Sentencia 40775 de marzo 13 de 2013

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

SALA DE CASACIÓN PENAL

Magistrado Ponente:

Dr. Javier Zapata Ortiz

Aprobado acta 78

Bogotá, D.C., trece de marzo de dos mil trece.

EXTRACTOS: «Consideraciones

1. Luis Alonso Gutiérrez Ríos, fue condenado por el punible de abuso de confianza, descrito en el artículo 249 de la Ley 599 de 2000, con pena de uno (1) a cuatro (4) años; guarismo aumentado de una tercera parte a la mitad, como consecuencia del agravante previsto en el canon 267 ibídem, por cuanto el valor de lo apropiado superó los 100 smlmv, en esa medida, tal incremento elevó el extremó máximo de la sanción en seis (6) años.

2. El artículo 86 de la Ley 599 de 2000, enseña que la prescripción de la acción penal se interrumpe con la resolución de acusación o su equivalente y, una vez ejecutoriada, se reinicia un nuevo término, el cual será igual al consagrado en el precepto 83, sin que pueda ser menor a cinco (5) ni superior a diez (10) años; por tanto, el tiempo prescriptivo de la acción penal, en punto a la ejecutoria de la resolución de acusación, se entiende en dos sentidos: i) si se trata de un servidor público debe contabilizarse, como lo ha explicado la jurisprudencia(3) de esta Sala, en seis (6) años y ocho (8) meses, ii) por el contrario, si es un particular, el lapso tiene un límite de cinco (5) años(4).

Se tiene, entonces, que la resolución de acusación expedida por la Unidad de Fiscalía Delegada de segunda instancia, quedó debidamente ejecutoriada el 29 de octubre de 2007(5); con tal proveído, se interrumpió el ciclo prescriptivo; iniciándose un nuevo término equivalente a la mitad del señalado en el artículo 83, el cual, se ajusta a los límites punitivos atrás enunciados.

Siendo ello así, los 6 años del extremo superior del injusto referido, se reducen a la mitad, cuyo guarismo de 3, según lo estatuye el código sustancial, asciende a 5; entonces, desde el 29 de octubre de 2007, día de la ejecutoria de la resolución de acusación, a la fecha, ha transcurrido un lapso superior al término procesal indicado, en esas precisas circunstancias, operó la prescripción de la acción penal a favor del acriminado después del fallo de segundo grado y previo a arribar a esta Sala de casación, motivo por el cual, el Estado colombiano como titular de la gestión pública, perdió la potestad, a partir de ese momento, para investigar, perseguir y sancionar al infractor de la ley penal, por cuanto el fallo del Tribunal de Bogotá, continúa vigente hasta prever pronunciamiento en sede extraordinaria y el proceso arribó a la Sala, tiempo después del acaecimiento de tal fenómeno jurídico.

En igual forma, la Sala advierte que, dentro de esta actuación se constituyó la parte civil en representación del ofendido Luis Alonso Gutiérrez Ríos, en razón a ello, ejerció la correspondiente gestión indemnizatoria, motivo suficiente e ineludible para declarar también la prescripción por esta circunstancia, conforme lo disciplina el artículo 98 de la Ley 599 de 2000, al establecer que la acción civil prescribe “en tiempo igual al de la prescripción de la respectiva acción penal”.

Por tanto, atendiendo lo preceptuado en los artículos 38 y 39 del Código de Procedimiento Penal, se declarará la extinción de las acciones penal y civil por el punible de abuso de confianza agravado, en los términos señalados; decretándose así mismo, la cesación de todo procedimiento a favor del sentenciado Luis Alonso Gutiérrez Ríos.

Por tal motivo, el Juez de conocimiento devolverá las cauciones generadas y se encargará de cancelar todos los requerimientos y pendientes que Luis Alonso Gutiérrez Ríos, hubiese adquirido por razón exclusiva del delito de abuso de confianza agravado, hoy prescrito; también informará sobre la nueva situación jurídica del inculpado, a los organismos de seguridad del Estado a donde se hubiese oficiado.

Evidencia la Sala, además, que desde la resolución de acusación (sep. 28/2007) a la expedición del fallo de primer grado (abr. 18/2012) transcurrieron cuatro (4) años siete (7) meses; motivo por el cual, se dispondrá por medio de la secretaría de la Sala Penal, compulsar copias ante las autoridades disciplinarias con destino al Consejo Superior de la Judicatura, para determinar la eventual dilación injustificada del trámite procesal.

Con fundamento en lo expuesto, la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,

RESUELVE:

1. Declarar prescritas las acciones penal y civil derivadas del delito de abuso de confianza agravado por el que fue procesado Luis Alonso Gutiérrez Ríos, con base en ello, decretar en su favor la cesación de procedimiento.

2. Abstenerse de conocer la demanda de casación promovida por el defensor de Luis Alonso Gutiérrez Ríos, tal y como se puntualizó en párrafos precedentes.

3. Disponer que el juez de conocimiento cumpla con las cargas descritas en la parte final de las consideraciones.

4. Por secretaría de la Sala, compulsar las copias disciplinarias, con destino al Consejo Superior de la Judicatura, según se expresó atrás.

5. Contra esta decisión procede el recurso de reposición.

6. Cópiese, notifíquese y cúmplase».

(3) Corte Suprema de Justicia, radicación 25.767 (20-09-06); 25.149 (5-10-06); 20.673 (1-9-04).

(4) El artículo 83,5 de la Ley 599 de 2000, inciso 5º, preceptúa: “el servidor público que en ejercicio de sus funciones, de su cargo o con ocasión de ellos, realice una conducta punible o participe en ella, el término de prescripción se aumentará en una tercera parte”; esa es y no otra la razón del incremento punitivo, que para el caso en estudio, no procede, por la condición de particular de Luis Alonso Gutiérrez Ríos.

(5) El 28 de septiembre del año citado, se profirió la acusación.