SENTENCIA 407 DE SEPTIEMBRE 5 DE 1990

 

Sentencia 407 de septiembre 5 de 1990 

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN QUINTA

EXCEPCIONES PREVIAS

EN EL PROCESO CONTENCIOSO-ADMINISTRATIVO

EXTRACTOS: «Las excepciones, como medios de defensa que el demandado puede utilizar para oponerse a las pretensiones de la demanda, pueden dirigirse a impugnar el derecho pretendido, o, el procedimiento empleado dentro de un proceso para obtener su reconocimiento; en el primer caso, se denominan de mérito y se proponen con fundamento en hechos encaminados a enervar o destruir los efectos jurídicos de la acción misma, v. gr. cosa juzgada, prescripción, novación, nulidad, etc.; a ellas se refiere el inciso tercero del artículo 164 del CCA, en los siguientes términos: “Son excepciones de fondo las que se oponen a la prosperidad de la pretensión”. En el segundo caso, figuran las que se conocen como excepciones previas, dirigidas ellas a corregir errores que obstarán a una fácil decisión (defecto legal en el modo de presentar la demanda, conocida como excepción de inepta demanda); a evitar un proceso inútil (litispendencia); a impedir un juicio nulo (incompetencia absoluta, falta de capacidad o de personería); a asegurar el resultado del juicio; las mismas aparecen enlistadas, en cuanto hace relación al derecho colombiano, en el artículo 97 del CPC, en la forma como quedó después de su modificación por el Decreto-Ley 2282 de 1989, dentro de las cuales la contemplada en el numeral 7° bajo la denominación “Ineptitud sustantiva de la demanda por falta de los requisitos formales...”, correspondería a la alegada por el apelante como fundamento de su recurso.

En materia contencioso-administrativa, el antiguo CCA (L. 167/41), disponía que ante lo contencioso-administrativo “sólo son admisibles las excepciones que se oponen a lo sustancial de la acción” (art. 109), esto es: al derecho pretendido. Por tanto, conforme a tal ordenamiento no eran de recibo como excepciones, las que apuntaban a aspectos diferentes del nacimiento, modificación y extinción del derecho reclamado. De donde resultaba que la “falta de demanda en forma o inepta demanda” no tenía legalmente el carácter de excepción en lo contencioso-administrativo, sino impeditivo procesal.

La situación cambió en este sentido con la expedición del nuevo Código Contencioso Administrativo, pues en el Decreto Ley 01 de 1984, artículos 163 y 164, se dispuso que los hechos constitutivos de excepciones previas en el proceso civil “no tendrán formulación incidental dentro del contencio-administrativo; pero podrán alegarse como motivos de nulidad, como excepciones de fondo y aun como razones para recurrir”.

Las críticas que, en su momento, se le hicieron a esta disposición contenida en el art. 163 del CCA, consistentes, de un lado, en la circunstancia de que al permitir la norma que los hechos constitutivos de excepción previa, según la ley procesal civil, se deban plantear ante el juez contencioso como excepciones de fondo, pudiera entenderse, cayendo en un absurdo, en el sentido de que se habían convertido las excepciones previas en excepciones de fondo y que, por consiguiente, debían resolverse, como éstas, en la sentencia, y que por ese camino, lo que es previo y a veces subsanable se convertiría en definitivo e irremediable, solución que no está de acuerdo con la idea de buscar celeridad en los procesos contencioso-administrativos, y de otra parte, en el hecho cierto e incontrovertible de que no todas las excepciones previas constituyen causales de nulidad de lo actuado en el proceso, y las que no lo sean (compromiso, pleito pendiente, cosa juzgada, transacción, caducidad, etc.), no deben tramitarse como incidente, sino que las mismas deben decidirse en la sentencia, llevaron probablemente a la derogación del precitado artículo por el Decreto-Ley 2304 de 1989, art. 68.

En esta forma, es indubitable que quedó un vacío en materia de excepciones previas, vacío que no existía en la Ley 167 de 1941 (CCA anterior), ya que en ella existía el artículo 109 que era terminante al expresar: “En los juicios ante lo contencioso-administrativo sólo son admisibles las excepciones que se oponen a lo sustancial de la acción”, ya que en el Decreto-Ley 1 de 1984, después de las modificaciones y derogaciones que le introdujo el Decreto-Ley 2304 de 1989, no existe disposición idéntica o similar, como fácil es constatarlo.

Ante ello, no cabe llegar a otra conclusión diferente a la siguiente: los hechos constitutivos de excepciones previas en el proceso civil no tienen formulación incidental dentro del proceso contencioso-administrativo, como lo perpetuaba el art. 163 del CCA, ahora derogado y que, en esa parte, debió mantenerse como manera o modo de garantizar la celeridad del proceso contencioso-administrativo, derogando sólo la parte ín fine de la disposición; pero pueden llegar a constituir un impedimento procesal para dictar sentencia que decida el fondo de la controversia o contención, ya que es indubitable que la falta de jurisdicción, el compromiso o cláusula compromisoria, el pleito pendiente entre las mismas partes y sobre el mismo punto, la cosa juzgada, la caducidad de la acción o la transacción, etc., impiden al juez o tribunal resolver sobre el derecho sustancial alegado por el demandante.

Resultado de lo anterior, es que el a-quo debió haber considerado la alegada excepción de “inepta demanda” y no haberse limitado, con olvido de los artículos 163 de la C.N. y 170 del CCA, a expresar que “las excepciones propuestas no caven en los procesos electorales”».

(Sentencia de septiembre 5 de 1990. Expediente 0407. Magistrado Ponente: Dr. Miguel González Rodríguez).

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