Sentencia sustitutiva 6913 de enero 15 de 2004 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN CIVIL

CONTRATOS CON NÚMERO PLURAL DE DEUDORES

RESOLUCIÓN CUANDO HUBO PAGO PARCIAL POR UNO DE ELLOS

EXTRACTOS: «Importa precisar que la presencia de uno o varios sujetos intervinientes en las obligaciones derivadas de un mismo contrato, permite identificar que aquellas pueden ser de distintas especies: será única, si la prestación es impuesta a un solo deudor y en favor de un único acreedor; o será plural si es impuesta a un solo deudor pero en favor de varios acreedores, o a varios deudores en favor de un acreedor, y obviamente que lo será también si recíprocamente aparece un número plural de sujetos activos y pasivos de la obligación.

8. En torno a las obligaciones plurales, desde el punto de vista de los sujetos, se distinguen a su vez las obligaciones conjuntas, cuyo efecto radica en que “en general cuando se ha contraído por muchas personas o para con muchas la obligación de cosa divisible, cada uno de los deudores en el primer caso, es obligado solamente a su parte o cuota en la deuda, y cada uno de los acreedores, en el segundo solo tiene para demandar su parte o cuota en el crédito”; y las obligaciones solidarias o in solidum que se constituyen cuando se da igual presencia de sujetos plurales que en la conjunta, pero en virtud de la convención, del testamento o de la ley “puede exigirse a cada uno de los deudores o por cada uno de los acreedores el total de la deuda”.

9. Desde el punto de vista pasivo, ambas obligaciones, conjuntas y solidarias, exigen como presupuesto para la aplicación de los efectos antes indicados, o sea para la exigencia de la cuota parte o de la totalidad de la deuda respectivamente, la intervención de un número plural de deudores, la unidad de prestación, es decir, que sea uno mismo el objeto debido por estos, bajo el bien entendido de que si cada uno debe cosa distinta pueden formarse vínculos jurídicos completamente independientes; y que se trate de cosa divisible, dado que únicamente siendo de esa especie el objeto adeudado es susceptible la división por cuotas que reclama la conjunta y admisible la posibilidad de que, no obstante la divisibilidad, pueda exigirse totalmente la prestación de cada deudor en virtud de la solidaridad. (C.C., art. 1568).

10. En resumen, para la verificación de los efectos propios de las obligaciones conjuntas y solidarias se requiere que los varios deudores deban lo mismo, de modo que si lo que se debe por varios sujetos recae sobre objeto divisible, la regla general es que la obligación es y obra como conjunta y por consiguiente a cada deudor únicamente se le puede reclamar su cuota parte en la deuda; pero si se pacta la solidaridad, o la establece la ley o el testamento, a cada y a todos los deudores si se quiere se le puede exigir el pago total, y si se trata de obligación indivisible, cada uno de los que la han contraído unidamente, es también obligado a satisfacerla en todo en razón de la naturaleza del objeto.

11. Ahora bien, si no hay unidad de prestación y existen varios objetos como componentes de las obligaciones derivadas de un contrato en el que concurren como partes un número plural de personas, tal hipótesis ya corresponde a la presencia de una obligación que recae sobre un objeto múltiple, que se da cuando la prestación comprende dos o más objetos adeudados en forma acumulativa, caso en el cual el acreedor puede exigir el pago con todos y solo se satisface al acreedor si los recibe del mismo modo, en el bien entendido de que obran en ese evento las normas según las cuales “el pago se hará bajo todos respectos en conformidad al tenor de la obligación (...) El acreedor no puede ser obligado a recibir otra cosa que lo que se le deba” (C.C., art. 1627), y “el deudor no puede obligar al acreedor a que reciba por partes lo que se le deba, salvo convención en contrario” (art. 1649 ibídem), lo cual obra independientemente de que sean sujetos diferentes los que a su vez y como partes del mismo contrato tengan a cargo transferir el dominio de alguno de los objetos múltiples comprendidos en él.

12. La última hipótesis corresponde justamente a la que ofrece este caso en donde la permuta fue celebrada entre un sujeto único, Prieto, y sobre un objeto singular, su finca, y dos sujetos que como contraprestación por ella se comprometieron a dar tres objetos distintos, a la vez o copulativamente, una casa de Garnica, otra casa de Parra y una suma de dinero adicional; en ese sentido, solo cumpliéndose con todos estos objetos, como dimana por fuerza de la unidad del contrato verdaderamente celebrado y de la indivisibilidad del pago, el permutante singular puede quedar satisfecho, y de no, habiendo previamente cumplido su propia obligación o habiéndose allanado a hacerlo, puede optar por el cumplimiento de las obligaciones o por la resolución total del contrato, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 1546 del Código Civil, motivo por el cual no impide la aplicación de este el hecho de que respecto de los varios objetos se haya alcanzado a dar alguno, ni el que uno de los sujetos obligados haya cumplido y el otro no, salvo en lo que a la indemnización de perjuicios corresponda.

Es pues, desde ese punto de vista, o sea de la presencia de una sola contraprestación pactada en un (sic) el mismo contrato pero que comprende tres objetos y del pago indivisible, que puede verificarse si se dio exacto cumplimiento a las obligaciones derivadas de él, sin que la participación de sujetos plurales tenga que ver con las obligaciones solidarias o indivisibles, cuanto que las prestaciones convenidas respecto de cada permutante no recaen sobre el mismo objeto, salvo en lo que respecta a la suma de dinero adicional.

Deviene de lo dicho que al no haber recibido el permutante de la finca los dos bienes y la suma completa de dinero que los otros contratantes se obligaron a dar a cambio de ella, ambos deudores incumplieron con dicha obligación, sin que la conducta contractual que aduce Garnica lo exonere de los efectos jurídicos que ello genera, porque aunque si bien es cierto fue el único de los deudores que satisfizo la parte del precio pagado, fue también plenamente conciente de los términos en que se pactó la obligación, tanto que celebró convenio interno con Parra del cual no se puso en conocimiento a Prieto, en el que pactó que él sería el único propietario de la finca y aunque adicionalmente dijo exonerarse de responsabilidad por la deuda de Parra, es lo cierto que la posesión libre y pacífica del predio que pretendía ejercer solo era viable en la medida en que se pagara la totalidad del precio al demandante (documento privado que obra a fl. 6 del cdno. ppal.).

Dicho en breve, no se minimiza ese efecto de la resolución total del contrato por el hecho de que Garnica haya cumplido las obligaciones a que individualmente se comprometió, cuanto que apenas alcanza a constituir un pago parcial, ni tampoco escapa de los efectos propios del incumplimiento contractual, no obstante haber atendido en principio las obligaciones que personalmente adquirió —dar una casa y parte de dinero— en la medida en que aquí, además, su comportamiento permite concluir que él quiso en últimas echarse sobre sí el cumplimiento de las obligaciones contractuales, en consonancia con lo cual, incluso, entró a poseer y disfrutar toda la finca permutada.

13. En esas condiciones, es imperioso concluir que la resolución del contrato de permuta afecta por igual a los demandados, de manera que como el efecto que dimana de dicho aniquilamiento del negocio, es el de volver las cosas al estado anterior a la celebración del mismo, habrá de proveerse sobre las restituciones mutuas».

(Sentencia sustitutiva, 15 de enero de 2004. Expediente 6913. Magistrado Ponente: Dr. Silvio Fernando Trejos Bueno).

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