Sentencia 42642 de febrero 20 de 2013

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

SALA DE CASACIÓN LABORAL

Magistrado Ponente:

Dr. Jorge Mauricio Burgos Ruiz

Rad.: 42642

Acta: 5

Bogotá, D.C., veinte de febrero de dos mil trece.

EXTRACTOS: «IV. Consideraciones de la Corte

No puede la Sala emprender el análisis de la acusación que se le ha propuesto al incurrir la censura en diferentes y graves desatinos técnicos como se explica a continuación:

La determinación colegiada se encuentra soportada en diversas columnas, a saber: 1. Ambos regímenes, Acuerdo 1 de 1977 y Convención colectiva de trabajo, son incompatibles; 2. En virtud del principio de inescindibilidad no puede el juez, seleccionar disposiciones diferentes de dos o más normativas, incompatibles entre sí; 3. Que, contrario a lo reclamado, la empresa si tomó al efecto la totalidad de los factores de salario; 4. Si bien los valores tomados por la empresa resultan inferiores a los devengados no aporta (el demandante) al expediente los parámetros comparativos exactos en los que se apoya; 5. No demuestra el demandante haberse encontrado imposibilitado para trabajar o en efecto haber laborado los 58 días no remunerados y en tal virtud no tenidos en cuenta para la liquidación final; 6. La bonificación por jubilación sí fue liquidada no solo con el salario ordinario por el percibido, sino también con las horas extras y el tiempo suplementario que de acuerdo con lo establecido en la convención, no forma parte de dicha clase de salario.

Del ataque que el cargo comporta emergen indemnes algunos de los señalados pilares al obviar el recurrente, en un primer término, la consideración del ad quem conforme a la cual no encontraba demostrada la justificación que alegara el demandante respecto a los 58 días perdidos, a efecto de computar el tiempo total de servicio no tenidos en cuenta por la empresa a los propósitos de la liquidación; este dislate de la censura se revela como de la mayor importancia toda vez que por sí mismo tiene la virtualidad de determinar la inviabilidad de la acusación, en razón a constituirse este término en el elemento esencial del cálculo demandado.

De igual importancia aparece la inobservancia de la impugnante al ignorar en su ofensiva a la decisión colegiada la reflexión que esta realizara en cuanto a establecer que en efecto, y contrario a lo expuesto en la demanda, la empresa si tomó, a los propósitos de la liquidación, la totalidad de los factores salariales; circunstancia que no controvierte y de manera opuesta acepta (fl. 19, cdno. de la Corte), después de manifestar que la demandada tuvo en cuenta todos los factores salariales devengados en el último año de servicios por quien fuera su trabajador pero tomó valores inferiores a los realmente percibidos; mutando así el que fuera petitum de la demanda inicial para perseguir ya, en ámbito de casación, la señalada reliquidación a partir de la premisa según la cual el superior se equivoca al no establecer que los valores tenidos en cuenta por la empresa fueron inferiores a los que debían corresponder.

Así mismo y ya en razón a la única vía escogida para derruir la determinación colegiada, quedan sin ataque las disquisiciones del juez plural en torno al principio de inescindibilidad, que no le permiten a su juicio seleccionar disposiciones diferentes de dos o más normativas, incompatibles entre sí; —diferente a la aplicación simultánea que no pretende, según sus palabras, la impugnante— que conduciría a razonamientos de estricto derecho para los que el recurso no trazó la vía adecuada.

Lo discurrido anteriormente deja en evidencia la trasgresión de la regla técnica conforme a la cual es deber del recurrente atacar la totalidad de los soportes sobre los que se edifica la sentencia que se impugna, como con frecuencia lo advierte la Sala:

“El ejercicio cabal e idóneo del recurso extraordinario de casación, implica para la parte recurrente la obligación de destruir razonadamente los temas sobre los cuales el juzgador de alzada forma su convencimiento, ya que la sentencia judicial que a través de su empleo procura anularse, se entiende acertada y ajustada a la ley, de manera que lo que con él se controvierte es precisamente la legalidad que la protege y ello indiscutiblemente no se consigue con planteamientos ajenos a la providencia cuestionada o con consideraciones subjetivas de la parte que intenta imponer su razón sin tener en cuenta a naturaleza propia del recurso”. Sentencia radicación 27322 del 15 de agosto de 2006.

Bastaría lo discurrido para fundar la desestimación del recurso impetrado mas no se deja pasar inadvertidas otras deficiencias técnicas en las que se acude a un razonamiento jurídico extraño a la vía de los hechos en el que se apela al texto de las normas del Código Sustantivo del Trabajo para establecer los conceptos del salario, liquidación del auxilio de cesantías que no conducen de manera eficaz a derruir los cimientos fácticos de la determinación atacada.

No resulta fundado el cargo.

No se casará la sentencia.

Costas a cargo del recurrente; al efecto se fijan agencias en derecho en la suma de tres millones de pesos ($3.000.000).

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Laboral, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, NO CASA la sentencia proferida por la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá el 17 de julio de 2009, en el juicio promovido por Rodolfo Mora Carvajal contra Ecopetrol S.A.

Costas a cargo del recurrente; al efecto se fijan agencias en derecho en la suma de tres millones de pesos ($3.000.000).

Cópiese, notifíquese, publíquese y devuélvase el expediente al tribunal».