Sentencia 6923 de enero 24 de 1995 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

SECCIÓN PRIMERA

PENSIÓN DE VEJEZ

ES COMPATIBLE CON LA DE SOBREVIVIENTES

EXTRACTOS: «Si bien en apariencia el artículo 49 del Acuerdo 049 de 1990 impide que una misma persona reciba del ISS la propia pensión de vejez y la pensión de sobrevivientes por el fallecimiento del cónyuge, el análisis contextual del precepto dentro del sistema de seguridad social que lo consagra, conduce claramente a la conclusión por la que aboga el recurrente.

En efecto, la pensión de sobrevivientes cubre el riesgo de la muerte del asegurado bien sea trabajador activo o pensionado, en beneficio fundamentalmente de los integrantes de la familia de este (Acuerdo 049 de 1990, art. 27) pues es de presumir que ellos se verán privados del ingreso que les permitía mantener un determinado nivel de vida, al paso que la pensión de vejez cubre el riesgo generado por la presunta pérdida de la capacidad de trabajo en razón de la edad y permite al asegurado dejar de trabajar sin perder del todo su ingreso. Desde este punto de vista, entonces, en caso de admitirse la incompatibilidad acogida por el Tribunal, el núcleo familiar del asegurado que fallece, fuera del daño moral recibiría un importante e injusto perjuicio económico resintiéndose así la integralidad que debe informar todo régimen de seguridad social, pues se perdería completamente uno de los ingresos de la familia y probablemente se disminuiría notablemente el otro.

De otro parte, la pensión de sobrevivientes en modo alguno es gratuita, sino al contrario, sólo surge previo el pago más o menos prolongado de cotizaciones (Acuerdo 049 de 1990, art. 25) que se cancelan obligatoriamente y con independencia de si el cónyuge que pueda llegar a ser beneficiario labore a su vez y cotice igualmente con el propósito de obtener protección frente a sus propios riesgos. Es notorio, por tanto, que este enfoque descarta también abiertamente la postura censurada del fallador, pues de admitirse ésta, se perdería sin contraprestación ninguna y pese a acontecer, la contingencia protegida, el valor, en todo caso importante, de la cotización descontada de la remuneración de un asalariado, así como también del respectivo aporte patronal, contrariándose de paso el principio de eficiencia que corresponde al servicio público de la seguridad social.

Debe aclararse, además, que el sentido del artículo 49 del Acuerdo 049 es evitar que el beneficiario del seguro obtenga una prestación doble respecto de idéntica contingencia pero es claro que ello no acontecería en caso de concurrir la pensión de vejez con la de sobrevivientes, pues como arriba se explicó, ambas aluden a riesgos diversos de forma que cada una genera su propia prestación en forma paralela.

Ahora bien, la situación que reflejan los autos no encuadra dentro de la regulación del artículo 128 de la Constitución Nacional, pues ya se observó que tanto la pensión de vejez como la de sobrevivientes, aunque las cubra un ente estatal como el ISS, mal pueden situarse dentro del concepto de erogaciones del tesoro público, dado que conforme antes se vio, son básicamente resultantes de un vínculo de seguridad social y dependen de las aportaciones que se exigen a particulares, quienes para cubrirlas, incluso ven afectado su sagrado e irrenunciable derecho salarial.

Además de lo anterior, conforme lo indica el censor, la Sección Segunda de esta Sala se pronunció sobre el tema en los siguientes términos:

“Aprovecha la Sala para reiterar la jurisprudencia contenida en la sentencia del 21 de mayo de 1991, en la cual se dijo que no existe incompatibilidad de carácter institucional entre la pensión de jubilación reconocida por una entidad oficial con la sustitución pensional o pensión de viudez otorgada por la misma u otra entidad oficial, lo cual también puede predicarse cuando el Instituto de Seguros Sociales reconoce una pensión de sobrevivientes a favor de la viuda y por otra parte otorga directamente a la trabajadora la pensión de vejez originada en un riesgo diferente, por la prestación de sus propios servicios.

Por otra parte, la incompatibilidad prevista en el artículo 49 del Acuerdo 049 de 1990, aprobado por el Decreto 758 de ese año, debe entenderse para aquellos eventos en que se reconozca pensión o indemnizaciones sustitutivas al mismo beneficiario como consecuencia de su afiliación al régimen de seguridad social, o cuando va a recibir otra pensión del sector público o en el caso de las pensiones por aportes de que trata la Ley 71 de 1988, pero siempre sobre la base de que ambos reconocimientos cubren o amparan la misma prestación o el mismo riesgo” (ver sentencia de marzo 3 de 1994, M.P. Dr. Ernesto Jiménez Díaz, expediente Nº 6289).

Otras razones que sustentan la posición del impugnador, pueden hallarse en la sentencia de Sala Plena Laboral que éste menciona, esto es, la de 21 de mayo de 1991 dictada dentro del proceso 4046, M.P. Dr. Hugo Suescún Pujols; así como también la de noviembre 10 de 1994, M.P. Dr. Rafael Méndez Arango, expediente Nº 6874.

El cargo de consiguiente es prospero y por tanto se quebrantará el fallo impugnado. No se requiere el estudio de los restantes cargos, ya que el objeto del recurso fue conseguido.

En sede de instancia debe considerarse que la ISS no desconoce que la demandante tiene derecho a la pensión de vejez, sino que se niega a otorgársela mientras disfrute la pensión de sobrevivientes por la muerte de su cónyuge (ver fls. 47, 48), de ahí que bastan las razones expuestas para confirmar íntegramente el fallo de primera instancia que accedió a lo pretendido en la demanda».

(Sentencia de enero 24 de 1995. Radicación 6923. Magistrado Ponente: Dr. Francisco Escobar Henríquez).

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