Sentencia 5978 de noviembre 19 de 2001 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

SALA DE CASACIÓN CIVIL

CONFESIÓN POR APODERADO JUDICIAL

CASOS EN QUE SI NO SE PROHÍBE SE ENTIENDE AUTORIZADA

EXTRACTOS: «El artículo 197 del Código de Procedimiento Civil, consagra una presunción iuris tantum en cuanto dispone que “La confesión por apoderado judicial valdrá cuando para hacerla haya recibido autorización de su poderdante, la cual se presume para la demanda y las excepciones, las correspondientes contestaciones y la audiencia de que trata el artículo 101”, es decir, que el legislador considera “provisionalmente” cierto, o sea, mientras no se demuestre lo contrario, que el poderdante faculta a su representante para que confiese en los eventos que el legislador consagra, así aquel no haya concedido expresamente la autorización. Más exactamente, cuando en un poder no se otorga la aludida facultad, la ley presume que ésta existe en la hipótesis que ella prevé, trasladándole la carga de la prueba del hecho contrario a quien niegue el presumido.

En consecuencia, quien pretenda alegar que el apoderado carece de facultad para confesar en la demanda, debe probar que el poderdante estableció esa prohibición de manera expresa, pues, cabalmente, la ausencia de la misma es el hecho sobre el cual se erige la presunción legal, es decir que para el legislador, ante el silencio al respecto de las partes, es un hecho cierto que el poderdante confirió la autorización, de modo que no puede decirse que la falta de estipulación expresa que conceda la facultad para confesar es la prueba de la prohibición».

(Sentencia de casación, noviembre 19 de 2001. Expediente 5978. Magistrado Ponente: Dr. Jorge Antonio Castillo Rugeles).

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