Sentencia 5070 de septiembre 15 de 1998 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

SALA DE CASACIÓN CIVIL Y AGRARIA

RESCISIÓN POR LESIÓN ENORME

LA COSA DEBE ESTAR EN PODER DEL COMPRADOR

EXTRACTOS: «Es que, resulta necesario precisarlo, si bien producida la enajenación no hay derecho a pedir la rescisión del contrato de conformidad con el artículo 1951 del Código Civil, oportuno es también aclarar que si esa enajenación queda sin efectos por voluntad de los mismos contratantes o por decisión judicial que así lo declare, y en consecuencia el bien inicialmente enajenado se encuentra en el patrimonio del primitivo comprador al momento de entablarse la acción rescisoria por quien fue su vendedor, como acontece en el caso de este proceso, a la procedencia de esta última no se opone dicha norma. De manera que aún bajo la perspectiva del artículo 1951 del Código Civil, cuyos alcances acaban de ser fijados frente a circunstancias como la que estos autos dan cuenta, no le permitirían al Tribunal resolver de manera distinta a como lo hizo.

En suma, la sentencia atacada se limitó a pronunciarse sobre la pretensión de rescisión por lesión enorme y a hacer los ordenamientos consecuenciales inherentes a su buen suceso, como natural resultado de la acreditación de los presupuestos estructurales y, como entre ellos se dio por sentado que la demandada todavía conservaba en su poder el inmueble (C.C., art. 1951, inc. 2º) al haber quedado sin efecto la compraventa obrante en la escritura 325 por el acuerdo de las contratantes plasmado en la escritura 2713 en la que consta el mutuo disenso, la oposición formulada basada en la extinción de la acción naturalmente quedaba sin piso y su improsperidad se imponía».

(Sentencia de casación, septiembre 15 de 1998. Expediente 5070. Magistrado Ponente: Dr. Nicolás Bechara Simancas).

___________________________________