Sentencia 4392 de julio 25 de 1991 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

SECCIÓN SEGUNDA

DESPIDO DEL TRABAJADOR

CARGA PROBATORIA

EXTRACTOS: «La existencia de un trámite o procedimiento para despedir, convencional o reglamentario, de obligatorio cumplimiento para el patrono, es un hecho que, como tal, deberá acreditarse con los medios idóneos dentro del proceso. La carga de la prueba de ese hecho incumbirá, naturalmente, a la parte que lo afirme con el propósito de obtener su efecto jurídico (art. 177 C. de P. C.). Establecido ese trámite o procedimiento, el empleador obligado por él deberá acreditar su observancia so pena que el despido sea calificado como ilegal.

De la misma manera como en el caso del despido injusto le basta al trabajador probar el hecho de la terminación del contrato de trabajo por decisión del empleador para que éste asuma la carga de la prueba de su justificación, en el caso del despido ilegal afirmado por el trabajador, le bastará a éste acreditar la existencia del trámite convencional o reglamentario para que el patrono deba asumir la carga de demostrar su adecuado cumplimiento.

La circunstancia de que los efectos indemnizatorios del despido injusto se hayan equiparado a los del despido ilegal no significa que cuando el trabajador demandante afirme haber sido despedido injustamente, el empleador demandado tenga que asumir cargas probatorias distintas de aquellas encaminadas a demostrar los hechos constitutivos de la justa causa que invocó para despedir. De este modo, si el trabajador pretende que su despido, además de injusto, fue ilegal, tendrá que indicarlo así en su demanda, y si esa ilegalidad se fundamenta en el incumplimiento de un trámite convencional o reglamentario será suya la carga de la prueba de la existencia de dicho trámite. Sólo entonces el patrono deberá, si pretende quedar liberado de las indemnizaciones correspondientes, demostrar que también cumplió a cabalidad dicho procedimiento o trámite.

El empleador demandado no está obligado, como no lo está ningún otro demandado, a defenderse de hechos distintos de aquellos que su demandante le propone en la litis. Si se afirma en la demanda la existencia de un despido injusto, el demandado se defiende suficientemente si limita su excepción a la invocación y prueba de los hechos que, a su juicio, justificaron el despido. Si se le acusa de un despido ilegal deberá defenderse acreditando el cumplimiento de los trámites a que estaba obligado. Y si de manera simultánea se le acusa de un despido injusto e ilegal sólo se defenderá con éxito si acredita los hechos justificativos de la terminación del contrato y el cumplimiento de los procedimientos o trámites correspondientes. Lo que no puede aceptarse es que si el demandante se limita a afirmar la existencia de un despido injusto, el demandado, o en su caso el juez, deban suponer que también aquí va involucrada la afirmación de un despido ilegal que implique para el demandado la carga de acreditar el cumplimiento de trámites convencionales o reglamentarios para despedir o, más aún, la inexistencia de trámite alguno que estuviere obligado a acatar».

(Sentencia de julio 25 de 1991. Radicación 4392. Magistrado Ponente: Dr. Hugo Suescún Pujols).

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