Sentencia 5975 de agosto 4 de 1995 

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN CUARTA

IMPORTACIÓN DE PARTES DE MAQUINARIA

SE ENCUENTRA EXCLUIDA DEL IVA

EXTRACTOS: «La disposición acusada del Decreto 1803 del 3 de agosto de 1994, es del siguiente tenor:

“DECRETO Nº 1803 DE 1994.

(Agosto 3)

Por el cual se reglamenta el literal e del artículo 428 del estatuto tributario y se dictan otras disposiciones.

El Presidente de la República de Colombia, en ejercicio de las facultades constitucionales y legales, en especial de las potestades consagradas en los numerales 11 y 25 del artículo 189 de la Constitución política y con sujeción a la Ley 6ª de 1971.

DECRETA:

(...).

ART. 4º—La importación de los elementos que excedan el número de los requeridos para constituir una máquina completa o incompleta con las características de la máquina completa, deberá efectuarse por el régimen general que regula las importaciones y no se considerarán como componentes de la máquina pesada. Por lo tanto su importación causará el impuesto sobre las ventas vigente en la fecha de la presentación de la declaración de importación”.

El cargo principal de la demanda consiste en la violación del artículo 428 literal e del estatuto tributario por parte de la norma acusada, esto es el artículo 4º del Decreto Reglamentario 1803 del 3 de agosto de 1994, expedido por el Presidente de la República.

Dispone el artículo 428 del estatuto tributario en su literal e:

“Importaciones que no causan impuesto. Las siguientes importaciones no causan el impuesto sobre las ventas (...).

e) La importación de maquinaria pesada para industrias básicas, siempre y cuando dicha maquinaria no se produzca en el país. Se consideran industrias básicas las de minería, hidrocarburos, química pesada, siderurgia, metalurgia y conducción de óxido de hidrógeno.

Parágrafo. En los casos previstos en los literales a y b, el impuesto se causará si eventualmente hay lugar al pago de derechos arancelarios”.

Enseña claramente la norma transcrita, y sin hacer distinción alguna, que la importación de maquinaria pesada para industrias básicas no causa impuesto sobre las ventas.

Es decir, que toda importación de maquinaria para industrias básicas, sea total o por partes, no causa el impuesto sobre las ventas.

Si se analiza el hecho de que las exclusiones y exoneraciones impositivas, como la del caso, tienen como objeto, dentro del campo de la política fiscal, incentivar el desarrollo del país propendiendo por el auge de aquellas industrias que son básicas para el cumplimiento de tal fin, y que para consecución de tal objetivo era necesaria la exclusión del IVA a la maquinaria pesada en razón de no producirse en el país, es innegable que las partes y repuestos necesarios para su funcionamiento deben gozar del mismo beneficio fiscal, establecido para el todo, en razón de la finalidad perseguida.

No tiene sentido permitir el ingreso al país de maquinaria pesada y negar el beneficio a cualquiera de sus componentes, partes y repuestos, que permitan su utilización óptima en el desarrollo del país.

Entonces, cuando el gobierno al reglamentar en el año de 1994 una norma existente desde el año de 1974 (Decreto Legislativo 2368 de 1974 artículo 17, posteriormente reproducido en el artículo 61 del Decreto 3541 de 1983; hoy ar-tículo 428 literal e del estatuto tributario), para introducir restricciones no previstas en la norma superior, con el fin de gravar con el impuesto los componentes o partes que excedan al número de las requeridas para constituir una máquina completa o incompleta, contraría la norma superior reglamentada.

Adicionalmente, cuando el artículo acusado introduce elementos equívocos, que dejan a discrecionalidad de la administración, señalar qué se entiende por máquina completa, qué por máquina incompleta y qué número de elementos la configuran en cada caso, restando precisión a la ley, no sólo contraría la norma que pretende reglamentar, sino que contradice el artículo 338 de la constitución política, que ordena que los elementos de la obligación tri-butaria, entre ellos, las causales de exclusión o exoneración, sean hechas por la ley, no por el Presidente de la República y menos por los funcionarios de la administración.

De otra parte, si para efectos de la clasificación de los bienes sujetos al IVA en excluidos, gravados y exentos, la ley tributaria utiliza la nomenclatura arancelaria (artículos 424, 424-2 y 424-3 del estatuto tributario), y si mediante el Decreto 3104 de 1990 se adoptó el arancel de aduanas, no puede el gobierno desconocer, para variar la ley, las mismas reglas, conceptos y definiciones (partes de máquinas) dados en el arancel, que se adoptó de manera general.

En conclusión, cuando el Presidente de la República en el artículo acusado, introduce distinciones y elementos ajenos a la norma superior, para restringir el beneficio tributario de exclusión del IVA para los bienes allí señalados, no sólo la transgrede, sino que se arroga, so protexto de reglamentar, una función legislativa que no le pertenece, incurriendo así en violación de las normas constitucionales que radican la competencia de la función legislativa, en materia de tributos, en forma exclusiva en el Congreso de la República en tiempos de paz (artículos 150 y 338 de la Constitución Política).

Así mismo, excede la potestad reglamentaria prevista en el artículo 189 artículo 11, la que sólo debe ejercerse en la medida que sea necesaria para la cumplida ejecución de la ley y observando una fidelidad completa con el espíritu de las normas superiores objeto de reglamentación.

