 de diciembre de 2008, en el proceso ordinario adelantado por Luz Elsa Cediel de Bahamon contra el Banco Cafetero S.A. en Liquidación.

Costas, como se dijo en la parte motiva.

Cópiese, notifíquese, publíquese y devuélvase al tribunal de origen».