SENTENCIA 6686 DE MAYO 30 DE 1991

 

Auto 6686 de mayo 30 de 1991 

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN TERCERA

INCIDENTE DE EXCEPCIONES PREVIAS

NO SE ACEPTA EN EL PROCESO CONTENCIOSO-ADMINISTRATIVO

EXTRACTOS: «Los hechos constitutivos de excepciones previas, en el proceso civil, no tienen formulación incidental en el contencioso. En esta materia se recuerda que la Sección Quinta de la Corporación, en sentencia de 5 de septiembre de 1990, Expediente No0407. Consejero Ponente Dr. Miguel González Rodríguez(*), fijó pauta jurisprudencial que ahora se reitera. En ella se dijo:

(*) Publicada en extracto en este mismo tomo de J. y D., pág. 173. (N. del D.).

“Las excepciones, como medios de defensa que el demandado puede utilizar para oponerse a las pretensiones de la demanda, pueden dirigirse a impugnar el derecho pretendido, o, el procedimiento empleado dentro de un proceso para obtener su reconocimiento; en el primer caso, se denominan de mérito y se proponen con fundamento en hechos encaminados a enervar o destruir los efectos jurídicos de la acción misma, v.gr. cosa juzgada, prescripción, novación, nulidad, etc.; a ellas se refiere el inciso tercero del artículo 164 del CCA., en los siguientes términos: “Son excepciones de fondo las que se oponen a la prosperidad de la pretensión”. En el segundo caso, figuran las que se conocen como excepciones previas, dirigidas ellas a corregir errores que obstarán a una fácil decisión (defecto legal en el modo de presentar la demanda, conocida como excepción de inepta demanda); a evitar un proceso inútil (litispendencia); a impedir un juicio nulo (incompetencia absoluta, falta de capacidad o de personería); a asegurar el resultado del juicio; las mismas aparecen enlistadas, en cuanto hace relación al derecho colombiano, en el artículo 97 del CPC, en la forma como quedó después de su modificación por el Decreto-Ley 2282 de 1989, dentro de las cuales la contemplada en el numeral 7º bajo la denominación “Ineptitud sustantiva de la demanda por falta de los requisitos formales ...”, correspondería a la alegada por el apelante como fundamento de su recurso.

En materia contencioso-administrativa, el antiguo CCA (L. 167/41), disponía que ante lo contencioso-administrativo “Sólo son admisibles las excepciones que se oponen a lo sustancial de la acción” (art. 109), esto es: al derecho pretendido. Por tanto, conforme a tal ordenamiento no eran de recibo como excepciones, las que apuntaban a aspectos diferentes del nacimiento, modificación y extinción del derecho reclamado. De donde resultaba que la “falta de demanda en forma o inepta demandá” no tenía legalmente el carácter de excepción en lo contencioso-administrativo, sino impeditivo procesal.

Ls situación cambió en este sentido con la expedición del nuevo Código Contencioso Administrativo, pues en el Decreto-Ley 01 de 1984, artículos 163 y 164, se dispuso que los hechos constitutivos de excepciones previas en el proceso civil “no tendrán formulación incidental dentro del contencioso-administrativo; pero podrán alegarse como motivos de nulidad, como excepciones de fondo y aun como razones para recurrir”.

Las críticas que, en su momento, se le hicieron a esta disposición contenida en el artículo 163 del CCA, consistentes, de un lado, en la circunstancia de que al permitir la norma que los hechos constitutivos de excepción previa, según la ley procesal civil, se deban plantear ante el juez contencioso como excepciones de fondo, pudiera entenderse, cayendo en un absurdo, en el sentido de que se habían convertido las excepciones previas en excepciones de fondo y que, por consiguiente, debían resolverse, como éstas, en la sentencia, y que por ese camino, lo que es previo y a veces subsanable se convertiría en definitivo e irremediable, solución que no está de acuerdo con la idea de buscar celeridad en los procesos contencioso-administrativos, y de otra parte, en el hecho cierto e incontrovertible de que no todas las excepciones previas constituyen causales de nulidad de lo actuado en el proceso, y las que lo sean (compromiso, pleito pendiente, cosa juzgada, transacción, caducidad, etc.), no deben tramitarse como incidente, sino que las mismas deben decidirse en la sentencia, llevaron probablemente a la derogación del precitado artículo por el Decreto-Ley 2304 de 1989, artículo 68.

