Sentencia 6439 de marzo 4 de 1994 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

SECCIÓN SEGUNDA

CALZADO Y VESTIDO DE LABOR

TRABAJADORES CON DERECHO A ESTA PRESTACIÓN

EXTRACTOS: «La legislación sobre suministro de calzado y vestido de labor no ha tenido modificaciones sustanciales. La prestación fue establecida —y así se mantiene— en favor de trabajadores de ingresos bajos y obliga a los empleadores que habitualmente ocupen uno o más trabajadores permanentes.

La tesis del Tribunal sostiene que el suministro de calzado de labor debe comprender a todos los trabajadores que se encuentren por debajo del límite salarial que señala la ley sin importar la clase de actividad que desarrollen.

Esta tesis es acertada, puesto que el artículo 7º de la Ley 11 de 1984 consagra el derecho al suministro de calzado y vestido de labor en términos generales sin excluir de su ámbito de aplicación a ningún trabajador, o, lo que es igual, sin referirse de manera particular a los que desarrollan una específica actividad en términos que sólo ellos tengan derecho a las dotaciones. Está ínsito en la ley que toda actividad laboral produce desgaste en las prendas que el empleador debe suministrar. La calidad de las dotaciones dependerá de la clase o modalidad de la labor y del ambiente en que se desarrolle, pero sin excluir a ninguno de los trabajadores que devenguen una remuneración inferior a dos veces el salario mínimo.

La interpretación que propone el recurrente, en cuanto sostiene que la prestación no fue establecida para el uso particular o privado del trabajador es indiscutiblemente acertada: el calzado y el vestido de labor se entregan por el empleador por causa y con ocasión del trabajo y no tienen destinación extra laboral, esto es, independiente del servicio convenido. Pero ese planteamiento del recurrente no se opone al de la sentencia, que desde luego no dice que la Ley 11 de 1984 obligue al empleador a efectuar el suministro para las actividades particulares del trabajador, sino que claramente sostiene que todos los trabajadores que devenguen menos de dos salarios mínimos, sin importar la clase de actividad laboral que desarrollen, tienen derecho a esa prestación.

El argumento del recurrente conforme al cual el suministro de las prendas tiene solamente la función de reparar el desgaste de los zapatos ocasionado por la labor que desempeña el trabajador, no alcanza a enervar el alcance que el Tribunal le da a la ley, pues no desconoce que se trata de una prestación que cobija a todos los trabajadores que devenguen menos de dos salarios mínimos, por ser de la esencia del contrato laboral que quien presta el servicio desarrolla una actividad que genera un desgaste en las prendas que el trabajador utiliza para cumplir su cometido, sin que el cumplimiento de la obligación patronal en cuanto al número, periodicidad y oportunidad del suministro, pueda depender del criterio del empleador acerca del grado de desgaste que, en determinado período o para determinado oficio, hayan sufrido las dotaciones.

El Tribunal no le dio a las normas acusadas un entendimiento equivocado, pero si alguna duda pudiera existir, operaría en favor de la interpretación que hizo la sentencia del artículo 53 de la Constitución que consagró como regla superior el principio de derecho laboral según el cual en caso de duda en la aplicación e interpre-tación de las fuentes formales del derecho prevalece la situación más favorable al trabajador».

(Sentencia de casación, marzo 4 de 1994. Radicación 6439. Magistrado Ponente: Dr. Hugo Suescún Pujols).

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