Sentencia 4513 de agosto 3 de 1992 

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN SEGUNDA

INSUBSISTENCIA DE NOMBRAMIENTOS

DECLARADA POR JUNTA DIRECTIVA NO INSCRITA EN EL REGISTRO MERCANTIL

EXTRACTOS: «Ante todo, debe establecerse si la circunstancia de no hallarse inscrita en la Cámara de Comercio de Ibagué la junta directiva de la Empresa Electrificadora del Tolima S. A., torna injurídico el Acuerdo N° 026 de 2 de julio de 1987, mediante el cual dicha junta declaró insubsistente el nombramiento del accionante en el cargo de subgerente de operaciones de la empresa y, consecuencialmente como se impetra en el libelo, debe ser anulado o infirmado en razón de ser violatorio de los artículos 28 ordinales 5° y 9°, 29 ordinal 4° y 163 del Código de Comercio.

Rezan así las normas citadas:

"Art. 28.--Deberán inscribirse en el registro mercantil: . . .

5. Todo acto en virtud del cual se confiera, modifique o revoque la administración parcial o general de bienes o negocios del comerciante; ...

9. La constitución, adiciones o reformas estatutarias y la liquidación de sociedades comerciales, así como la designación de representantes legales y liquidadores, y su remoción. Las compañías vigiladas por la Superintendencia de Sociedades deberán cumplir, además de la formalidad del registro, los requisitos previstos en las disposiciones legales que regulan dicha vigilancia''''.

Art. 29.--El registro mercantil se llevará con sujeción a las siguientes reglas, sin perjuicio de las especiales que establezcan la ley o decretos reglamentarios: . . .

4. La inscripción podrá solicitarse en cualquier tiempo, si la ley no fija un término especial para ello; pero los actos y documentos sujetos a registro no producirán efectos respecto de terceros sino a partir de la fecha de su inscripción".

Y, finalmente dice así el artículo 163:

"La designación o revocación de los administradores o de los revisores fiscales previstas en la ley o en el contrato social no se considerará como reforma, sino como desarrollo o ejecución del contrato, y no estará sujeta sino a simple registro en la cámara de comercio, mediante copias del acta o acuerdo en que conste la designación o la revocación.

Las cámaras se abstendrán, no obstante, de hacer la inscripción de la designación o revocación cuando no se hayan observado respecto de las mismas las prescripciones de la ley o del contrato.

La revocación o remplazo de los funcionarios a que se refiere este artículo se hará con el quórum y la mayoría de votos prescritos en la ley o en el contrato para su designación".

Cabe observar que si bien por mandato del numeral 5° del artículo 28 y del artículo 163 del Código de Comercio, están sujetos a registro todos los actos en virtud de los cuales se confiera, modifique o revoque la administración parcial o general de bienes o negocios del comerciante, así como la designación o revocación de los administradores o de los revisores fiscales de las sociedades mercantiles, lo cierto es que ellos no exigen necesariamente la inscripción mercantil de la elección y remplazo de los miembros de las juntas directivas de dichas sociedades.

Al analizar este aspecto frente a lo reglado en el Código de Comercio, se anota que no existe norma expresa que indique que las juntas directivas son órganos administradores de las sociedades. Más aún, en la Sección II titulada "administradores" del Capítulo VII, del Título I del libro segundo "De las sociedades comerciales" del Código de Comercio, que regula lo concerniente a la administración de éstos, en el artículo 196, se dispone:

"La representación de la sociedad y la administración de sus bienes y negocios se ajustarán a las estipulaciones del contrato social. conforme al régimen de cada tipo de sociedad.

A falta de estipulaciones, se entenderá que las personas que representan a la sociedad podrán celebrar o ejecutar todos los actos y contratos comprendidos dentro del objeto social o que se relacionen directamente con la existencia y el funcionamiento de la sociedad.

Las limitaciones o restricciones de las facultades anteriores que no consten expresamente en el contrato social inscrito en el registro mercantil no serán oponibles a terceros".

Despréndese de dichas normas que tales disposiciones legales tampoco asignan a las juntas directivas de las sociedades el carácter de órganos administradores y que es el contrato social el que puede precisar las funciones de esa índole que éstas pueden desempeñar. Por manera que para determinar con absoluta certeza si la junta directiva de Electrolima S. A., ostentaba la condición de órgano administrador de la misma, era necesario allegar al proceso el respectivo contrato social, o prueba idónea que permitiera colegir, sin equívocos, que dicha junta no sólo traza los lineamientos o parámetros que deben guiar la actividad de los administradores, sino que al igual que éstos está encargada directamente de la administración de la misma, lo cual no se hizo.

Siendo ello así, no se puede entonces concluir como lo hace el libelista, que realmente a la autoridad que expidió el acto acusado, por ser administradora de la entidad demandada, le son aplicables los mandatos del Código de Comercio que gobiernan lo concerniente al registro de algunos actos de las sociedades comerciales y que en consecuencia estaba obligada a obtener el registro de su elección para poder ejercer sus funciones.

Las circunstancias anotadas impiden a la Sala admitir como válidas las argumentaciones sobre incompetencia de la junta directiva de Electrolima para proferir válidamente el acto de remoción del actor, plasmados en la adición del libelo y en el recurso de alzada».

(Sentencia de agosto 3 de 1992. Expediente 4513. Magistrado Ponente: Dr. Joaquín Barreto Ruiz).

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