Sentencia 5483 de agosto 5 de 1994 

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN CUARTA

FACULTAD DE CORRECCIÓN DE LAS DECLARACIONES

EJERCICIO POR EL CONTRIBUYENTE Y POR LA ADMINISTRACIÓN

EXTRACTOS: «Precisa la Sala que el punto que se debate en el caso sub examine es la procedencia de la corrección de la declaración, presentada por la contribuyente el 4 de julio de 1991, es decir, con posterioridad a la expedición de la liquidación oficial de corrección aritmética (que se controvierte en otro proceso y por tanto tampoco es materia de esta litis).

De acuerdo con las normas que regulan la facultad de corrección de las declaraciones, los contribuyentes tienen un término de dos años, contados a partir del vencimiento del término para declarar, siempre y cuando no se haya efectuado notificación de requerimiento especial o de pliego de cargos, como lo prevé el artículo 588 del E.T. así:

“ART. 588. Correcciones que aumentan el impuesto o disminuyen el saldo a favor. Sin perjuicio de lo dispuesto en los artículos 709 y 713, los contribuyentes, responsables o agentes retenedores, podrán corregir sus declaraciones tributarias dentro de los dos años siguientes al vencimiento del plazo para declarar y antes de que se les haya notificado requerimiento especial o pliego de cargos, en relación con la declaración tributaria que se corrige, y se liquide la correspondiente sanción por corrección”. (Resalta la Sala).

Conforme al artículo 8º de la Ley 84 de 1988 (antes de ser modificado por la Ley 6ª de 1992), para corregir las declaraciones tributarias que no varíen el valor a pagar o que lo disminuyan o aumenten el saldo a favor, debe presentarse solicitud previa a la administración, acompañada del respectivo proyecto de corrección con el fin de que se oficialice la mencionada corrección, que si es aceptada tácita o expresamente por la administración, entra a reemplazar la liquidación presentada inicialmente y que goza en consecuencia de la presunción de veracidad que cobijaba a la primera. En esas condiciones la facultad otorgada por el artículo 589 del E.T. debe interpretarse en concordancia con las demás normas de la legislación tributaria, particularmente las relativas al proceso de determinación oficial del tributo, tal como lo dispone el artículo 589 del E.T. así:

“ART. 589. Correcciones que no varíen el valor a pagar, o que lo disminuyan o aumenten el saldo a favor. Para corregir las declaraciones tributarias que no varían el valor a pagar, o que lo disminuyan, o aumenten el saldo a favor, se elevará solicitud a la administración de impuestos correspondiente, dentro de los dos años siguientes a la fecha del término para presentar la declaración, anexando un proyecto de la corrección. La administración debe practicar la liquidación de corrección, dentro de los seis (6) meses siguientes a la fecha de la solicitud; si no se pronuncia dentro de este término el proyecto de corrección sustituirá la declaración inicial. La corrección de las declaraciones a que se refiere este artículo no causará sanción de corrección, y no impide la facultad de revisión, la cual se contará a partir de la fecha de la corrección”.

Conforme a lo anterior, observa la Sala que para la procedencia de la corrección propuesta por la sociedad, el 4 de julio de 1991, era requisito indispensable que la administración tributaria no hubiese notificado requerimiento especial o pliego de cargos, hecho que en efecto no había ocurrido. De suerte que al no configurarse la existencia de alguno de los actos ya mencionados, limitantes de la facultad de la actora para corregir su declaración y que se hallaba dentro de los dos años previstos para ello, no podía válidamente la administración rechazar la solicitud presentada por la actora, prevalida del argumento de que ya había precluido la oportunidad por haberse efectuado liquidación oficial de corrección aritmética.

Las facultades de revisión y las de corrección aritmética, por cuanto persiguen finalidades diferentes, deben ejercerse dentro de los precisos límites establecidos en la ley para cada una de ellas. En efecto, conforme a los artículos 697, 698 y 699 del E.T. la facultad de corrección aritmética está referida exclusivamente a subsanar yerros de carácter matemático en las operaciones contenidas en las declaraciones, de donde se deduce claramente que no obstante la expedición de dicha liquidación, la declaración privada es susceptible de ser corregida en aspectos diferentes a los que fueron objeto de corrección aritmética, pues los que ya fueron motivo de tal liquidación oficial deberán ser discutidos e impugnados a través de los recursos gubernativos y las acciones contenciosas dispuestas en la ley.

Así las cosas, resulta pertinente aclarar que si bien la administración goza de amplias facultades de fiscalización de la declaración, que ejerce entre otras a través de las liquidaciones de corrección aritmética y de revisión, sólo la notificación del pliego de cargos o del requerimiento especial tienen la capacidad de limitar y precluir la facultad de los contribuyentes de corregir sus declaraciones tributarias, ya sea por errores mecanográficos o de transcripción, o aun en aspectos de fondo tales como la modificación de las bases gravables, su depuración, aplicación de tarifas y, en general, la corrección de todos aquellos factores sobre los cuales no ha iniciado actuación la administración tributaria, sin perjuicio de las correcciones provocadas (por el requerimiento y la liquidación de revisión) en los términos de los artículos 709 y 713, máxime cuando nadie está obligado a permanecer en el error.

De otra parte y en ejercicio de la facultad de revisión, la administración tributaria puede modificar la liquidación privada a través del procedimiento de revisión, previo requerimiento especial conforme a lo dispuesto en los ar-tículos 702 y siguientes del E.T., guardando la debida correspondencia (art. 711), entre la declaración y el requerimiento.

De donde se colige que de haberse practicado liquidación oficial de corrección aritmética en la forma autorizada por la ley, ésta constituye un elemento más a tenerse en cuenta para efectos de la liquidación de revisión, por cuanto la norma es clara en determinar que la correspondencia se predica entre la liquidación privada y el requerimiento, en atención a que la facultad de corrección se ejerce sin perjuicio de la facultad de revisión, toda vez que esta última pretende modificar el monto del tributo determinado en la liquidación privada y en atención a que la primera, esto es, la liquidación oficial de corrección aritmética, no está referida a la determinación oficial del impuesto, sino exclusivamente a enmendar errores de orden numérico por lo que el contribuyente puede válidamente modificar su declaración privada a través del procedimiento de corrección, que sustituye la presentada inicialmente».

(Sentencia de agosto 5 de 1994. Expediente 5483. Consejero Ponente: Dr. Jaime Abella Zárate).

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