Sentencia 42939 de febrero 5 de 2014

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

SALA DE CASACIÓN LABORAL

Magistrado Ponente:

Dr. Jorge Mauricio Burgos Ruiz

SL 1069- 2014

Radicación 42939

Acta 03

Bogotá, D.C., cinco de febrero de dos mil catorce.

EXTRACTOS: «III. Demanda de casación:

Alcance de la impugnación

Con la demanda se pretende que esta Sala case la sentencia de fecha 31 de Julio del 2009, proferida por la Sala Laboral del Tribunal Superior de Barranquilla, en cuanto por ella se revocó, en todas sus partes, la sentencia de primera instancia, para que, en sede de instancia, “revoque totalmente el fallo de segunda instancia” y, enconsecuencia, acceda a las pretensiones de la demanda primitiva.

Con el citado propósito, se presentaron dos cargos que fueron objeto de réplica, los cuales se estudiarán conjuntamente en razón a que son complementarios, se valen de argumentos similares y persiguen la misma finalidad, cual es la infirmación de la sentencia por violar el derecho a la igualdad salarial.

Primer cargo

Se acusa la sentencia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Barranquilla de fecha 31 de julio del 2009, por la vía indirecta, en el concepto de aplicación indebida, por ser violatoria de las normas sustanciales de derecho del trabajo contenidas de la Ley 153 de 1987 artículo 8º; y artículos 1º, 14, 21, 65, 127 y 142 al 144 del Código Sustantivo del Trabajo, y 25, 26 y 53 de la Constitución Nacional, y 174 y 175 del Código de Procedimiento Civil.

Pruebas erróneamente estimadas, según la censura:

1. Memorando de 13 de junio de 2001 dirigido al señor Duque Linares, suscrito por la Dra. García García. (fl. 22).

2. Memorando ABT 05 17.01 del 2 de mayo de 2001, suscrito por el director regional Cundinamarca, Dr. Przychodny Suarez. (fl. 20).

Y como prueba no apreciada, señala el recurrente, el comunicado de fecha 2 de mayo de 2001 No. ABT.0512.01 (fl. l9) suscrito por William Przychodny Suarez como Director Regional Cundinamarca, dirigido al doctor Miranda Pinzón, Jefe División Seguridad Aeroportuaria.

Para el recurrente, el sentenciador cometió los siguientes errores protuberantes de hecho:

1. No dar por probado, estándolo, que el actor, desde el mismo 2 de mayo de 2001 le había sido asignado el salario que devengaba el coordinador general para la ejecución del contrato 068-PS-200.

2. No dar por probado, estándolo, que el empleador actuó de mala fe, al no cancelarle sus prestaciones sociales con base en el valor del salario devengado desde el 3 de mayo de 2001.

Desarrollo del cargo:

Sostiene el recurrente que el tribunal erróneamente valoró la prueba a folio 22 del expediente, dando por cierto que la ratificación del cargo correspondía a su nueva asignación salarial, la cual que había sido manifestada según comunicado que obra en el expediente (fl. 19) de fecha 2 de mayo de 2001, No.ABT.0512.01, suscrito por el director regional de Cundinamarca, y dirigido al jefe de división seguridad aeroportuaria. Transcribió un pasaje del citado documento que dice:

Con el ánimo de mejorar procesos administrativos internos buscando de esta forma un mejoramiento continuo en la prestación del servicio especializado brindando a la Aereonautica Civil (sic) En el aereopuerto internacional Eldorado, esta dirección ha dispuesto una modificación en el cuadro directivo responsable de la coordinación del contrato, asignado (sic) a partir de la fecha al señor Julio Roberto Duque Lineros las funciones y responsabilidades del coordinadorg eneral para la ejecución del contrato 068-PS -2000 con esa entidad.

El mayor Héctor Mayor Guzmán Galeano asumirá las funciones de Supervisor relevante (general y muelles) a partir de la misma fecha en igualdad de condiciones contractuales”. (negrilla y subrayado del recurrente).

Para la censura, el comunicado obrante a folio 22, donde ratifican al demandante, manifiesta que la asignación salarial será ajustada a la establecida para el mismo, lo cual, en su criterio, demuestra que el cargo en sí tiene una remuneración básica, asignación que, sostiene la censura, sin ningún fundamento o motivación, la demandada no respetó, dejando de cancelarle al demandante la diferencia salarial durante el mes de mayo de 2001, y que, tal como obraba en el expediente en la liquidación de prestaciones sociales de fecha de retiro 15 de julio de 2001, no lo tuvo en cuenta para liquidar prestaciones sociales(fl. 34).

