Auto 571 de octubre 3 de 1991 

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN QUINTA

TÉRMINO PARA APELAR

COMPUTO CUANDO ES COMUN A VARIAS PARTES

EXTRACTOS: «Observa la Sala que en el presente caso se plantean dos interpretaciones respecto del texto del artículo 250 del Decreto 01 de 1984:

De una parte, el Tribunal considera que el citado artículo debe aplicarse en su sentido literal y que, en consecuencia, el término para interponer los recursos corre en forma independiente para cada parte partiendo de la fecha de cada notificación; sobre esta base la providencia notificada personalmente el 14 de mayo de 1991 solo podía recurrirse dentro de los dos días siguientes a tal diligencia y, por lo mismo, el recurso propuesto el 28 de mayo de 1991 sería extemporáneo.

Por su parte la Fiscalía estima que los términos para recurrir deben correr en forma simultánea para todas las partes, lo que solo se logra si se interpreta la frase “acto de notificación'''' en forma armónica con las normas del Código de Procedimiento Civil sobre cómputo de términos y notificación y efectos de las providencias (arts. 120 y 313). En este orden de ideas el recurso sería oportuno.

Analizado el caso la Sala considera que la interpretación correcta es la última de las expuestas por las siguientes razones:

La sentencia como instrumento jurídico es una unidad y por lo mismo no puede desmembrarse.

Es un hecho que las fechas en las cuales se notifican las partes pueden ser distintas por razón de la forma que adopte la diligencia en cada caso y aún por el momento en el cual se lleve a cabo. Pero tal circunstancia temporal no puede tener como consecuencia la desmembración de la sentencia en cuanto a establecer cuándo empieza a producir efectos.

Realmente en el Decreto 01 de 1984 no hay norma expresa que establezca cómo deben computarse los términos como tampoco hay norma que indique cuándo debe entenderse surtida la notificación. Pero tal vacío no puede conducir a una interpretación que por exegética se convierte en antiprocesal por las consecuencias que acarrea no solo en cuanto al problema que se estudia sino a todos los efectos de la sentencia, que no podrían sustraerse de la misma interpretación, precisamente por el vacío existente.

Lo procedente, entonces, no es dar aplicación a la norma en forma literal y aislada sino aplicar las disposiciones del Código de Procedimiento Civil sobre el particular, siempre que no se opongan a las que regulan el procedimiento contencioso administrativo, tal como lo prevé el art. 267 del Decreto 01 de 1984, para lograr una interpretación coherente de las disposiciones y una aplicación sana de las mismas.

En este orden de ideas la Sala observa que el art. 120 del Código de Procedimiento Civil establece que los términos cuando son comunes a varias partes se cuentan luego de surtirse la notificación de todas. De esta disposición se deduce claramente que antes de empezar a contarse el término para interponer el recurso de apelación debe hacerse la notificación a todas las partes que intervienen en el proceso.

Al hacerse la anterior interpretación desaparecen las dudas que pudieran presentarse por la redacción del art. 250 del Decreto 01 de 1984 (que, entre otras, es igual a la que trae el art. 352 del C. de P. C., que regula la oportunidad en la presentación del recurso de apelación contra las sentencias proferidas en el proceso civil) y desaparece la dificultad para establecer los efectos de la sentencia que toman en cuenta la fecha de la notificación, porque ésta se señala con toda claridad.

Así las cosas, debe concluirse que para la sentencia dictada el 3 de mayo de 1991 el término de ejecutoria empezó a correr el lunes 27 de mayo de 1991 por lo que el término para interponer los recursos para cualquiera de las partes se vencía el 28 del mismo mes y año (toda vez que el 25 de mayo fue sábado y el 26 domingo, ambos días inhábiles, para efectos de instaurar el recurso). Como el memorial de apelación se presentó el 28 de mayo de 1991, debe concluirse que tal presentación fue oportuna.

Como consecuencia de lo anterior el recurso de queja prospera, siendo procedente conceder el recurso de apelación denegado inicialmente al señor Fiscal Tercero del Tribunal».

(Auto de octubre 3 de 1991. Expediente 0571. Consejera Ponente: Dra. Miren de la Lombana de Magyaroff).

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