Sentencias 646, 648 y 649 de enero 19 de 1993 

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN QUINTA

INHABILIDADES ELECTORALES DE CONGRESISTAS

PARENTESCO CON FUNCIONARIOS

EXTRACTOS: «Dice el artículo 179-5 invocado:

“No podrán ser congresistas: ...

5. Quienes tengan vínculos por matrimonio, o unión permanente, o de parentesco en tercer grado de consanguinidad, primero de afinidad, o único civil, con funcionarios que ejerzan autoridad civil o política.

Las inhabilidades previstas en los numerales 2, 3, 5 y 6 se refieren a situaciones que tengan lugar en la circunscripción en la cual deba efectuarse la respectiva elección. La ley reglamentará los demás casos de inhabilidades por parentesco, con las autoridades no contemplados en estas disposiciones.

Para los fines de este artículo se considera que la circunscripción nacional coincide con cada una de las territoriales, excepto para la inhabilidad consignada en el numeral 5''’.

De la anterior transcripción se deduce que la inhabilidad se predica de quien resulta elegido no obstante ser, entre otros, pariente en tercer grado de consanguinidad con funcionario que ejerza la autoridad civil o política, en la misma circunscripción.

En consecuencia debe aparecer demostrado en el presente caso que quien resulta elegido es pariente consanguíneo en tercer grado con un funcionario y que éste ejerce autoridad civil o política.

El primer aspecto que debe analizar la Sala es si cuando la norma constitucional habla de tercer grado de consanguinidad se está refiriendo única y exclusivamente a dicho grado o cobija también el primer y el segundo.

Para la Sala no existe duda, luego de analizar no solo el texto sino el fin de la disposición, que la segunda de las interpretaciones es la única posible porque resulta intrínsecamente contradictorio considerar la inhabilidad por parentesco consanguíneo en tercer grado y exonerar de la inhabilidad por los mismos vínculos a parientes más cercanos, sin ningún respaldo.

En tales condiciones la única interpretación ajustada al espíritu de la norma, a su texto y a la lógica, es la segunda de las dos expuestas inicialmente que, por lo demás, es la misma que la reiterada jurisprudencia ha utilizado para aplicar la causal 6a del art. 17 de la Ley 62 de 1988, que subrogó el artículo 223 del Código Contencioso Administrativo, cuya finalidad es idéntica a la perseguida por la norma constitucional, en cuanto a vínculos familiares se refiere.

Se procede, entonces a verificar si aparece demostrado el parentesco que se alega.

De las pruebas allegadas al proceso y que aparecen a folios 29 y 30 y 90 a 101, se desprende que el Notario Único de Chimichagua certifica, en ocasiones con vista en las actas respectivas y en veces con transcripción de los folios correspondientes, que los señores Camilo Namen Rapalino y Felipe de Jesús Namen Rapalino son hermanos, faltando por acompañar el registro civil de matrimonio de los padres para efectos de corroborar la legitimidad del vínculo, afirmada en las actas de registro civil de nacimiento, que echa de menos la señora procuradora colaboradora y que la Sala estima innecesaria porque no está planteada en la demanda.

En consecuencia según las pruebas allegadas es claro que los señores Camilo Namen Rapalino y Felipe de Jesús Namen Rapalino son hermanos y, por este aspecto, el segundo de ellos está incurso en la inhabilidad invocada.

Ahora bien, el segundo aspecto previsto en la norma es el ejercicio de autoridad civil o política del funcionario pariente de quien resultó elegido, en la misma circunscripción electoral.

Al respecto se observa que el señor Camilo Namen Rapalino resultó elegido alcalde de Chimichagua por el período 1991-1992, y tomó posesión del cargo (ver fls. 33 y 105).

El cargo de alcalde implica a todas luces, como ya lo ha dicho la Sala, el ejercicio de autoridad civil y política puesto que es la primera autoridad del municipio correspondiente, con base en las normas vigentes, y Chimichagua hace parte de la circunscripción electoral del Cesar para la elección de representantes a la Cámara por dicho departamento.

Se procede, entonces a verificar si el señor Camilo Namen Rapalino como funcionario, ejercía la autoridad de que trata la disposición constitucional al momento de la elección del señor Felipe de Jesús Namen Rapalino:

Conforme al certificado expedido por la Gobernación del Departamento, el 24 de septiembre de 1991, el señor Camilo Namen Rapalino solicitó una licencia por quince días que le fue concedida por Resolución 3619 del 26 de septiembre de 1991 y el 31 de octubre de 1991, presentó renuncia irrevocable del cargo que le fue aceptada por Decreto 154 del 1º de noviembre del mismo año (fl. 102).

Conforme al certificado expedido por el señor alcalde municipal de Chimichagua, señor Carmelo Antonio Rocha Cubillos, con revisión de los decretos del archivo municipal, el señor Camilo Namen Rapalino no ejerció las funciones del cargo de alcalde de la población a partir del 5 de septiembre de 1991, fecha en la que por Decreto 0025 las delegó en el Dr. Jesús Antonio Hernández Piñeres para cubrir una licencia de trabajo de carácter indefinido.

Frente a los documentos allegados la Sala hace las siguientes reflexiones:

Es claro que el señor Camilo Namen Rapalino fue elegido y se posesionó como alcalde de Chimichagua y el período correspondiente se hallaba en curso.

Es claro, también, que la forma de desvinculación del cargo no podía ser otra que la renuncia debidamente aceptada lo cual se sucedió el 1º de noviembre de 1991. Es decir, que en la fecha de las elecciones, 27 de octubre de 1991, el señor Camilo Namen era legalmente el alcalde de Chimichagua.

Ahora bien, en principio, la licencia a la que hace mención el alcalde de Chimichagua quien expide la segunda de las certificaciones reseñadas, no coincide en el tiempo con la licencia de la cual habla la documentación expedida por la gobernación del departamento, por cuanto mientras en la última se certifica que fue solicitada el 24 de septiembre de 1991 y concedida el 26 de los mismos mes y año, el alcalde afirma que la misma se inició el 5 de septiembre de 1991 y tendría carácter indefinido, situación no suficientemente clara, según las normas vigentes, y sin correspondencia con lo afirmado por la gobernación.

Pero, y sin entrar a analizar a fondo las discrepancias expuestas, la Sala observa que el señor Camilo Namen Rapalino sólo dejó de ser legalmente el alcalde de Chimichagua, el 1º de noviembre de 1991, fecha en la cual le fue aceptada la renuncia presentada el 31 de octubre de dicho año.

Lo anterior conduce a afirmar que el 27 de octubre de 1991 el hermano de quien se presentó como candidato y resultó elegido en los comicios de la fecha indicada era alcalde de Chimichagua circunstancia que no se altera ni por la licencia que, se alega, estaba disfrutando ni por la delegación de funciones pues ninguna de las dos tiene poder desvinculante del cargo que desempeñaba el hermano del elegido y, por lo mismo debe concluirse que el señor Felipe de Jesús Namen Rapalino estaba incurso en la inhabilidad alegada.

En este orden de ideas para la Sala es claro que debe ser anulado el Acuerdo No 13 de 1991, pero sólo en cuanto declaró elegido al señor Felipe de Jesús Namen Rapalino quien estaba inhabilitado para desempeñar el cargo para el cual fue elegido por hallarse incurso en la inhabilidad prevista en el numeral 5º del art. 179 de la Constitución Nacional».

(Sentencia de enero 19 de 1993. Expedientes acumulados 0646, 0648 y 0649. Consejera Ponente: Dra. Miren de la Lombana de Magyaroff).