Sentencia 4115 de abril 18 de 1991 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

SECCIÓN PRIMERA

DESPIDO DE TRABAJADORES OFICIALES

PERJUICIOS POR DAÑO EMERGENTE

EXTRACTOS: «Tiene razón el recurrente cuando afirma que el artículo 51 del Decreto 2127 de 1945 consagra la reparación de perjuicios en favor del trabajador oficial despedido unilateralmente por el empleador, y que comprenden tanto el lucro cesante como el daño emergente; igualmente, es acertado el censor cuando sostiene que la misma norma establece tácitamente como indemnización por lucro cesante el reconocimiento en favor del trabajador de los salarios que faltaren para cumplirse el plazo pactado o presuntivo, y por concepto de daño emergente la indemnización de perjuicios a que haya dado lugar la terminación del contrato de trabajo.

Sin embargo, corresponde aclarar que el artículo 51 del Decreto mencionado no establece que la indemnización que también puede reclamar el trabajador por los perjuicios sufridos con la terminación unilateral del contrato de trabajo por parte de la empresa, daño emergente, sea la prestación o indemnización de que trata el literal f) del artículo 12 de la Ley 6ª de 1945, modificado por la Ley 65 de 1946, como lo afirma equivocadamente el impugnante, en razón a que este último precepto normativo tiene un contenido que corresponde a los antecedentes prestacionales del auxilio de cesantía.

Los perjuicios por daño emergente a que se refiere tácitamente el artículo 51 del Decreto 2127 de 1945, cuando dispone que el trabajador puede reclamar además de los salarios dejados de percibir la indemnización de perjuicios a que haya dado lugar la terminación unilateral del contrato de trabajo por parte del empleador, corresponden a los que define el artículo 1614 del Código Civil, que para efectos laborales se relacionan con las pérdidas de diversa índole sufridas por el trabajador con ocasión de la terminación del contrato de trabajo.

Resulta entonces evidente, conforme a lo antes expuesto, que el Tribunal no tuvo en cuenta que el artículo 51 del Decreto 2127 de 1945 además de contener el derecho que tiene el trabajador despedido de reclamar los salarios por el tiempo que faltare para cumplirse el plazo pactado o presuntivo del contrato de trabajo, también consagra que el mismo puede reclamar los perjuicios que haya sufrido con ocasión de la terminación del vínculo laboral, sin embargo, aun cuando el cargo es fundado en este aspecto, no está llamado a prosperar por no encontrarse en instancia probados los perjuicios sufridos por el trabajador, y porque además a éste le fueron reconocidos por la demandada los salarios presuntivos de que trata el artículo 40 del Decreto 2127 de 1945, relacionados con la indemnización por lucro cesante.

En este orden de ideas no es procedente la prosperidad por concepto de indemnización moratoria solicitada por el recurrente en conexidad con el no pago de la indemnización por lucro cesante y daño emergente».

(Sentencia de abril 18 de 1991. Radicación 4115. Magistrado Ponente: Dr. Manuel Enrique Daza Álvarez).

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