Sentencia 5480 de marzo 10 de 1993 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

SECCIÓN PRIMERA

INDEMNIZACIÓN PLENA POR ACCIDENTE DE TRABAJO

SE DESCUENTA LA PENSIÓN A CARGO DEL SEGURO

EXTRACTOS: «Conforme lo hace ver el censor, el Tribunal sin explicar sus razones, confirmó el fallo de primera instancia, que sólo descontó del monto de la indemnización plena de perjuicios reconocida al demandante, el valor de la pensión de invalidez pagada por el ISS al mismo actor pero congelada a la fecha de la sentencia de primer grado.

Observa, entonces, el casacionista que así como la indemnización plena y ordinaria de un siniestro laboral declarado culposo abarca la vida probable del trabajador perjudicado, si a éste se le ha con-cedido también una pensión vitalicia, como lo es la de invalidez pagada por el ISS, a la luz de lo preceptuado por los artículos 216 del C. S. del T. y 83 del Acuerdo 155 de 1963 del consejo directivo del ISS, resulta indiscutible que del monto de la indemnización plena, que se reconoce computando la vida probable del afectado, ha de descontarse el valor de aquella pensión de invalidez, pagadera también por toda la vida probable del inválido.

A este respecto, le asiste razón al recurrente en sentir de la Sala, dado que los aludidos artículos 216 del C. S. del T. y 83, inciso 2º del Acuerdo 155 de 1963 del ISS, establecen la obligación patronal de pagar al trabajador que haya sufrido un accidente de trabajo por culpa suficientemente comprobada del empleador, la indemnización total y ordinaria de perjuicios, pero por supuesto autorizan a descontar del monto de dicha indemnización el valor de las prestaciones en dinero sufragadas por el patrono o, si es el caso, por el ISS cuando éste haya asumido el riesgo, ello con el fin de evitar que la víctima del accidente reciba un valor superior al que le corresponde y obtenga, consiguientemente, un enriquecimiento sin

Desde luego, tratándose de las prestaciones del ISS, es conocido que ellas bien pueden consistir en pensiones prácticamente vitalicias como acontece en el asunto de los autos, de forma que su valor monetario mal puede tasarse imponiendo un límite temporal artificial o arbitrario, como la fecha de una sentencia, pues el juzgador no puede desconocer que la mesada seguirá pagándose aun después de la emisión del acto procesal. Por lo tanto, de aceptarse lo decidido por el Tribunal, el trabajador demandante terminaría percibiendo un doble resarcimiento siendo que la ley permite sólo uno, dado que recibiría la pensión de invalidez vitalicia y paralelamente un pago indemnizatorio total que comprende las cifras que se calcula habría devengado de haber permanecido sano durante su vida probable.

Frente a las observaciones de la parte opositora, es de advertir que estos criterios no contradicen la jurisprudencia de la Sala Laboral de la Corte que sobre el punto reiteradamente ha expresado lo siguiente:

“La hipótesis de hecho que encontró demostrada el Tribunal Superior fue la regulada por la segunda parte del primer inciso y por el segundo inciso del ya citado artículo 83 que prevén las consecuencias del accidente imputable a culpa del patrono. Cuando esto ocurre, y por la simple y potísima razón de que nadie puede asegurar su propia culpa, prevé la norma en primer término la posibilidad de que el seguro social demande al patrono el pago de la indemnización que se cause como consecuencia del accidente, hasta el monto de las prestaciones que el instituto reconociere al trabajador accidentado o sus beneficiarios y les entregue el saldo, si lo hubiere, sin que ello impida naturalmente que la víctima y sus causahabientes puedan instaurar contra el empleador culpable del accidente las acciones pertinentes para obtener la indemnización total de los perjuicios, de cuyo monto deberá descontarse el valor de las prestaciones en dinero pagadas por el instituto de acuerdo con su reglamento’’. (Sentencia de marzo 21 de 1991. Radicación 4097).

Así las cosas, el cargo prospera y habrá de quebrantarse la sentencia impugnada en tanto confirmó el literal a) del fallo de primer grado que contiene la condena en cuantía de $ 13.819.427.63 como indemnización futura, sin descontar de esta cifra el valor prospectado de la pensión de invalidez que percibe el demandante a cargo del ISS.

En sede de instancia bastan las razones expuestas para concluir que a la indemnización de perjuicios reconocida, ha de hacerse el referido descuento, para lo cual la Sala estima viable acoger los datos contenidos en el peritaje actuante a folios 171 a 175 del informativo, dado que no fue objetado y el mismo casacionista lo invoca como fidedigno pese a ser una prueba pedida por la parte actora, de forma que la condena por indemnización futura se reducirá a la cifra de $ 1.622.017 que figura en el dictamen».

(Sentencia de marzo 10 de 1993. Radicación 5480. Magistrado Ponente: Dr. Manuel Enrique Daza Álvarez).

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