Sentencia 4560 de diciembre 11 de 1991 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

SECCIÓN SEGUNDA

AGOTAMIENTO DE LA VÍA GUBERNATIVA

RESPECTO DE UNAS PRETENSIONES Y NO DE OTRAS

EXTRACTOS: «2. La jurisprudencia de esta Sala ha considerado, en doctrina que ahora se ratifica, que el agotamiento de la vía gubernativa es para el juez laboral un factor especial de competencia establecido, dentro del capítulo que regula la materia, por el artículo 6º del Código Procesal del Trabajo.

Igualmente ha sostenido la Sala, en las sentencias de su Sección Primera de 14 de octubre de 1970 y 21 de julio de 1981 citadas por el recurrente, que cuando en una misma demanda se ejercitan varias pretensiones y el juez es competente para conocer de algunas por haberse agotado para ellas el procedimiento gubernativo y para otras no, el fenómeno que se produce es el de la indebida acumulación de pretensiones, que afecta al presupuesto procesal “demanda en formá'' y por tanto inhibe al juzgador para fallar sobre la demanda considerándola como un todo.

3. Sin embargo, según ha tenido oportunidad de precisarlo también la Sala de Casación Laboral, se está igualmente ante un asunto de competencia cuando en una misma demanda el actor acumula unas pretensiones con respecto a las cuales ha agotado la vía gubernativa con otras para las que no ha cumplido ese requisito porque lo que es factor de competencia para el todo también lo es para la parte. En esta hipótesis ocurre, sencillamente, que el juez tiene competencia para resolver sobre las pretensiones para las cuales el demandante haya agotado previamente la vía gubernativa y carece de esa competencia para decidir sobre las demás. Cosa distinta es que, frente a la posibilidad que tiene el demandante de acumular varias pretensiones en una misma demanda, deba cuidarse de que el juez sea competente para conocer de todas en los términos del artículo 82-1 del CPC, aplicable en este punto también a los juicios del trabajo.

4. Lo deseable, lo jurídico y lo lógico es que el juez, antes de admitir la demanda instaurada contra una entidad de las previstas por el artículo 6º del CPT, examine cuidadosamente, puesto que está nada menos que resolviendo sobre su competencia para conocer del asunto, si la vía gubernativa quedó bien agotada. Y es natural que ese mismo cuidado se extienda a la admisión de la enmienda o corrección de la demanda que el actor puede hacer en la primera audiencia de trámite. También es deseable que la entidad demandada advierta oportunamente al juez, mediante la proposición de los medios exceptivos pertinentes, sobre las irregularidades que observe en cuanto a la competencia para conocer del asunto, o para decidirlo, determinada por el adecuado agotamiento de la vía gubernativa. Esto hace parte de la lealtad que las partes se deben entre sí y que principalmente le deben al juez, conforme a la preceptiva del artículo 49 del CPT.

Sin embargo, si el litigio se adelanta sin que el juez advierta su incompetencia parcial, llegado el momento de proferir el fallo debe resolver de mérito sobre aquellas pretensiones para cuya decisión sea competente por haber quedado comprendidas dentro del agotamiento previo de la vía gubernativa e inhibirse solamente respecto de aquellas que no estuvieren en esa situación.

5. La decisión totalmente inhibitoria que por facilidad adoptan con frecuencia en estos casos los jueces laborales no consulta los principios que el vigoroso desarrollo del derecho procesal contemporáneo ha venido imponiendo y que tratan de lograr, por sobre cualquiera otra consideración, la efectividad del derecho sustancial, tal como lo dispone el artículo 4º del CPC, igualmente aplicable a los procesos laborales, dentro de un criterio de prevalencia que es hoy mandato imperativo de rango constitucional (artículo 228 de la C. N. de 1991).

Debe tenerse en cuenta, además, que si es deber del juez el de evitar la sentencia inhibitoria (artículos 37-4 y 401 CPC), cuando por su culpa o descuido se lleve adelante un proceso en el cual la vía gubernativa sólo se haya agotado en parte, la sentencia totalmente inhibitoria vendrá a ser un incumplimiento adicional de sus obligaciones encaminadas a proveer de tal forma que en primer término se garantice la aplicación efectiva del derecho material.

Por otra parte, al resolver de mérito sobre aquellas pretensiones para las cuales tiene competencia por haberse agotado respecto de las mismas la vía gubernativa, no está el juez afectando en modo alguno el derecho de defensa de la entidad demandada que ya tuvo, con relación a esas aspiraciones del actor, oportunidad de examen y decisión y cuyo rechazo, expreso o tácito, precisamente provocó la necesidad de que el actor llevara el asunto al conocimiento de la jurisdicción laboral ordinaria. En cambio los principios de economía y rapidez o celeridad procesales resultan gravemente afectados, además de que se causan pérdidas innecesarias de tiempo y recursos para el Estado y perjuicios de toda índole para las partes, cuando el juez profiere sentencia formal, totalmente inhibitoria, siendo apenas parcial su incompetencia.

Finalmente, se anota que por las mismas razones y para los mismos efectos de delimitar la competencia del Juez Laboral, esta Sala de la Corte ha venido sosteniendo invariablemente que aquellas pretensiones de la demanda como la de indemnización moratoria o de intereses, que tienen carácter accesorio o dependiente porque constituyen una simple consecuencia del retardo o la renuencia del empleador en el reconocimiento o el pago de los derechos derivados de la relación laboral, deben entenderse naturalmente incluidas —aunque no se hayan mencionado en forma expresa— dentro de las peticiones que por los derechos principales haya presentado el actor para agotar la vía gubernativa».

(Sentencia de diciembre 11 de 1991. Radicación 4560. Magistrado Ponente: Dr. Hugo Suescún Pujols).

_________________________