Sentencia 4647 de julio 23 de 1992 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

SECCIÓN PRIMERA

AUXILIO DE INVALIDEZ

APLICACIÓN DEL ARTÍCULO 278 DEL Código Sustantivo del Trabajo

EXTRACTOS: «El artículo 278 del C. S. del T., regula el auxilio de invalidez en sus diferentes modalidades. El examen atento de la norma no permite inferir prohibición legal de acumulación de los distintos porcentajes de incapacidad que eventualmente se den en la persona del trabajador. Conforme a la interpretación de la norma por el ad-quem, se requeriría el 66.66% de incapacidad por cada enfermedad no profesional, lesión distinta de accidente de trabajo, o debilitamiento de las condiciones físicas o intelectuales, no provocados intencionalmente, como si el organismo humano fuese algo distinto a una unidad conformada por muchas partes susceptible de quebrantos que unidos, pueden llegar a determinar y de hecho sucede, cualquiera de las incapacidades tratadas en la norma. He ahí pues, el fundamento teleológico de la acumulación de incapacidades dirigidas a la obtención del auxilio por enfermedades no profesionales sufridas por los trabajadores. En este orden de ideas, aprecia la Sala que el Tribunal supone prohibiciones de acumulación de incapacidades no contempladas en la ley. Lo que no está prohibido está permitido, según antiguo aforismo de las reglas de interpretación de la ley.

Conforme a lo precedente el sentenciador desbordó el contenido de la disposición, dándole alcances prohibitivos de los que carece, lo cual permite concluir en que, efectivamente, como lo denuncia el censor se incurrió en interpretación errónea de la norma (art. 278 C. S. del T.) y consecuentemente, en la aplicación indebida de las disposiciones que conforman la proposición jurídica. De consiguiente, el cargo está llamado a prosperar.

Para decidir en sede de instancia, además de lo dicho en la etapa de casación se tiene:

El literal a) del artículo 278 del C. S. del T., determina que la incapacidad la establece pericialmente el médico y las consecuencias económicas, el juez, conforme se desprende de la jurisprudencia de la Corte, especialmente de la sentencia del 21 de agosto de 1969 (G. J. CXXXI, 222) que en lo pertinente dijo:

“Al perito médico sólo corresponde calificar el grado de invalidez del actor. Las consecuencias del mismo, según las circunstancias del hecho establecidas en los autos, corresponden a la decisión del fallador”.

Conforme al documento de folio 493 del cuaderno principal, el Ministerio del Trabajo y Seguridad Social -Medicina Laboral del Atlántico- calificó los exámenes médicos practicados por especialistas al señor Israel Gonzalo Rocha Márquez y de los mismos dedujo una “afección auditivá” que le ocasiona “una disminución de capacidad laboral según nueva tabla de un 45%; y las alteraciones óseas a nivel de columna y rodilla una invalidez permanente parcial del 30%, lo cual permite tener por acreditado el aspecto estructural de la invalidez establecida en el artículo 278 del C. S. del T.

Dado lo anterior y establecido igualmente el valor del salario mensual equivalente a US$ 715.62, con arreglo al artículo 278 del C. S. del T., literal a) entra la Sala a examinar las circunstancias de hecho establecidas en los autos y valorar el monto del auxilio respectivo.

Por razón del grado de invalidez acreditado en un 75%, con arreglo al documento de folio 493, tomando en consideración esa circunstancia, la edad del trabajador (64 años - folio 509 cuad. ppal.), la duración de la litis (6 años) y las circunstancias económicas generales que afronta el país, la Sala prudentemente considera equitativo tasar el valor del auxilio por invalidez en 8 meses de salario, lo que equivale a US$ 5.724.96, convertibles en moneda nacional a la tasa de cambio que para tales efectos regula la Ley 9ª de 1991, a que será condenada a la empleadora por tal concepto».

(Sentencia de julio 23 de 1992. Radicación 4647. Magistrado Ponente: Dr. Ramón Zúñiga Valverde).

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