Sentencia 59-99 de junio 24 de 1999 

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN SEGUNDA

SUBSECCIÓN B

INSUBSISTENCIA DE NOMBRAMIENTOS

UTILIZACIÓN PARA SOLUCIONAR CONFLICTOS PERSONALES

EXTRACTOS: «Se planteó en la demanda, el juzgador de primera instancia lo verificó y consignó sus razones, y lo reitera la actora en el recurso de apelación, que entre ella y el nominador existían serios y frecuentes enfrentamientos.

El tribunal puntualizó algunos de tales episodios. El gerente solicitaba explicación sobre la firma de una resolución que reconocía y ordenaba el pago a un beneficiario que supuestamente se hallaba incurso en causales de inhabilidad e incompatibilidad. La demandante en vez de suministrar las explicaciones de rigor, respondía con indignación poniendo de presente su rectitud e integridad, la cual no permitía que nadie pusiera en duda su solvencia moral y honra. El gerente le ordena reabrir una investigación disciplinaria por que consideraba que se había actuado de manera parcializada, a lo cual le respondía que tal actitud denotaba desconocimiento de las normas y calificaba tal orden tendenciosa y malintencionada y le anuncia que pondrá la situación a conocimiento de la Procuraduría y de la Fiscalía.

Efectivamente la demandante formuló denuncia penal contra el gerente que culmina con decisión inhibitoria y ordena de archivo, episodios que el juzgador de primera instancia consignó en detalle y verificó las pruebas que servían de soporte.

Tales circunstancias describen un ambiente de trabajo hostil, dibujan un panorama indeseable, ausente de elementales reglas de cortesía que deben observar los funcionarios públicos en ejercicio de sus funciones, falta de respeto y de solidaridad, y en las actuaciones de la jefe de la oficina jurídica se observa ausencia de voluntad para absolver las dudas o interrogantes que le formulara el gerente, que era el nominador y representante legal de la entidad demandada. A su cargo se encontraba las metas para el cumplimiento del servicio público que presta la entidad.

En el curso del proceso, si bien se acreditó el permanente enfrentamiento que existía entre tales funcionarios, no se demostró que el gerente de la empresa demandada hubiera adelantado alguna actuación que constituyera responsabilidad penal o disciplinaria y que por evitarla se hubiera expedido el acto de remoción atacado.

La Sala considera importante advertir que los enfrentamientos personales que se suceden al interior de las entidades públicas afectan de manera directa el servicio público a ellas encomendado, de contera se produce un perjuicio a la sociedad que confía y requiere de tales servicios. Se afectan los intereses generales.

Cuando el nominador en ejercicio de la facultad discrecional declara la insubsistencia del nombramiento de un funcionario para poner remedio a conflictos personales internos, tal como sucedió en el presente asunto, tal actuación no se traduce en una acto desviado de poder. La sociedad confía y espera de sus servidores un eficiente servicio público, el cual se ve menguado, cuando se presentan conflictos personales en el seno de las instituciones. Se repite, si se demostraron los enfrentamientos continuos entre el gerente de la entidad demandada con la jefe de la oficina jurídica, por la manera como se desarrollaban las funciones, pero en ningún momento se demostró que el origen de tales conflictos, hubiera obedecido a algún proceder indebido del nominador. Bajo su responsabilidad se halla al servicio público que presta la entidad y estaba en la obligación de garantizarlo, dando oportuna solución a los inconvenientes que se presentaron. No se demostró la alegada desviación de poder».

(Sentencia de junio 24 de 1999. Expediente 59-99. Consejero Ponente: Dr. Javier Díaz Bueno).

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