Sentencia 4454 de febrero 5 de 1993 

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN CUARTA

DETERMINACIÓN DEL ANTICIPO

NO SE EFECTÚA EN LA LIQUIDACIÓN DE REVISIÓN

EXTRACTOS: «La sociedad contribuyente considera que con la determinación del anticipo en la liquidación de revisión, se incurrió en violación del artículo 49 de la Ley 52 de 1977 (hoy art. 712 del estatuto tributario), porque esta norma al señalar los factores que debe contener la liquidación de revisión no incluyó la determinación del anticipo para año posterior al gravable, que como tal corresponde a una vigencia diferente a la de la liquidación oficial, y que además para la fecha, el impuesto correspondiente a esta otra vigencia fiscal ya estaba cancelado.

La Sala en anterior oportunidad al tratar el tema, precisó que el anticipo se fundamenta en un hecho hipotético pero posible de suceder, pues presume la ley que el declarante tendrá en el ejercicio siguiente al año gravable una situación económica similar a la declarada, y que el patrimonio y los ingresos del contribuyente corresponderán por lo menos a unas bases gravables que representen un tributo del 75% del liquidado por el contribuyente para el año gravable.

Este anticipo por imperativo de la ley vigente entonces (arts. 17 de la L. 38/69 y 94, L. 9ª/83), debía liquidarse con base en el impuesto de renta determinado en la liquidación privada, se liquida a título de impuesto de renta del año gravable siguiente al declarado, y se recibe por la Administración Tributaria en el año fiscal en que se determina con imputación al impuesto que en definitiva resulta a cargo del contribuyente por el año gravable a que corresponda, y cuando su determinación y pago no se haga en los términos que prescribe la ley, esto es base gravable declarada, tarifa y oportunidad, se generan los recargos y sanciones que la misma ley prevé.

El anticipo, como lo ordena el artículo 17 de la Ley 38 de 1969 debía agregarse al total liquidado en la liquidación privada, valor que el artículo 94 de la Ley 9ª de 1983, calificó como pago que debe hacerse a “título de anticipo” del impuesto de renta del año siguiente, originándose así un manejo administrativo de cuenta corriente, para imputar el pago anticipado al impuesto del ejercicio.

No queda duda entonces que el “anticipo” forma parte de la liquidación privada del contribuyente, tanto que la mora en su pago genera intereses en igual forma que la causa el no pago oportuno del impuesto. Así mismo la equivocación que en su liquidación incurra el contribuyente, puede ser corregida por la administración.

Indudablemente, la determinación del anticipo debe hacerse sobre la liquidación privada del impuesto, pero no en la liquidación de revisión so-bre el impuesto definitivo, por las siguientes razones:

1. Porque evidentemente una vez transcurrido el término que tiene el contribuyente para presentar la declaración de renta por una vigencia gravable, sumado al plazo de que goza la Administración de Impuestos para practicar la liquidación de revisión, la situación económica del contribuyente para la vigencia gravable siguiente a la declarada ha dejado de ser hipotética o incierta, pues ya ha fenecido el ejercicio impositivo, ya se ha presentado o ha debido presentarse la declaración de este otro ejercicio y cuantificado, por lo menos privadamente, el impuesto, caso en el cual la presunción establecida por la ley, “de ingreso futuro”, ha desaparecido para dar paso a una cuantificación real de los hechos económicos del sujeto pasivo de la obligación tributaria.

2. Porque la determinación del anticipo no puede hacer parte de la liquidación de revisión, ya que ésta sólo puede comprender de acuerdo con el proveído del artículo 49 de la Ley 52 de 1977 vigente entonces (hoy art. 712 del estatuto tributario), el período gravable correspondiente, y no hay duda que el período fiscal por el cual se practicó la liquidación acusada es 1985, es distinto del de 1986 y en manera alguna, dada la independencia de las anualidades fiscales, el acto administrativo puede abarcar vigencias distintas.

3. Porque precisamente el acto administrativo de determinación de impuestos que constituye la liquidación oficial del impuesto se efectúa con base en los hechos probados que aparezcan en el expediente, mientras que el anticipo es un cálculo hipotético sobre hechos futuros.

No hay duda entonces que cuando la Administración de Impuestos en el acto administrativo de liquidación oficial del tributo de 1985 (liquidación de revisión Nº 010, ago. 12/88) determina un anticipo fiscal para el año de 1986, incluyéndolo como factor de liquidación de revisión, excede la voluntad de la ley y por lo tanto debe anularse en lo pertinente».

(Sentencia de febrero 5 de 1993. Expediente 4454. Consejero Ponente: Dr. Guillermo Chahín Lizcano).

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