Sentencia 5690 de octubre 19 de 2000 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN CIVIL

Ref.: Expediente 5690

Magistrado Ponente:

Nicolás Bechara Simancas 

Bogotá, D.C., diecinueve de octubre de dos mil.

(...).

2. Fijadas las premisas básicas anteriores, se impone, de entrada, señalar que el cargo auscultado tiene una ostensible deficiencia técnica, al no precisar si los yerros de interpretación de las pruebas aluden a un error de hecho o a uno de derecho. En verdad, la acusación, tal como se plantea, no da pie para definir en qué sentido se formula, porque unas veces alude a la violación de normas de disciplina probatoria, tal como se observa al principio y al final del mismo, y otras a circunstancias fácticas de los mismos medios de prueba, cuya apreciación indebida sólo puede ser denunciada a través de error de hecho.

Con semejantes razonamientos lo que se ofrece es una mezcla heterógena de elementos que obligarían a la Corte a caminar a tientas entre las dos clases de errores que autoriza el numeral 1º del artículo 368 del Código de Procedimiento Civil para sostener en casación la violación indirecta de la ley sustancial, los cuales, como de manera constante lo ha sostenido la jurisprudencia de la Sala, no pueden confundirse, en la medida que “el error probatorio de hecho acaece cuando el tribunal cree equivocadamente en la existencia o inexistencia de un medio probatorio en el proceso o cuando al existente le da una interpretación ostensiblemente contraria a su contenido real, es decir, cuando desacierta en la contemplación objetiva de la prueba... En cambio el error de derecho, esto es, la equivocada contemplación jurídica de la prueba, tiene lugar cuando el juez interpreta erradamente las normas que regulan su producción o eficacia, o su evaluación... De manera que si, como se dijo, el juez cumple la función apreciativa de la prueba en dos etapas distintas, aunque complementarias, es lógico que la comisión de los errores de hecho sólo pueden tener lugar en la primera fase, en tanto que los de derecho en la última. Por esta razón resulta bien claro que respecto de un mismo medio de convicción no puede denunciarse a la vez la comisión de errores de hecho y de derecho, porque ello implicaría desconocer el principio de identidad, en cuanto una cosa no puede ser y no ser al mismo tiempo” (sent. de 10 de agosto de 1999, Exp. 4979. N.P.).

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