Sentencia 4486 de mayo 20 de 1997 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

SALA DE CASACIÓN CIVIL

Magistrado Ponente:

Dr. Jorge Antonio Castillo Rugeles

Rad.: Exp. 4486

Santafé de Bogotá, D.C., veinte de mayo de mil novecientos noventa y siete.

EXTRACTOS: «I. El artículo 1083 del Código Civil, modificado por el artículo 11 de la Ley 95 de 1890, determina que el testamento solemne en el cual se omitiere cualquiera de las formalidades prescritas en la ley “no tendrá valor alguno”; la sanción en ese caso se traduce, pues, en la nulidad del acto testamentario, la que debe ser declarada judicialmente.

Si precisamente la acción de nulidad se apoya, como en este caso, en que la escritura pública contentiva de la memoria testamentaria no se otorgó en un acto único y continuo, ni con la presencia del número de testigos que exige la ley, a pesar de que las respectivas atestaciones notariales digan lo contrario, es indispensable que el demandante asuma la carga procesal de probar esos hechos, y, en cumplimiento de tal cometido, se halla habilitado para acudir a cualquier otro medio de convicción que sea admisible y eficaz para ese propósito:

II. De otro modo, se llegaría al absurdo de que jamás podría alegarse vicio que afecte el testamento contenido en escritura pública, si esta en apariencia no ofreciere duda alguna sobre el cumplimiento de las solemnidades propias de dicho acto; de seguirse ese criterio, ningún otro medio de prueba cabría contra las atestaciones notariales, no obstante que aquellas formalidades hubieran podido ser desatendidas.

En verdad, se presumen ciertas las manifestaciones del notario contenidas en el instrumento sobre la fecha y lugar de otorgamiento de la escritura pública y la comparecencia de las partes o de los testigos, mas ello es sin perjuicio de que se pueda demostrar que no corresponden a lo realmente sucedido en la celebración del respectivo acto jurídico».

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