Sentencia 5949 de julio 23 de 1993 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

SECCIÓN SEGUNDA

PENSIONES DEL SEGURO SOCIAL

TRANSMISIÓN A LOS ASCENDIENTES DEL CAUSANTE

EXTRACTOS: «La pensión para los ascendientes de un asegurado cuya muerte se origina por riesgos no profesionales, como es la situación contemplada en el asunto sub examine, nació a la vida jurídica con el artículo 61 de la Ley 90 de 1946, por la cual se estableció el seguro social obligatorio y se creó el Instituto Colombiano de los Seguros Sociales.

Tal derecho de transmisión pensional estaba condicionado a que dichos beneficiarios dependieran económicamente del asegurado, siempre y cuando resultara una fracción disponible para ellos en el caso de que el monto de la pensión para los primeros sustitutos —cónyuges o huérfanos— no alcanzare la cuantía de la que estuviere disfrutando el asegurado o a la que tuviere derecho eventual por invalidez.

Posteriormente se expidió el Decreto 3041 de 1966 que aprobó el Acuerdo 244 de ese mismo año, reglamentario de los riesgos de invalidez, vejez y muerte, cuyo capítulo III reguló lo relativo a las prestaciones en caso de muerte del asegurado, disponiendo por su artículo 25 que el monto de las pensiones de viudez y orfandad no podía ser inferior al valor que resultase de la aplicación de los porcentajes señalados en el artículo 21 a la cuantía mínima vigente para la pensión de invalidez. Respecto de la sustitución para los ascendientes la norma preceptuó que, conforme al artículo 61 de la Ley 90 de 1946, el mínimo previsto se aplicaría solamente en aquellos casos en que se hubiere otorgado la pensión a tales beneficiarios sin existir desde el comienzo viuda o hijos con derecho.

Resulta, sin embargo, que el artículo 61 del Decreto-Ley 433 de 1971, derogó expresamente, entre otros, los artículos 50, 51, 54, 59, 61, 63, 64, 65, 66, 67, 69, 70, 71, 80, 81 y 82 de la Ley 90 de 1946. Cabe entonces concluir que la pensión para los ascendientes solicitada por la demandante había desaparecido del ordenamiento jurídico cuando se produjo el fallecimiento de su hijo Juan José Ríos Zuleta.

Lo mismo debe decirse del inciso 2º del artículo 25 del Acuerdo 224 de 1966, pues al hacer remisión al artículo 61 de la Ley 90 de 1946, cuya derogatoria no se discute en los cargos, se impone concluir que respecto de esa norma también se operó su abrogación tácita, pues su contenido resulta incompatible con las disposiciones del decreto derogatorio.

El Acuerdo Nº 049 de 1990, expedido por el Consejo Nacional de Seguros Sociales Obligatorios y aprobado por Decreto 758 del mismo año, restableció nuevamente la transmisión de la pensión de sobrevivientes por muerte por riesgo común para los ascendientes que dependan económicamente del causante (art. 27-3). Pero como lo anotó el Instituto en las resoluciones que negaron la solicitud directa de sustitución, tales disposiciones no son de aplicación al caso litigado, por cuanto para la fecha del fallecimiento del asegurado —9 de mayo de 1989— no tenían vigencia.

Por otra parte, tampoco era aplicable el artículo 55 de la Ley 90 de 1946 porque dicho precepto consagró prestaciones derivadas de accidentes de trabajo o enfermedades profesionales, en tanto que la actora afirma que el asegurado falleció por causas de origen no profesional, sin que sea posible confundir los efectos jurídicos provenientes de uno u otro riesgo, pues desde la instauración del régimen de la seguridad social en Colombia mediante la Ley 90 de 1946, cada uno de ellos fue delimitado separadamente en cuanto a sus consecuencias.

No puede aceptarse, entonces, como lo propone la recurrente, la “asimilación” de dos diferentes previsiones que el legislador consagró en preceptos distintos de una misma ley, especialmente si se tiene en cuenta que, con posterioridad, de manera expresa e inequívoca dispuso la derogatoria de uno y la permanencia del otro».

(Sentencia de casación, julio 23 de 1993. Radicación 5949. Magistrado Ponente: Dr. Hugo Suescún Pujols).

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