Sentencia 4754 de mayo 20 de 1997 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

SALA DE CASACIÓN CIVIL Y AGRARIA

Magistrado Ponente:

Dr. Rafael Romero Sierra

Ref.: Expediente 4754

Santafé de Bogotá, D.C., 20 de mayo de 1997.

EXTRACTOS: «Lo que ahora sucede es que el recurrente carece de razón jurídica. Conócese perfectamente, en efecto, que quizás el más acusado atributo de los derechos reales está en el derecho de persecución que les es propio, para cuya efectividad el legislador ha previsto y reglamentado de manera intensa las acciones pertinentes. Y bien es cierto que la acción que por antonomasia sirve a ese propósito es la reivindicatoria, como que cuadra con la naturaleza jurídica de la gran mayoría de los derechos reales; por excepción no cabe en tratándose del de herencia, pues su característica esencial, cual es la de ser una universalidad jurídica, se opone a la singularidad que es inmanente en la reivindicación. Fue necesario, así, reglamentar una acción especial que se denomina petición de herencia y que disciplinan los artículos 1321 y siguientes del Código Civil.

(...).

Que es acción que sólo corresponde al heredero lo tiene suficientemente definido la jurisprudencia, como que en muchas oportunidades ha expresado que “es la que confiere la ley al heredero de mejor derecho para reclamar los bienes de la herencia ocupados por otra persona, que también alega título de heredero. Es, pues, una controversia en que se ventila entre el demandante y el demandado a cuál de ellos le corresponde en todo o en más parte el título de legítimo sucesor del causante en calidad de heredero, y, de consiguiente, la universalidad de los bienes herenciales o una parte alícuota sobre estos. Por consiguiente, la cuestión de dominio de los bienes en esta acción es consecuencial y enteramente dependiente de la cuestión principal que allí se discute sobre la calidad de heredero” (XLIX, 229; LXXIV, 19). Hase dicho, en trasunto, que “es la calidad de heredero en que se apoya el demandante, controvertida por el demandado heredero, lo que constituye la cuestión principal de esta especie de acción” (LII, 660).

Así las cosas, es patente que el legatario, no siendo heredero, no es titular de la acción de petición de herencia. Y esto porque, concordantemente con lo que ya se dejó elucidado, su derecho no es referido a una universalidad jurídica sino a una cosa singular; evento que, por lo mismo, se enmarca en la regla general garantizadora del derecho de persecución de los derechos reales. Precisamente porque el legatario ostenta una calidad jurídica distinta de la de heredero, es por lo que el artículo 1162 del Código Civil enfatiza que no se convierte en heredero ni porque así se lo denomine, aun en el testamento».

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