SENTENCIA 548 DE NOVIEMBRE 28 DE 1991

 

Sentencia 548 de noviembre 28 de 1991 

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN QUINTA

ERROR ARITMÉTICO EN LA SUMA DE VOTOS

ES CAUSAL DE RECLAMACIÓN PERO NO DE NULIDAD ELECTORAL

EXTRACTOS: «Reiteradamente esta Sala ha puesto de presente que el error aritmético en la suma de los votos en las actas de escrutinios dejó de ser causal de nulidad en los procesos electorales de competencia de la jurisdicción contenciosa administrativa a partir de la vigencia de la Ley 62 de 1988, cuyo artículo 17 modificó el 223 del CCA y eliminó como causales de nulidad los motivos de reclamación consagrados en el artículo 42 de la misma ley que también modificó la Ley 96 de 1985 y el Decreto 2241 de 1986 o Código Electoral En efecto, con anterioridad a la vigencia de la dicha Ley 62 de 1988 el numeral 6° del artículo 223 del CCA era del siguiente tenor:

“6. Cuando ocurra cualquiera de los eventos previstos en las causales de reclamación de que trata el artículo 42 de esta ley”.

A raíz de la modificación introducida por dicha ley, el numeral 6° del artículo 223 del CCA, quedó así:

“6. Cuando los jurados de votación o los miembros de las comisiones escrutadoras sean cónyuges o parientes de los candidatos de elección popular en el segundo grado de consanguinidad o afinidad o en el primero civil. En este evento no se anulará el acta de escrutinio, sino los votos del candidato o los candidatos, en cuya elección o escrutinio se haya violado esta disposición”.

Cuando el legislador eliminó como causales d nulidad en los procesos electorales “...los eventos previstos en las causales de reclamación”, tuvo, en cuenta que carecía de lógica llevar al proceso electoral situaciones que deben ser corregidas en la etapa de los escrutinios y que de ser aducidas a través de la pública electoral alargan los procesos electorales con menoscabo del principio de la brevedad y la celeridad que informan el juicio electoral, con el objeto de garantizar la corrección oportuna de aquellos hechos que desvirtúan la transparencia electoral y el derecho de acceder a los cargos de elección popular, en guarda de los principios de la imparcialidad y de la eficacia del voto. El Código Electoral, que fue expedido con el objeto de “...perfeccionar el proceso y la organización electorales para asegurar que las votaciones traduzcan la expresión libre, espontánea y auténtica de los ciudadanos y que los escrutinios sean reflejo exacto de los resultados de la voluntad del elector expresada en las urnas” (art. 1°), tiene establecidos los mecanismos que durante la etapa administrativa electoral garantizan la corrección de errores y situaciones que en un momento dado podrían desvirtuar durante los escrutinios la verdad electoral expresada en las urnas. Es así como el Código Electoral en sus artículos 122, 164, 166, 167, 172, 187, 192, 193, entre otros, y la Ley 6a de 1990 en su artículo 11, consagran el derecho de los candidatos y de sus representantes y de los testigos electorales a formular reclamaciones con el objeto de corregir el error aritmético que se presente al computar los votos escrutados y a pedir “...el recuento de papeletas...”, reclamaciones que según lo preceptúan las normas atrás relacionadas “...serán atendidas en forma inmediata por los jurados de votación” o por quienes llevan a cabo los escrutinios distritales, municipales y zonales y, finalmente, por quienes hacen los escrutinios del Consejo Nacional Electoral. Los miembros del Consejo Nacional Electoral y sus delegados “...tienen plena y completa competencia para apreciar cuestiones de hecho o de derecho y ante reclamaciones escritas que les presenten durante los escrutinios respectivos los candidatos inscritos, sus apoderados o los testigos electorales legalmente constituidos y apreciando como pruebas para resolver únicamente los documentos electorales...”. Entre los motivos de reclamación consagrados al respecto en el artículo 192 del Código Electoral, numeral 11, está el hecho de aparecer “...de manifiesto que en las actas de escrutinios se incurrió en error aritmético al sumar los votos consignados en las actas. Y en todo caso cuando las reclamaciones por error aritmético resulten fundadas “... en el mismo acto decretarán también su corrección correspondiente”.

Así pues, la oportunidad de corregir el “error aritmético” al cual se refieren los demandantes en estos procesos acumulados la tuvieron tanto los candidatos inscritos como sus representantes y los testigos durante el escrutinio llevado a cabo por los señores delegados del Consejo Nacional Electoral. Y con anterioridad la misma oportunidad se les presentó durante el escrutinio hecho por la comisión escrutadora municipal. En todo caso en ninguno de los procesos obra prueba que indique que se hicieron reclamaciones durante los escrutinios para corregir el error aritmético al que se refieren los demandantes ni de las resoluciones que se hubieran proferido en caso de reclamación .

Pretender hacer derivar el “error aritmético” en las causales de nulidad descritas en los numerales 2° y 4° del artículo 223 del CCA, para obtener la nulidad de actas de escrutinio carece de fundamento porque, corno quedó dicho, el error aritmético está expresamente consagrado en las disposiciones del Código Electoral como motivo de reclamación ante las comisiones escrutadoras. Y en todo caso para que el error aritmético pueda encuadrarse en la causal segunda a de nulidad del mencionado artículo 223 del Código Contencioso Administrativo es necesario demostrar que en la alteración de los resultados numéricos de la votación hubo dolo o malicia, demostración que indicaría que la alteración se debió no a un error sino a la voluntad de adulterar el resultado de la votación. Entonces sí cabría invocar la causal segunda a sobre la base de haberse falseado la verdad electoral. Y en estos procesos en ningún momento se aportó prueba de que tal cosa hubiera sucedido.

Tampoco puede aceptarse que el “error aritmético” al que se refieren los demandantes haya traído como consecuencia la violación del artículo 172 de la Constitución Nacional entonces vigente, porque al no haberse hecho durante los escrutinios la reclamación correspondiente, como lo prevé el Código Electoral, la operación aritmética que realizaron los escrutadores para obtener el “cuociente electoral” se hizo sobre los votos válidos, por manera que no es la acción pública electoral la vía para corregir supuestos errores en el cómputo de los votos».

(Sentencia de noviembre 28 de 1991. Expediente 0548. Consejero Ponente: Dr. Jorge Penen Deltieure).

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