Sentencia 5411 de julio 22 de 1994 

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN CUARTA

COMPENSACIÓN DE SALDOS A FAVOR

RECHAZO DE SOLICITUDES EXTEMPORÁNEAS

EXTRACTOS: «El artículo 815 del E.T. prevé que la recuperación de los saldos a favor que resulten en las declaraciones tributarias podrá ser efectuada por medio de la imputación dentro de la liquidación privada correspondiente al siguiente período gravable; o a través de la solicitud de compensación con deudas por concepto de impuestos, anticipos, retenciones, intereses y sanciones, y el artículo 850 ib. establece como tercer mecanismo para recuperar los mencionados saldos, el procedimiento de las devoluciones.

En el sub judice, la actora optó por solicitar la compensación o aplicación del saldo crédito del ejercicio de 1988, a débitos por retenciones en la fuente correspondientes a los períodos de marzo a noviembre de 1988, para lo cual debía sujetarse a la preceptiva contenida en el artículo 816 del E.T., que dispone:

“ART. 816. Término para solicitar la compensación. La solicitud de compensación de impuestos deberá presentarse a más tardar dos años después de la fecha de vencimiento del término para declarar.

Cuando el saldo a favor de las declaraciones del impuesto sobre la renta y complementarios o sobre las ventas, haya sido modificado mediante una liquidación oficial y no se hubiere efectuado la compensación, la parte rechazada no podrá solicitarse aunque dicha liquidación haya sido impugnada, hasta tanto se resuelva definitivamente sobre la procedencia del saldo” (subraya la Sala).

La posibilidad de efectuar compensaciones está condicionada, entre otros requisitos, a que la solicitud se subordine a los plazos prefijados en las normas que regulan el modo de hacerlas efectivas. La disposición transcrita estableció un término para el ejercicio del derecho a la compensación de los saldos a favor, fijándolo en dos años, contados a partir de la fecha de vencimiento del término para declarar, que en el caso que se atiende, empezó a correr el 5 de julio de 1989 y venció el 5 de julio de 1991. Se anota que la petición formulada por la sociedad no tuvo como fundamento saldos a favor resultantes de decisiones gubernativas o fallos contencioso administrativos, sino precisamente la declaración de renta presentada el 5 de julio de 1989, cuyo saldo no fue modificado.

De esta forma observa la Sala, que la petición de compensación efectuada el 15 de mayo de 1992 fue extemporánea, esto es, por fuera del plazo que concede la ley para que el interesado actúe y exprese válidamente su voluntad dispositiva, presentando la respectiva solicitud de compensación del crédito tributario. De suerte que la inactividad de la actora trajo como consecuencia la correspondiente pérdida del derecho, y la facultad de hacerlo efectivo, pues la administración para la época de la solicitud se encontraba liberada de la obligación de compensar el saldo a favor, por expresa disposición del artículo 9º de la Ley 84 de 1988 (art. 816 del E.T.), en concordancia con el artículo 2º del Decreto 2314 de 1989, que prevé que “los contribuyentes... que tengan saldos a favor en sus declaraciones tributarias generados en retenciones en la fuente... podrán solicitar su ...compensación a más tardar dos años después de la fecha de vencimiento del término para declarar...”.

Frente a la claridad de las disposiciones que regulan el plazo perentorio para que los contribuyentes ejerciten el derecho a reclamar la compensación (o devolución) de los saldos a favor y sobre los cuales, como lo advirtió el a quo, la actora ha omitido referirse, advierte la Sala la ausencia del presupuesto de oportunidad establecido por el artículo 816 del E.T., frente a lo cual se imponía por parte de las oficinas de impuestos, la aplicación del inciso 1º del artículo 857 ib., que prevé el “rechazo definitivo de la solicitud”, cuando ésta se presente extemporáneamente.

No comparte la Sala la posición de la actora, traída con ocasión del recurso de apelación, según la cual y conforme a los artículos 705 y 714 del E.T., la solicitud de compensación puede efectuarse en cualquier tiempo, pues los artículos citados regulan los términos que tiene la administración para notificar el requerimiento especial y la firmeza de la liquidación privada, respectivamente, y el hecho de que dispongan para las declaraciones tributarias que presenten saldo a favor, un punto de partida adicional para el conteo de términos, en nada contraviene ni modifica el lapso fijado a los contribuyentes para ejercer sus derechos sobre los saldos a favor que determinen en las declaraciones privadas, de otra forma, estaría de más el artículo 816 del E.T.

Pero además es preciso recordar que los procedimientos y términos para que el contribuyente pida una devolución o compensación y los establecidos para que la administración revise la liquidación privada son tan distintos e independientes, que el proceso de determinación puede concluir en la improcedencia de la devolución que ya se había ordenado, caso en el cual la administración puede pedir el reintegro con recargos (intereses moratorios más 50%) según lo dispone el artículo 670.

De otra parte, observa la Sala que no se configura un enriquecimiento sin causa o injusto a favor de la administración tributaria, pues precisamente la causa jurídica tiene su fuente en la ley. Sobre el particular, estima la Sección pertinente transcribir lo dicho por la Corte Suprema de Justicia en la sentencia traída por la demandada, así:

“Respecto a la afirmación del actor sobre que las normas demandadas crean un “enriquecimiento ilícito” en favor de la Administración de Impuestos Nacionales, es preciso recordar que conforme a lo sostenido por la jurisprudencia y doctrina, para que se configure el enriquecimiento injusto, se requiere de tres elementos a saber: 1) Que haya un enriquecimiento o aumento de patrimonio; 2) Que haya un empobrecimiento correlativo y 3) Que el enriquecimiento se realice sin causa, o lo que es lo mismo, sin fundamento legal.

En el presente caso no existe el tercer elemento, en consecuencia mal puede hablarse de enriquecimiento injusto, y por el contrario hay mandato legal que permite al deudor invocar la extinción de su obligación de pagar por haberse operado el fenómeno de la caducidad, la cual, además debe ser declarada de oficio. En efecto, si los interesados no solicitan a la administración de impuestos la compensación o devolución de impuestos dentro de los dos años fijados en los artículos 816 y 854 del estatuto tributario, pierden el derecho a reclamarlos posteriormente y esta causa de extinción, prevista por la ley, es justa” (Corte Suprema de Justicia, sentencia de febrero 15/90).

Por las mismas razones, encuentra la Sala que tampoco se violó el artículo 683 del E.T. que consagra el principio de justicia y equidad. En consecuencia, no encuentra la Sala mérito para revocar la sentencia apelada».

(Sentencia de julio 22 de 1994. Expediente 5411. Consejero Ponente: Dr. Jaime Abella Zárate).

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