Sentencia 4294-2001 de junio 2 de 2005 

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN SEGUNDA - SUBSECCIÓN B

Referencia: 4294-2001

Radicado: 1100103250002001029001

Magistrado Ponente:

Dr. Alejandro Ordóñez Maldonado

Demandante: Federación Nacional de Cafeteros de Colombia

Bogotá, D.C. dos de junio de dos mil cinco.

Autoridades nacionales

EXTRACTOS: «Consideraciones

Los medios exceptivos propuestos

1. Indebida representación.

Al respecto, la Sala comparte las apreciaciones de la Procuraduría Tercera Delegada ante el Consejo de Estado que sobre el medio exceptivo, índica:

“Si bien es cierto, el comité regional no tiene la representatividad legal del gremio sindical Sintrafec, debe tenerse en cuenta que la parte pasiva principal lo fue el citado ministerio, y no puede menospreciarse el hecho que, pese al defecto en la citación y vinculación procesal de este comité y no a la directiva nacional, el acto enjuiciado tiene como su destinatario a los agremiados de la ciudad de Cúcuta, es decir, quienes tenían “interés directo en las resultas del proceso”, como lo estipula el inciso 2º del artículo 146 del Decreto-Ley 1 de 1984, modificado del artículo 27 del Decreto-Ley 2304 de 1989, que trata sobre la intervención de terceros”.

2. Falta de competencia.

Con fundamento en el artículo 128 del Código Contencioso Administrativo numeral 1º, el Consejo de Estado es competente para conocer privativamente y en única instancia de las acciones de nulidad: “... de los actos administrativos expedidos por las autoridades del orden nacional o por las personas o entidades de derecho privado cuando cumplan funciones administrativas del mismo orden”, y en esa medida, se observa que la parte demandada es una entidad del orden nacional, pues lo ministerios ostentan este carácter.

Ahora bien, la circunstancia de que los actos acusados hayan sido proferidos por autoridades ministeriales radicadas en el departamento del Norte de Santander no le otorga a dichos actos el carácter de actos territoriales, dado que ello es simplemente producto de la desconcentración de funciones periférica mediante la cual se cumplen funciones de las autoridades nacionales en sitios diferentes a la sede principal de tales autoridades, todo conforme al artículo 9º de la Ley 489 de 1998 en consonancia con el artículo 209 de la Constitución Política.

c) Falta de legitimación en la causa por pasiva.

El aspecto que sustenta el medio exceptivo, hace parte del fondo del asunto y por este motivo le asiste razón a la Procuraduría Tercera Delegada ante esta corporación en deprecar que es un argumento esbozado con el propósito de mantener la presunción de legalidad de los actos acusados.

El problema jurídico

En síntesis la controversia se contrae en dilucidar si los actos acusados al ser confrontados con el artículo 55 de la Ley 5ª de 1990 resultan en contradicción con esta disposición.

Lo anterior teniendo en cuenta que a través de las decisiones materia de impugnación, se ordenó la inscripción de la nueva junta directiva de la organización sindical sindicato de Trabajadores de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia y Almacafé, comité regional de Cúcuta, siendo el argumento de la demandante que dicha actuación no se podía efectuar, pues en el municipio de Cúcuta los miembros del sindicato no reúnen el número mínimo de doce (12) afiliados exigido en la citada norma para el funcionamiento del mentado comité regional.

El artículo 55 de la Ley 5ª de 1990 es el siguiente tenor:

... Todo sindicato podrá prever en sus estatutos la creación de subdirectivas seccionales, en aquellos municipios distintos al de su domicilio principal y en el que tenga un número no inferior a veinticinco (25) miembros. Igualmente se podrá prever la creación de “comités seccionales en aquellos municipios distintos al del domicilio principal o el domicilio de la subdirectiva y en la que se tenga un número de afiliados no inferior a doce (12) miembros. No podrá haber más de una subdirectiva o comité por municipio”.

Del precepto citado, emerge la prohibición para la creación de subdirectivas seccionales en aquellos municipios distintos al de su domicilio principal y de comités seccionales en aquellos municipios distintos al de su domicilio principal y al municipio de la subdirectiva, exigiéndose como requisito para la creación de la primera modalidad un número no inferior a veinticinco (25) miembros y para la segunda un número no inferior a doce (12) miembros.

En rigor, de la referida disposición se infiere que los miembros de las subdirectivas y los comités deben laborar en el mismo municipio donde la empresa tiene actividades y en el que a su turno, se crea la subdirectiva o el comité seccional.

Significa lo expuesto, que no tiene vocación de prosperidad ante el Ministerio de Trabajo la pretensión de lograr la creación de subdirectivas o comités que resulten de la sumatoria de miembros de municipios diferentes a aquél en el cual se llevan a cabo las actividades de la empresa; para mayor precisión, las subdirectivas o comités tienen origen por la decisión de los miembros de un sindicato de crearlas siempre que todos aquéllos laboren en el municipio en el cual funcionen las actividades de la empresa donde éstas se crean.

Ahora bien, para la Sala resulta diáfano que los actos administrativos de creación de subdirectivas o comités expedidos con anterioridad a la Ley 5ª de 1990 en contraste con las reglas del artículo 55 ibídem es decir, sumando miembros del sindicato que laboren en municipios distintos a aquél en el que se crea la subdirectiva o comité, no deben ajustarse a las previsiones de la norma precitada, porque ostentan la presunción de legalidad en tanto son la expresión de un derecho otorgado en las condiciones que regían la situación antes de la Ley 5ª de 1990.

En síntesis, tales actos contienen un derecho particular y concreto del cual el Sindicato de Trabajadores de la Federación Nacional de Cafeteros no podía ser despojado, salvo en el evento de que hubiera otorgado expresamente el consentimiento y por ende, el procedimiento con miras a lograr el sometimiento o ajuste al artículo 55 de la Ley 5ª de 1990, constituye una revocatoria de una situación jurídica consolidada con violación al debido proceso.

De otra parte, la Sala observa que el tenor literal del artículo 55 de la Ley 5ª de 1990, permite concluir que la norma en mención, se refiere a la creación de subdirectivas y comités y no a los actos de inscripción de las juntas directivas de los mencionados órganos sindicales, aspecto este último que es precisamente el contenido en las decisiones acusadas y conforme a ello, la norma mencionada como contrariada no comprende el motivo de ilegalidad expuesto por la parte actora en el libelo demandatorio.

Corno corolario de lo expuesto, la creación de las subdirectivas y comités seccionales después de la Ley 5ª de 1990 debe atender las exigencias del artículo 55 ibídem, sin que las inscripciones de juntas directivas de subdirectivas y comités creados antes de esta disposición pueda obstaculizarse bajo el argumento de no haberse ceñido dicha creación a la mentada norma, pues una tesis que abogue por este entendimiento resultaría desconocedora de los derechos adquiridos.

En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Segunda, Subsección “B”, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,

FALLA

1. DECLÁRANSE no probadas las excepciones de indebida representación, falta de competencia y falta de legitimación en la causa por pasiva.

2. DENIÉGASE las pretensiones de la demanda en el asunto de la referencia formulado por la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia en contra de la Nación, Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.

Cópiese, notifíquese y una vez ejecutoriada esta providencia, devuélvase el expediente al tribunal de origen. Cúmplase.

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