Sentencia 6874 de noviembre 10 de 1994 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

SECCIÓN SEGUNDA

PENSIÓN DE VEJEZ

ES COMPATIBLE CON LA DE SOBREVIVIENTES

EXTRACTOS: «Tiene razón la recurrente al considerar que el artículo 49 del Acuerdo 49 de 1990 no permite la interpretación que de él hizo el Tribunal en el fallo impugnado, por cuanto razonablemente no se desprende de su tenor literal que establezca incompatibilidad entre la pensión de vejez y la de sobrevivientes. Por tanto, no se puede el Instituto de Seguros Sociales a su amparo excusarse de reconocer una de ellas, porque no se trata de cubrir dos veces el mismo riesgo, sino de pagar dos prestaciones que amparan riesgos distintos, generados en una causa diferente y que por esa sola razón no quedan comprendidos en la incompatibilidad que eventualmente podría presentarse entre las pensiones de jubilación y de vejez respecto de una misma persona, las cuales sí cubren el mismo riesgo y se conceden como contraprestación de los servicios prestados por el afiliado.

La Sala Plena de Casación Laboral en la sentencia de 21 de mayo de 1991, en la que se apoya la recurrente, tuvo la oportunidad de precisar la diversa naturaleza de las pensiones antes mencionadas: la de sobrevivientes que ampara el estado de viudez y orfandad y se adquiere por ministerio de la ley, que bajo determinadas condiciones hace surgir un nuevo derecho en cabeza del cónyuge o compañero permanente, o de sus demás beneficiarios dentro de un orden preestablecido, y la de vejez que cubre el riesgo de la eventual pérdida de la capacidad para trabajar por razón de llegar el trabajador a una edad avanzada, y la cual por ello se muestra como una contraprestación de los servicios prestados por la persona y para la que contribuyó durante su vida laboral.

Diferencia —que así se dijo en el fallo— “...resulta de distinguir entre el carácter de contra-prestación por un trabajo pretérito que se rindió por el pensionado que tiene la pensión por servicio, de la índole eminentemente tuitiva del estado de viudedad que tiene la pensión por sustitución, conforme resulta de la condición que indistintamente han impuesto todos los estatutos reguladores de dicho instituto jurídico. Tal condición ha sido en el pasado, y lo es en el presente, que la viuda mantenga su estado civil de tal, y ni siquiera haga vida marital, so pena de perder la sustitución que precisamente en razón de su viudez se le otorga y mantiene” (G.J., tomo CCX, pág. 614).

Es cierto que en dicha sentencia la Corte llegó a la conclusión de no existir incompatibilidad entre la pensión de jubilación reconocida a un empleado oficial con la sustitución pensional o pensión de viudez otorgada por el mismo patrono oficial o por otro diferente, y no se estudió específicamente la situación de las pensiones reconocidas por el demandado, que, en principio, administra los seguros sociales de los trabajadores particulares; sin embargo, en fecha más reciente se dijo que lo anterior “también puede predicarse cuando el Instituto de Seguros Sociales reconoce una pensión de sobrevivientes a favor de la viuda y por otra parte otorga directamente a la trabajadora la pensión de vejez originada en un riesgo diferente, por la prestación de sus propios servicios” y que “la incompatibilidad prevista en el artículo 49 del Acuerdo 049 de 1990, aprobado por el Decreto 758 de ese año, debe entenderse para aquellos eventos en que se reconozca pensión o indemnizaciones sustitutivas al mismo beneficiario como consecuencia de su afiliación al régimen de seguridad social, o cuando va a recibir otra pensión del sector público o en el caso de las pensiones por aportes de que trata la Ley 71 de 1988, pero siempre sobre la base que ambos reconocimientos cubren o amparan la misma prestación o el mismo riesgo” (sentencia de 3 de marzo de 1994, radicación 6289).

Para la Corte su interpretación se ve reforzada con la previsión que hizo el legislador en el artículo 19 de la Ley 4ª de 1992, en la que para evitar cualquier posibilidad de deducir alguna incompatibilidad para recibir la pensión de vejez y la de sobrevivientes con fundamento en la prohibición del artículo 128 de la Carta de 1991, que el opositor considera un obstáculo jurídico más para el reconocimiento de la pensión de vejez, estableció expresamente como excepción a la prohibición constitucional, la concurrencia de la sustitución pensional con el recibo de otra asignación proveniente del tesoro público. Considera igualmente que no puede argumentarse que por no ser una norma específicamente aplicable al caso, deba desestimarse como criterio de interpretación de las normas que gobiernan la sustitución pensional, instituto jurídico regulado de la misma manera para el sector público y el oficial; ni que el juez no esté obligado a interpretar las disposiciones buscando entre ellas la debida correspondencia o armonía dentro del sistema de seguridad social imperante y en forma que no contraríe la naturaleza de sus instituciones».

(Sentencia de casación, noviembre 10 de 1994. Radicación 6874. Magistrado Ponente: Dr. Rafael Méndez Arango).

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