En tales circunstancias, estima el recurrente, la apreciación únicamente del comunicado obrante a folios 22 y no apreciar el comunicado de fecha 2 de mayo de 2001 donde se manifiesta que, a partir de la misma fecha con igualdad de condiciones laborales, obrante a folio 19, de los cuales si el tribunal hubiera considerado tales certificaciones se habría percatado que la asignación del cargo era con las mismas prerrogativas laborales desde mayo de 2001 y no, a partir del comunicado visible a folio 22.

Segundo cargo

Se acusa la sentencia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Barranquilla Sala Laboral de fecha 31 de julio del 2009, por la vía directa en el concepto de interpretación errónea de los artículos 143, 144 y 65 del Código Sustantivo del Trabajo, en relación con los artículos 1º, 13, 25, y 53 de la Constitución Política.

Desarrollo del cargo:

El recurrente comienza la demostración del cargo con la transcripción el artículo 143 del Código Sustantivo de Trabajo, del cual deduce que no puede haber discriminación del empleador por las razones anotadas en la norma, y que no es legal, por ejemplo, que a un empleado le paguen menos que a otro que cumple exactamente la misma función y en las mismas condiciones. Sobre todo, dice el censor, cuando estaba probado a folio 22 que existía una remuneración asignada para el mismo cargo, en tanto este comunicado dice que “su remuneración salarial será reajustada a la asignada para el mismo”; es decir, afirma, para el cargo estaba asignada la remuneración que originó la condena de primera instancia en una diferencia salarial de $ 1.080.000.

Seguidamente aludió a la sentencia de tutela 018 de 1999 que reconocen el principio de a trabajo igual, salario igual, como también al artículo 144 del Código Sustantivo del Trabajo, según el cual, cuando no se hubiere pactado expresamente el salario, se debe el que ordinariamente se paga por la misma labor, y, a falta de este, el que se fijare tomando en cuenta la cantidad y calidad del trabajo, aptitud del trabajador y las condiciones usuales de la región.

Y concluyó que, desde el mismo momento en que el empleador comunicó al actor el 2 de mayo de 2001, estaba claro que su salario “…era el asignado para el cargo al cual fue asignado y con las mismas prerrogativas laborales como lo manifestó el director regional de Cundinamarca en comunicado de fecha mayo 2 de 2001 dirigido al jefe de la división de seguridad aeroportuaria que obra a folio 19”. Y aclara que si se entendiera que solo se trataba del salario del supervisor de muelle de turno relevante también, se estaría haciendo violación al principio de igualdad salarial.

Finalmente se refirió al artículo 65 del Código Sustantivo del Trabajo, para decir que el empleador con su comportamiento se hizo acreedor de esta indemnización, además por estar demostrada su mala fe.

La réplica:

El antagonista del recurso se opone a la prosperidad del cargo. Estima que el alcance de la impugnación no delimitó lo que debía hacer esta Corte una vez llegare a casar la sentencia. Parte del supuesto equivocado de que solo fue presentado un cargo, por la vía indirecta, frente al cual considera que el censor no demostró yerro fáctico alguno; además, el replicante dijo compartir lo asentado por el ad quem sobre que, según el artículo 132 del Código Sustantivo del Trabajo, las partes eran libres de pactar el salario.

Consideraciones:

Si bien el alcance de la impugnación de la demanda que ocupa la atención de la Sala no es propiamente un modelo a seguir, de su contexto general se puede extraer que el censor persigue, una vez esta corporación llegare a casar la sentencia, que se confirme la decisión de primer grado que le había concedido la nivelación salarial, junto con los reajustes deprecados y la indemnización moratoria.

Por otra parte, independientemente de los problemas de técnica que puedan presentar la proposición jurídica de los cargos, en el sentido de sí, en el primero, la aplicación indebida debió predicarse del artículo 132 del Código Sustantivo del Trabajo, antes de cualquier otro del conjunto de normas relacionadas; o si, en el segundo, en vez de acusarse al ad quem por interpretación errónea de los artículos 143 y 144 del Código Sustantivo del Trabajo, en concordancia con los artículos 13 y 53 de la Constitución, el censor debió denunciar la infracción directa de estas normas, dado que el tribunal no las tuvo en cuenta como fuente normativa para solucionar el caso, lo relevante en el sublite es el hecho de que el recurrente, en la sustentación de los cargos, presenta objeciones contra la sentencia de segundo grado, por la supuesta trasgresión, de forma indirecta y directa, de las normas legales y constitucionales que garantizan el derecho fundamental a la igualdad salarial de los trabajadores, razón por la cual, al estar en juego la tutela de un derecho fundamental, es deber de la Sala entrar a examinar, sin más preámbulos, si la supuesta trasgresión de las normas acusadas por parte del tribunal efectivamente se dio.

