Sentencia 5169 de septiembre 29 de 1998 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN CIVIL Y AGRARIA

Ref.: Expediente 5169

Magistrado Ponente:

Dr. Pedro Lafont Pianetta

Santafé de Bogotá, D.C., veintinueve de septiembre de mil novecientos noventa y ocho.

EXTRACTOS: «2.2. En lo atinente a la prescripción como modo de adquirir el dominio, ésta como se sabe, puede ser ordinaria o extraordinaria.

2.2.1. Respecto de la primera, dispone el artículo 2528 del Código Civil, que exige para su operancia posesión regular no interrumpida del usucapiente por el término que las leyes requieren, es decir, de diez años para los bienes raíces, o de tres para los bienes muebles, conforme lo preceptúa el artículo 2529 del mismo código.

2.2.2. En cuanto hace a la prescripción extraordinaria, exige la ley tan sólo la posesión del bien inmueble ajeno (C.C., art. 2512) sin interrupción por espacio de veinte años, sin que interese para nada en este caso la existencia o ausencia de justo título y regularidad de la posesión, pues el artículo 2531, en su numeral 2º, establece una presunción de derecho de la buena fe del prescribiente “sin embargo de la falta de un título adquisitivo de dominio”. De allí que sea una posesión de bien ajeno y no una posesión de bien propio, y solamente a partir del momento en que la cosa poseída sea ajena, la posesión es útil jurídicamente para constituirse en elemento idóneo del modo prescriptivo extraordinario alegable en proceso de pertenencia, pues la prescripción adquisitiva de dominio no corre a favor de quien ya es propietario por otro modo de adquisición sino en favor de quien no lo es, por “falta de título adquisitivo de dominio” (C.C., art. 2531, num. 2º), y en contra de quien no lo es.

Como se ve, el fundamento esencial de la prescripción adquisitiva del derecho de dominio es la posesión ejercida sobre un bien ajeno determinado por el tiempo y con los requisitos exigidos por la ley, lo que quiere decir entonces que la sentencia que declare haberse adquirido ese derecho real en virtud de la usucapión, no es constitutiva del mismo, sino simplemente declarativa, ya que no es la sentencia sino la posesión ejercida sobre el bien acompañada de justo título y buena fe si se trata de la prescripción adquisitiva ordinaria, o la sola posesión del mismo por espacio de veinte años, la fuente de donde surge el derecho que el fallo judicial simplemente se limita a declarar.

2.2.3. Pero lo anterior es diferente de aquellas acciones que directa o indirectamente las tiene quien aduce su propiedad real o aparente, tal como ocurre: En el primer caso, con las acciones simplemente petitorias de dominio, porque éstas persiguen esclarecer o dar certeza o saneamiento jurídico a la propiedad que se tiene con títulos que requieren de seguridad jurídica clara y definitiva; y, en el segundo, con las acciones de simulación absoluta porque con estas el objeto es la declaratoria de un contrato traslaticio aparente cuando lo real es la inexistencia de tal contrato con la consiguiente declaración de permanencia en el aparente disponente de esa propiedad que ocultamente mantenía».

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