Sentencia 4613 de abril 2 de 1993 

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN CUARTA

RETENCIÓN EN LA FUENTE

DEVOLUCIÓN DE LO PAGADO EN EXCESO

EXTRACTOS: «Se trata entonces de decidir si la Administración de Impuestos Nacionales de Bogotá estaba obligada a devolver la

retención en la fuente que le fue practicada en exceso a la sociedad actora en el año de 1985 y que no fue incluida como tal en el denuncio rentístico de dicho año, o si como lo sostiene el ente demandado, incumplida por la con-tribuyente la formalidad de consignar el dato de la retención en la fuente en la declaración, perdió el derecho a obtener su devolución.

Como ha sido ya expuesto a lo largo del proceso, la retención en la fuente es un mecanismo a través del cual la administración logra el recaudo inmediato de un porcentaje preestablecido que a título de impuesto se retiene, cuando se efectúen pagos con-siderados como ingreso tributario para el beneficiario del mismo. Solo para el caso de los contribuyentes no declarantes y de los pagos por la ganancia ocasional por rifas, loterías y apuestas, se entiende que el valor del impuesto correspondiente al ingreso, es exactamente igual al que se le retuvo en la fuente. Para los demás, sólo en el momento de la finalización del ejercicio, cuando se consolide definitivamente su obligación fiscal, podrá establecerse el valor del impuesto a cargo, parte del cual ya fue retenido en la fuente. Se trata entonces de una especie de pago anticipado, pero no definitivo del posible impuesto a cargo.

Quedando entonces suficientemente claro que la retención en la fuente es un pago de impuesto, sólo que efectuado a través de un mecanismo especial, ¿podrá afirmarse que cuando la retención en la fuente es superior al impuesto definitivamente establecido en la liquidación privada no se configura un pago en exceso? Para la Sala es evidente que si en determinado ejercicio la retención en la fuente es superior al impuesto a cargo, se configura un “pago en exceso” de impuesto a la renta en dicho año. No comparte así la Sala el argumento central de la defensa, que considera que el pago en exceso sólo podría configurarse con respecto al pago efectivamente realizado del impuesto “mas no así para las retenciones en la fuente practicadas puesto que éstas no corresponden a un pago en exceso sino a un impuesto anticipado practicado en el momento de su causación...” (fl. 131 cdno. ppal., memorial de contestación de la demanda).

En cuanto al requisito formal exigido por la administración, de la necesidad de incluir el valor de las retenciones en la fuente en la declaración tributaria del ejercicio respectivo, como factor indispensable para configurar un saldo crédito y así lograr su devolución, la Sala efectúa las siguientes consideraciones:

Si bien las normas sobre devoluciones de saldos a favor, citadas por la Administración como fundamento legal de su rechazo, así como las pertinentes del Decreto 2503 de 1987, vigente al momento de presentarse la solicitud y las contempladas en el Decreto 624 de 1989 (E.T.), que enmarcan, definen y establecen los procedimientos para obtener las devoluciones, siempre se han referido a las “liquidadas en las declaraciones tributarias”, no pueden llegar a interpretarse de una manera tan restrictiva, que lleve a concluir que en ellas hay implícita una prohibición: que si la retención que da lugar al impuesto pagado en exceso no se “consignó” en el formulario de la declaración tributaria, se pierde el derecho a obtener su devolución. Las normas señaladas son meramente enunciativas de la posibilidad de obtener la devolución de los saldos créditos arrojados por las liquidaciones privadas de los impuestos liquidados en las declaraciones tributarias, pero ellas no consagran legalmente una prohibición de devolver impuestos que, retenidos en la fuente, excedieron el valor a pagar por impuesto liquidado en un año fiscal.

Pero es necesario definir que lo que sí es indispensable para obtener la devolución, es la existencia de una liquidación privada del impuesto, en la cual se haya efectuado la autotasación del impuesto a cargo por dicho año, a fin de tener ese punto de confrontación con las retenciones practicadas durante el ejercicio y llegar así a demostrar que sí se retuvo en exceso a título de impuesto de renta, con respecto a lo definitivamente liquidado al finalizar el ejercicio. Una cosa es que sea necesaria una liquidación privada del impuesto como presupuesto básico para demostrar el pago en exceso y otra que se exija la formalidad de la inclusión de las retenciones en la fuente en dicha liquidación privada, como un requisito fatal, cuya inobservancia acarrearía para el contribuyente la pérdida de su derecho a obtener la devolución del mayor valor pagado.

Comprobado en el presente caso, que la sociedad actora al presentar su declaración de renta de 1985 se liquidó un impuesto a cargo de $ 190.080 el cual canceló oportunamente en la administración y que aunque no las incluyó en dicha declaración demostró que se le habían efectuado retenciones en la fuente por $ 121.651.828, como evidentemente se trata de un pago en exceso y con base en las consideraciones expuestas anteriormente, no encuentra la Sala procedente la objeción efectuada por la administración, para sustentar su rechazo.

Por lo demás comparte la Sala la apreciación del tribunal de que negar una devolución de un pago en exceso de impuesto, por el incumplimiento de un requisito formal que no está consagrado como tal en la ley, constituye un enriquecimiento sin causa en favor del tesoro público y va en contra del principio del derecho tributario que informa que el Estado no pretende de los particulares sino aquello que realmente les corresponda frente a las cargas públicas de la Nación».

(Sentencia de abril 2 de 1993. Expediente 4613. Magistrado Ponente: Dr. Guillermo Chahín Lizcano).