Sentencia 542 de abril 11 de 1991 

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN PRIMERA

MARCAS Y PATENTES

REGISTRO DE CONTRATOS DE LICENCIA

EXTRACTOS: «En primer lugar, es preciso dilucidar si los artículos 555 y 597 del Código de Comercio, invocados por el actor como violados por los actos administrativos acusados, están vigentes y, por lo tanto, deben ser objeto de consideración y análisis para la decisión de este proceso.

Afirma el actor que como la licencia de marcas y patentes solicitadas es uno de los temas de los cuales no se ocupa la Decisión 85 del Acuerdo de Cartagena, deben considerarse regulando la materia las disposiciones nacionales correspondientes, es decir, en el evento sub-examine, los artículos 555 y 597 del Código de Comercio.

Lo que es incuestionable es que la Decisión 85 del Acuerdo de Cartagena, incorporada a la legislación colombiana por disposición expresa del artículo 1º del Decreto 190 de 1978, sí contiene el mencionado tema en diversas normas, v.gr., en los artículos 32, 33, 34, 37, 38, 40, 82 y 85. Y el artículo 84 de la misma decisión previene que los asuntos sobre propiedad industrial no comprendidos en ella serán regulados por la legislación interna de los Países Miembros.

Ya es un aspecto reconocido por la jurisprudencia la aplicación preferente del derecho comunitario, que se infiere de esta última disposición, siempre que con él entre en conflicto el derecho interno nacional. Así que, la norma interna que sea contraria a la norma comunitaria, o que resulte irreconciliable con ella, queda tácitamente derogada, o, mejor, dejará de aplicarse automáticamente, bien sea anterior o posterior a la norma integracionista, conforme a la interpretación prejudicial realizada por el competente Tribunal de Justicia del Acuerdo de Cartagena.

Ahora bien, si se confronta el texto del artículo 555 del Código de Comercio, que dice:

“El solicitante de una patente o el titular de ésta podrá conceder a otra persona licencia para explotar su invención mediante contrato escrito.

Esta licencia se denomina licencia contractual”.

Con el artículo 32 de la Decisión 85, que expresa:

“El titular de una patente podrá conceder a otra persona licencia para su explotación sólo mediante contrato escrito.

Los contratos de licencia deberán ser aprobados y registrados por la oficina nacional competente”.

Se deduce sin esfuerzo intelectual alguno que éste sustituyó a aquél, habiendo privado al mero “solicitante” de conceder licencia de explotación.

Además, ratificó lo relacionado con la competencia para aprobar los aludidos contratos, circunstancia que ya había sido disciplinada por la Decisión 24 de la Comisión del Acuerdo de Cartagena —artículo 18—, puesta en vigencia por el Decreto-Ley 1900 de 1973, preceptiva que en nuestra legislación interna estaba concebida desde la expedición del Decreto 444 de 1967, en su artículo 102, como expresamente, en este último aspecto, lo acepta el actor en su libelo demandatorio (fls. 24 y 28).

Por otra parte, se observa que el artículo 28 de la Decisión 85, cuyo tenor es como sigue:

“Con las limitaciones previstas en este reglamento, la patente conferirá a su titular el derecho a explotar en forma exclusiva la invención por sí mismo, a conceder una o más licencias para su explotación y a percibir regalías o compensaciones derivadas de su explotación por terceros ...”.

guarda relación o concordancia con el artículo 32 acabado de transcribir, lo que robustece la interpretación anterior.

Esta disquisición permite a la Sala concluir sin dubitaciones que el artículo 555 del C. de Co. ha quedado sin vigencia, lo que implica su inaplicabilidad ante la prevalencia de la norma supranacional inicialmente citada que dejó al solicitante de patente sin derecho a conceder licencia para explotación de su invención, radicando este derecho solamente en la persona del titular de la misma.

En cuanto al artículo 597 del C. de Co., que establece:

“Son aplicables a las marcas, en lo pertinente, los artículos sobre patentes relativos a la obligación de los extranjeros de designar representante, régimen de las sociedades extranjeras que soliciten y obtengan patentes, documentos que deben acompañarse con la solicitud, abandono de solicitudes incompletas, examen de expedientes, régimen de la comunidad y licencia contractual, renuncia del derecho y disposiciones sobre medidas cautelares”.

se infiere su inobjetable vigencia; lo contrario dejaría un vacío sobre regulación positiva en relación con los aspectos allí señalados, entre los cuales se menciona la licencia contractual, para aplicar en lo pertinente a las marcas. Por lo demás, no existe incompatibilidad entre esta norma con ninguna de las disposiciones de la Decisión 85, antes bien, constituye una regla de derecho de complementariedad indispensable para la aplicación de normas sobre patentes a las marcas en cuanto resulten concernientes. Esto, por supuesto, no lo discute el actor.

En este orden de ideas la concordancia a establecerse es entre el artículo 597 del C. de Co. y el artículo 32 de la Decisión 85 de cuyos textos se infiere llano, para el caso de autos, que no existe en favor de quien es sujeto de una solicitud de registro de marca derecho alguno para que le sea aprobado y registrado por el comité de regalías un contrato de licencia de uso sobre la misma, así cumpla con los criterios legales para dicho fin, como explícitamente lo pretende el demandante».

(Sentencia de abril 11 de 1991. Expediente 542. Consejero Ponente: Dr. Miguel González Rodríguez).

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