En esta forma, es indubitable que quedó un vacío en materia de excepciones previas, vacío que no existía en la Ley 167 de 1941 (CCA anterior), ya que en ella existía el artículo 109 que era terminante al expresar: “en los juicios ante lo contencioso administrativo sólo son admisibles las excepciones que se oponen a lo sustancial de la acción”, ya que en el Decreto 01 de 1984, después de las modificaciones y derogaciones que le introdujo el Decreto-Ley 2304 de 1989, no existe disposición idéntica o similar, como fácil es constatarlo.

Ante ello, no cabe llegar a otra conclusión diferente a la siguiente: los hechos constitutivos de excepciones previas en el proceso civil no tienen formulación incidental dentro del proceso contencioso-administrativo, como lo preceptuaba el artículo 163 del CCA, ahora derogado y que, en esa parte, debió mantenerse como manera o modo de garantizar la celeridad del proceso contencioso-administrativo, derogando sólo la parte in fine de la disposición; pero pueden llegar a constituir un impedimento procesal para dictar sentencia que decida el fondo de la controversia o contención, ya que es indubitable que la falta de jurisdicción, el compromiso o cláusula compromisoria, el pleito pendiente entre las mismas partes y sobre el mismo punto, la cosa juzgada, la caducidad de la acción o la transacción, etc., impiden al juez o tribunal resolver sobre el derecho sustancial alegado por el demandanté.

b) Para darle fuerza de convicción al presente proveído se agrega que la derogatoria del artículo 163 del CCA, por el artículo 68 del Decreto 2304 de 1989, obedeció a que lo allí dispuesto era demasiado obvio y por su redacción se prestaba a equívoco como si los hechos constitutivos de excepciones previas, en el proceso civil, tuvieran el doble carácter de constituir motivos de nulidad o configurar excepciones de fondo.

El proceso contencioso ha sido adverso siempre al manejo de excepciones previas. Por ello desde un principio se predicó que sólo procedían en él las defensas que se opusieran a la prosperidad de la pretensión. Con ello se ha buscado evitar las dilaciones, que en la jurisdicción administrativa resultan aún más perjudiciales por estar en juego los intereses de la comunidad que demandan una pronta y adecuada solución. El incidente de excepciones previas ha sido utilizado en la justicia ordinaria, anormalmente, como expediente cómodo para dilatar la solución de los conflictos de intereses. En cambio, el manejo que unas veces la ley y otras la jurisprudencia del Consejo de Estado le han dado al problema, ha sido más fácil y expedito, como que en lugar de aceptar un incidente más dentro del proceso, ha buscado que esos hechos cuando constituyen nulidad se aleguen como tales y cuando configuran excepción de fondo, se aleguen así dentro del término de fijación en lista, bien en la contestación de la demanda o en escrito separado. Es igualmente de recibo la vía que permite que se aleguen como motivos o razones para recurrir los autos que le den entrada a esos fenómenos.

Finalmente, debe recordarse que la Ley 30 de 1987 le dio facultades al gobierno nacional para “simplificar el trámite de los procesos judiciales” no para hacerlo más dilatado en el tiempo físico.

En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Tercera,

RESUELVE:

1. REVOCASE el auto proferido por el Tribunal Administrativo de Boyacá el día seis (6) de marzo de mil novecientos noventa y uno (1991), por las razones dadas en los considerandos de éste proveído, y, en su lugar DISPONE:

La problemática jurídica relacionada con el fenómeno de la CADUCIDAD, propuesta como excepción, debe decidirse en la sentencia que desate el presente conflicto de intereses.

2. Ejecutoriado este auto, devuélvase el expediente al tribunal de origen.

Cópiese y notifíquese».

(Auto de mayo 30 de 1991. Expediente 6686. Consejero Ponente: Dr. Julio César Uribe Acosta).

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