SENTENCIA 4312 DE NOVIEMBRE 12 DE 1992

 

Sentencia 4312 de noviembre 12 de 1992 

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN CUARTA

PARTE DEMANDADA

INDEBIDA DESIGNACIÓN

EXTRACTOS: «Si bien la Sala en repetidas providencias ha considerado que la demanda puede interpretarse por el juez al momento de su admisión, y en lo tocante a la designación de las partes ha sostenido que cuando de dicha interpretación y de la notificación que se haga a la parte demandada y de la actuación que ella realice dentro del proceso, se puede deducir que se cumple con el requisito de demanda en forma y que la omisión o el error del demandante, en tal caso, no ameritaría un fallo inhibitorio basado en la ineptitud sustancial de la demanda por indebida designación de la parte demandada, también es cierto que en otras providencias ha sostenido la tesis de que cuando la entidad interesada, que no ha sido debidamente indicada como demandada, concurre al proceso y en la oportunidad debida plantea como excepción, esto es como medio de defensa, la indebida designación en que incurre el libelo demandatorio, no puede, so pretexto de interpretación de la demanda o de saneamiento de la nulidad generada por ello, emitirse un fallo de fondo obviando la manifestación expresa del demandado de que concurre al proceso sólo para establecer que el contradictorio no fue debidamente entrabado. Si bien esta solución pudiera calificarse como de excesivamente rigorista, tiene a su favor el hecho de que se fundamenta en la protección del derecho de defensa de la parte demandada, que tiene la facultad legal de oponer a las pretensiones del demandante excepciones de todo tipo para inhibirlas o para diferirlas en el tiempo. El proceso es una sucesión de hechos a cuya formación contribuyen tanto las partes que demandan como las demandadas y el juez, y este último debe velar por la garantía del derecho de defensa tanto de los demandantes como de los demandados.

Como en el caso presente está demostrado que el demandante incurrió en una falla en la designación de la parte demandada, por cuanto dijo demandar a la Nación colombiana, representada por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, cuando en realidad ha debido citar al Distrito Especial de Bogotá, y éste, en la oportunidad debida, haciendo uso de su derecho de defensa, planteó como excepción dicha falla de la demanda, no cabía una interpretación del juez que desconociera la efectividad de tal medio de defensa, siempre y cuando que éste estuviera debidamente fundado. Es más, a lo largo del proceso y en todas las oportunidades en que ha sido posible el apoderado del Distrito Especial de Bogotá ha reiterado su petición de que se le otorgue prosperidad a la excepción propuesta.

De lo anterior resulta que en concepto de la Sala, el tribunal a quo obró correctamente al darle prosperidad a la excepción de inepta demanda y declarse inhibido para un pronunciamiento de fondo».

(Sentencia de noviembre 12 de 1992. Expediente 4312. Consejero Ponente: Dr. Guillermo Chahín Lizcano).

SALVAMENTO DE VOTO

Con el debido respeto con mis compañeros, me aparto de la decisión mayoritaria por lo siguiente:

No alcanzo a aceptar lo paradójico que resulta la solución que en aras del derecho de defensa propugna por la inhibición, siendo que durante todo el proceso desde su iniciación pudo defenderse.

Las razones por las cuales no comparto la tesis de la inhibición y la de que da lugar a inhibición por indebida citación a quien se apersonó de su defensa desde un principio al proceso, las consigné en el salvamento de voto al fallo de fecha 23 de octubre/92, Expediente 4052 que repito.

Jaime Abella Zárate.