Por tanto, no hay obstáculos insuperables para proceder al estudio de los cargos y, seguidamente, se abordará el problema planteado por el recurrente.

El recurrente se duele, en primer lugar, de que el tribunal, al examinar la documental de folio 22, dio por cierto que la ratificación del cargo correspondía a su nueva asignación salarial, no obstante que allí mismo se había dicho que la asignación salarial sería ajustada a la fijada para «el mismo», lo cual, sostiene la censura, demuestra que el cargo en sí tenía una remuneración básica, asignación que, sin ningún fundamento o motivación, la demandada no la respetó, pues le dejó de cancelar al demandante la diferencia salarial correspondiente en el mes de mayo de 2001.

Las documentales de folios 20 y 22 señaladas como mal apreciadas por la censura refieren en su orden, a lo siguiente:

La primera se trata de un memorando de la empresa dirigido al demandante, de fecha 2 de mayo de 2001, en la que se le dijo que, por determinación de esa Dirección Regional y con la anuencia de la Unidad Administrativa Especial de la Aeronáutica Civil, a partir del 3 de mayo siguiente, era nombrado “como coordinador general (E) del contrato número 068-ps-2000 para la prestación de servicios de vigilancia Especializada en el Aeropuerto Eldorado (sic)”, en remplazo del MY.(R) Guzmán Galeano, quien quedaba bajo sus órdenes como supervisor relevante. Y, en el último párrafo, se le advirtió al trabajador que “La presente decisión será ratificada una vez transcurridos los primeros treinta (30) días en ejercicio de su nuevo cargo, gestión a la que le auguramos excelentes resultados”.

De lo anterior se sigue que no se equivocó el ad quem al deducir de la citada documental que “...en la misiva de encargo ninguna mención se hizo frente al tema salarial, es decir la empresa asignó la nueva función pero no ofreció salario superior al trabajador”.

En la segunda, con el mismo carácter de memorando, de fecha 13 de junio de 2001, la empresa le comunicó al demandante que “a partir del primero de junio del presente año, ha sido usted ratificado en el cargo de Coordinador General para el Aeropuerto Internacional ElDorado (sic),… como consecuencia, a partir de esta fecha su remuneración salarial será ajustada a la asignada para el mismo”.

Tampoco la Sala encuentra contradicción alguna entre el contenido de la referida documental y la inferencia que de ella extrajo el ad quem consistente en que allí “el empleador le informa al trabajador sobre la ratificación del cargo como coordinador general para el Aeropuerto Internacional ElDorado y de manera inequívoca se compromete a reajustar el salario a la asignación que le corresponde al cargo a partir del primero (1º) de junio...”.

De acuerdo con lo antes dicho, resultan razonables las consideraciones del ad quem sobre que, como el empleador (en la documental de folio 20) al asignar la nueva función, no ofreció salario alguno al trabajador, aquel no tenía obligación de hacer pago adicional, porque ello no lo decía el contrato, y no existía convención o reglamento que consagrara dicho derecho por el encargo encomendado; al igual la que estimó que tampoco al demandante se le había afectado o desmejorado el salario que venía devengando que era superior al mínimo legal.

Para esta Sala, las documentales de folios 20 y 22 no necesariamente indicaban que la empresa tuviera un salario asignado para el evento en que se ocupase, en encargo, la posición de coordinador general para la ejecución del contrato 068-PS-2000 con el aeropuerto, lo cual es a lo que en, esencia, se contrae la inconformidad del censor, cuando señala, como error de hecho, el que el ad quem no dio por establecido que al actor, desde el mismo 2 de mayo de 2001, le fue asignado el salario correspondiente a la nueva ocupación, es decir, para la censura, con base en las citadas documentales, al demandante le correspondía devengar el nuevo salario desde el primer día del encargo, y no a partir de la ratificación.

Está visto que, como lo dijo el ad quem, en ninguna de las mencionadas comunicaciones, la empresa se comprometió a ello, ya que, en la primera, solo le comunicó al trabajador el encargo a partir del 2 de mayo, sin determinar nuevo salario, y, en la segunda, fue con la ratificación que, justamente, la empresa sí le asignó nuevo salario y, de acuerdo con lo asentado por el ad quem, en efecto lo cumplió.

De ahí que el recurrente sustenta tal premisa fáctica en meras deducciones de su propia cosecha, circunstancia esta que no puede servir para configurar un yerro evidente de hecho, pues es bien sabido que este se presenta cuando no obstante que era patente e inequívoca la inferencia fáctica de la prueba calificada, el ad quem se rebela abiertamente contra ella.