En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Cuarta, administrando justicia en nombre de la República de Colombia y por autoridad de la ley,

FALLA:

ANÚLASE el artículo 4º del Decreto Reglamentario 1803, expedido por el Presidente de la República, el 3 de agosto de 1994, que dice:

“ART. 4º—La importación de los elementos que excedan el número de los requeridos para constituir una máquina completa o incompleta con las características de la máquina completa, deberá efectuarse por el régimen general que regula las importaciones y no se considerarán como componentes de la máquina pesada. Por lo tanto su importación causará el impuesto sobre las ventas vigente en la fecha de la presentación de la declaración de importación”.

Cópiese, notifíquese, comuníquese y cúm-plase».

(Sentencia de agosto 4 de 1995. Expediente 5975. Consejero Ponente: Dr Delio Gómez Leyva).

SALVAMENTO DE VOTO

EXTRACTOS: «El impuesto a las ventas en Colombia se aplica a todos los bienes y servicios y solamente aquellos expresamente excluidos por la ley, no están sometidos al mismo.

Así lo dispone el artículo 420 del estatuto tributario, según el cual:

“El impuesto sobre las ventas se aplicará sobre: (...).

c) La importación de bienes corporales muebles que no hayan sido excluidos expresamente (...)”.

De acuerdo con lo anterior, con el fin de establecer excepciones a la norma general, el artículo 428 del estatuto tributario consagró algunos bienes como excluidos del citado impuesto y en su literal e dispone:

“ART 428.—Importaciones que no causan impuesto. Las siguientes importaciones no causan el impuesto sobre las ventas: (...).

e) La importación de maquinaria pesada para industrias básicas, siempre y cuando dicha maquinaria no se produzca en el país. Se consideran industrias básicas las de minería, hidrocarburos, química pesada, siderurgia, metalurgia extractiva, generación y transmisión de energía eléctrica, y obtención, purificación y conducción de óxido de hidrógeno (...)”.

El Decreto Reglamentario 1803 de 1994 reglamenta específicamente dicho literal e del artículo 428 del estatuto tributario y hace referencia a la certificación que sobre la mercancía excluida debe dar el Incomex, precisando los aspectos que ésta debe contener, a través de los cuales se establece que efectivamente se trata de un bien excluido del impuesto sobre las ventas, ya se trate de mercancías que llega en un solo embarque o en varios, por razones de volumen, peso y diseño, o de licencias globales o fraccionadas, y en el artículo 4º, que es la norma demandada, precisa que los elementos que excedan a la maquinaria como tal se rigen por el régimen general del impuesto sobre las ventas, al disponer textualmente que:

“ART. 4º—La importación de los elementos que excedan el número de los requeridos para constituir una máquina completa o incompleta con las características de la máquina completa, deberá efectuarse por el régimen general que regula las importaciones y no se considerarán como componen de la maquinaria pesada. Por lo tanto su importación causará el impuesto sobre las ventas vigente en la fecha de la presentación de la declaración de importación”.

De conformidad con las normas transcritas, se trata de una excepción al régimen general del impuesto sobre las ventas, expresamente consagrada para la maquinaria pesada destinada a las industrias básicas, que allí se mencionan, siempre y cuando dicha maquinaria no se produzca en Colombia, y el Decreto 1803 de 1994 concreta el concepto, reiterando que los elementos no requeridos para constituir la máquina se rigen por las normas generales, ya que la excepción debe entenderse referida a la maquinaria completa, toda vez que la ley que consagra la excepción no menciona sus partes, piezas o componentes.

Tratándose de una norma de excepción no puede, a mi juicio, afirmarse que por razón de la finalidad, la importación de las partes o repuestos de dicha maquinaria, también está excluida del impuesto sobre las ventas, como lo afirma la sentencia de la cual me aparto. Las excepciones al régimen general del impuesto a las ventas deben ser expresas, y son de interpretación restrictiva.

De acuerdo con lo anterior, no es posible entender el artículo demandado, como lo hace la demanda y lo acepta la sentencia, en el sentido que está gravando los repuestos de la maquinaria pesada, los cuales estarían excluidos por razón de su finalidad, toda vez que la importación de repuestos para maquinaria pesada está incluida dentro del régimen general del impuesto sobre las ventas y no fue excluida por la ley.

Por otra parte, el arancel de aduanas, cuya nomenclatura arancelaria se utiliza en la clasificación de bienes sujetos al impuesto sobre las ventas en gravados, excluidos y exentos, al regular lo relativo a las partes de las máquinas se les asigna una posición arancelaria propia y diferente a la de la máquina misma. Igualmente se regulan de manera desigual las tarifas del impuesto de aduanas, con lo cual se desvirtúa el planteamiento fundamental del fallo, de que las partes de una máquina, por razón de su finalidad, deben correr la misma suerte de la máquina completa.

Cuando se hace la precisión de qué debe entenderse por maquinaria completa para efectos de la exclusión del impuesto sobre las ventas, que es norma de excepción, el artículo demandado está precisando los términos generales de la ley, lo cual es función propia del ejecutivo dentro del ejercicio de su potestad reglamentaria, y al regular lo relativo a la maquinaria completa de acuerdo con las diferentes posibilidades, que los artículos inmediatamente anteriores del mismo decreto han precisado, no va más allá de la ley reglamentada, ni está modificando el régimen de impuesto sobre las ventas gravando bienes excluidos».

Consuelo Sarria Olcos. 

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