Sentencia 5354 de octubre 29 de 1992 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

SECCIÓN SEGUNDA

FALTAS GRAVES DEL TRABAJADOR

REGLAMENTOS QUE LAS PUEDEN CALIFICAR

EXTRACTOS: «El numeral 6º de la letra a) del artículo 7º del Decreto 2351 de 1965 prevé como justa causa de terminación unilateral del contrato por parte del patrono “cualquier falta grave, calificada como tal en pactos o convenciones colectivas, fallos arbitrales, contratos individuales o reglamentos”, sin limitar al reglamento interno de trabajo la posibilidad de tal calificación. No debe olvidarse que además del reglamento interno de trabajo expresasmente la ley contempla el reglamento de higiene y seguridad industrial (C.S.T., artículo 349).

Por otra parte, como lo observa la réplica, el artículo 58 del C.S.T. consagra, entre las obligaciones especiales del trabajador, no sólo la de observar los preceptos del “reglamento” —sin restringirlo al interno de trabajo— sino también la de “acatar y cumplir las órdenes e instrucciones que de modo particular le imparta el patrono o sus representantes, según el orden jerárquico establecido”; y entre las facultades inherentes a la condición de empleador, propia de su potestad subordinante, está la de poder exigirle al trabajador el cumplimiento de órdenes e instrucciones, en cuanto al modo, tiempo o cantidad de trabajo. De esta manera, si el Tribunal consideró que la violación de una instrucción contenida en el código de conducta que debía observar la demandante revestía tal gravedad que constituía justa causa de despido, no aplicó por ello indebidamente las disposiciones legales que la recurrente señala como infringidas.

(...).

Cabe repetir aquí que literalmente ni el numeral 6º de la letra a) del artículo 7º del Decreto 2351 de 1965, ni tampoco los artículos 23 y 349 del C.S.T. restringen el concepto “reglamento” al “reglamento interno de trabajo”, y dado que además de este específico reglamento hay otros igualmente previstos en la ley como el de higiene y seguridad industrial y que el artículo 58 del C.S.T. establece entre las obligaciones especiales del trabajador de acatar y cumplir las órdenes e instrucciones que de modo particular le imparta el empleador, no parece aceptable el entendimiento que plantea la recurrente, según el cual Avianca no podía establecer una prohibición que justifique el despido de sus trabajadores, en caso de ser desobedecida, “en una simple circular elaborada por la empresa, sin obtener la aprobación del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social”, por ser lo cierto que dicha circular o “código de conducta” contiene un conjunto de “órdenes e instrucciones que de modo particular” impartió la compañía aérea en ejercicio lícito de su facultad subordinante, y cuyo desacato puede, en caso de revestir la gravedad suficiente —y aquí lo calificó así el fallador de segunda instancia—, justificar el despido».

(Sentencia de octubre 29 de 1992. Radicación 5354. Magistrado Ponente: Dr. Hugo Suescún Pujols).

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