Nada distinto a lo anterior arroja el contenido de la documental de folio19 sobre la cual, ciertamente, el ad quem no hizo referencia alguna; pues, así como lo dice el propio recurrente, en esta se comunicó el cambio de personal a las autoridades del aeropuerto y se dijo que el trabajador a remplazar por el demandante, quien pasaba a órdenes de este según la documental de folio 20 atrás comentada, “…asumirá las funciones de supervisor relevante [General y Muelles] a partir de la misma fecha en igualdad de condiciones contractuales”. Es decir, es evidente que la igualdad de condiciones contractuales se refería al trabajador remplazado, y bien se podía entender de lo citado que este seguiría con el mismo sueldo que traía para no desmejorarlo, no obstante el cambio de cargo, y no, necesariamente, significaba que se le daría de inmediato el sueldo del nuevo cargo, como supone la censura para favorecer su posición de cara al caso del demandante.

En ese orden de ideas, al no haberse demostrado que el empleador se comprometió a pagar un salario mayor cuando hizo la nominación en encargo, como fue lo que sucedió en el sublite, como tampoco que la empresa tuviese un determinado salario para los encargos, no se equivocó el ad quem al no referirse al principio de a trabajo de igual valor, salario igual, reconocido en el artículo 143 del Código Sustantivo del Trabajo, en desarrollo del principio constitucional de igualdad de oportunidades en el empleo, artículos 13 y 53, pues faltó un elemento de comparación.

Conviene traer a colación que esta Sala en Sentencia 41089 de 2013, sobre el alcance del principio de a trabajo de igual valor, salario igual, asentó lo siguiente:

“…el principio a la igualdad salarial no solo se predica entre cargos iguales, entendiendo por estos como aquellos puestos de trabajo con iguales funciones o tareas con el mismo nivel de eficiencia; sino también entre cargos de igual valor, es decir con equivalencia, la cual justamente se puede extraer de una escala salarial. Por tanto, para efectos de establecer la mencionada igualdad, los extremos de la comparación también pueden ser la prueba del cargo desempeñado y el salario asignado a dicha posición en la respectiva escala salarial”.

En ese orden, para efectos de garantizar la igualdad salarial, era necesario probar que la empresa tenía asignado un salario distinto al que le reconoció al actor durante el ejercicio del encargo, y poder así ordenar la nivelación deprecada, pero, conforme a lo ya dicho, esto no se presentó.

Por otra parte, el ad quem no se equivocó al invocar, para reforzar su posición, el artículo 132 del Código Sustantivo del Trabajo, en el sentido de que el empleador y el trabajador tenían libertad para convenir el salario en sus diversas modalidades, lo cual, a juicio del mismo juzgador, se podía hacer estableciendo uno nuevo para el encargo, o, de forma tácita, con la aceptación del salario que venía percibiendo el trabajador en su cargo anterior, con la única limitante, para el ad quem, de respetar el salario mínimo legal, o el que se hubiese pactado en el contrato de trabajo, como dice el tribunal que en efecto sucedió, refiriéndose al salario del cargo anterior. Justamente esto es lo que dice el citado artículo 132(1) del Código Sustantivo del Trabajo.

Por otra parte no fue el caso de que el empleador no hubiese fijado salario al actor durante el desempeño del encargo, pues de hecho le mantuvo el que traía, de tal manera que tampoco el ad quem se equivocó al no referirse al artículo 144(2) del Código Sustantivo del Trabajo.

Así pues lo resuelto por el ad quem no contravino las normas que usó como fuente para resolver el caso ni las denunciadas por el recurrente.

De acuerdo con lo anterior, no se casará la sentencia.

Costas en el presente trámite a cargo del recurrente. Deberá pagar por concepto de agencias en derecho la suma de $ 3.150.000.

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Laboral, administrando justicia en nombre de la República de Colombia y por autoridad de la ley, NO CASA la sentencia de segunda instancia proferida por el Tribunal Superior de Barranquilla, Sala Laboral, el 31 de julio de 2009, dentro del proceso ordinario laboral que inició Julio Roberto Duque Linero en contra de la empresa Seguridad Atlas Limitada.

Costas como se indicó en la parte motiva.

Cópiese, notifíquese, publíquese y devuélvase al tribunal de origen».

(1) “ART. 132 el CST: 1. El empleador y el trabajador pueden convenir libremente el salario en sus diversas modalidades como por unidad de tiempo, por obra, o a destajo y por tarea, etc., pero siempre respetando el salario mínimo legal o el fijado en los pactos, convenciones colectivas y fallos arbitrales…”

(2) ART. 144. Falta de estipulación. Cuando no se haya pactado expresamente salario, se debe el que ordinariamente se paga por la misma labor, y a falta de éste, el que se fijare tomando en cuenta la cantidad y calidad del trabajo, la aptitud del trabajador y las condiciones usuales de la región.