Sentencia 6813 de agosto 24 de 1994 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

SECCIÓN SEGUNDA

CONSIGNACIÓN DE LO ADEUDADO POR PRESTACIONES

SANCIÓN POR NO ENVIAR EL TÍTULO AL JUZGADO

EXTRACTOS: «La empleadora pretendió cancelar la suma de dinero que reconoció adeudar al demandante por concepto de derechos laborales causados a la terminación del contrato de trabajo con un cheque que no fue recibido por el ex trabajador por considerar que ese valor no correspondía a la que realmente se le debía.

Contrariamente a lo sostenido por el Tribunal, la negativa del actor a aceptar el pago de la deuda reconocida por la empleadora no demuestra por sí sola la buena fe de la demandada, pues el artículo 65 del C.S.T. habilita al patrono para liberarse de la sanción moratoria mediante el pago por consignación, cuando el trabajador se niegue a recibir o exista desacuerdo entre las partes en cuanto al valor adeudado. Sobre el particular dijo la Corte:

“Precisamente para el evento de que a la finalización del contrato exista desacuerdo entre las partes acerca del monto de los salarios y las prestaciones que adeude el empleador o si el trabajador se niega a recibir —dado que le está prohibido al patrono deducir, retener o compensar sumas de dinero que correspondan a salarios y prestaciones del trabajador, salvo expresa autorización de éste o de la ley (art. 59-1 C.S.T.)— el artículo 65 del C.S.T. prevé que, para poder liberarse de la indemnización moratoria, el patrono debe consignar ante el juez, o la primera autoridad política del lugar, la suma que confiese adeudar por los referidos conceptos (Sentencia del 18 de marzo de 1994, Rad. 6500).

2. En la contestación a la demanda (fls. 11 y 12) la sociedad demandada confesó haber hecho una reliquidación de prestaciones al actor cuya cuantía ascendió a $70.723, suma que convirtió en un título de depósito judicial a la orden del Juzgado Trece Laboral de Bogotá, que sin embargo no fue enviado a ese despacho judicial “sino que quedó guardado en la hoja de vida del ex trabajador sin que nadie se percatara de ello hasta la notificación de la presente demanda” (fl. 12). Aunque en la respuesta a la demanda la sociedad demandada se declara advertida de que el título de depósito no había sido enviado al juzgado destinatario, no indica sin embargo que el dicho envío se hubiera producido en el interregno entre la notificación de la demanda y la respuesta y ni siquiera anuncia su remisión con posterioridad a la contestación de la demanda.

La Corte observa que no existe en el expediente prueba alguna demostrativa de buena fe en la empleadora al haber retenido el saldo de las prestaciones sociales que quedó debiendo a su ex trabajador a la finalización del contrato de trabajo, resultando por el contrario, inexplicable su actitud al haber consignado la suma que el ex trabajador se negó a recibir sin entregar el respectivo título de depósito al juzgado destinatario, ni antes de la iniciación del presente proceso ni durante su trámite, no obstante su reconocimiento de la deuda y a pesar de las advertencias de su asesor jurídico. Por lo demás, la Corte prohija las atinadas consideraciones del a quo, según las cuales, para aplicar la sanción moratoria, no es necesario que el trabajador reclame de su empleador los derechos laborales causados a la terminación del contrato, ni que la negativa suya a recibir acredite buena fe patronal, pues en tales eventos el patrono debe consignar la suma debida y entregar el título al correspondiente juzgado para así exonerarse de la dicha sanción. Ese es el entendimiento que la Sala de Casación Laboral le ha dado al artículo 65 del C.S.T.».

(Sentencia de casación, agosto 24 de 1994. Radicación 6813. Magistrado Ponente: Dr. Hugo Suescún Pujols).

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