Sentencia 6997 de mayo 20 de 2004 

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN PRIMERA

Radicación 25000-23-24-000-2000-0694-01(6997)

Consejera Ponente:

Dra. Olga Inés Navarrete Barrero

Actor: Central de Loterías Las Américas y Cía. S en C.

Demandado: Lotería Nueve Millonaria de la Nueva Colombia Ltda.

Bogotá, D.C., mayo veinte del año dos mil cuatro

EXTRACTOS: «IV. Consideraciones de la Sala

Entra la Sala al estudio de los argumentos expuestos en el recurso de apelación interpuesto contra el fallo del tribunal que denegó las pretensiones de la demanda de nulidad y restablecimiento del derecho contra la Resolución 144 de 2000, expedida por la Lotería La Nueve Millonaria de la Nueva Colombia Ltda. por la cual se declaró un incumplimiento, se canceló una inscripción a un distribuidor y se ordenó hacer efectiva la garantía única de cumplimiento y Resolución 169 del 2000, que resolvió el recurso de reposición confirmando la decisión inicial.

De conformidad con el artículo 336 de la Constitución Política, la organización, administración, control y explotación de los monopolios rentísticos está sometido a un régimen propio, fijado por ley y las rentas obtenidas en ejercicio de los monopolios de suerte y azar están destinadas exclusivamente a los servicios de salud.

Sobre este monopolio, esta corporación ha señalado:

“El monopolio rentístico de las loterías fue consignado en la Ley 64 de 1923, cuyo artículo 1º dispuso que a partir de la promulgación de esa ley solamente los departamentos podrán establecer una lotería con premios en dinero, cuyo producto se destinará exclusivamente a la asistencia pública. Luego, el Decreto-Ley 1222 de 1986 reprodujo la misma norma.

Posteriormente el artículo 42 de la Ley 10 de 1990 ordenó:

“Arbitrio rentístico de la Nación: Declárase como arbitrio rentístico de la Nación la explotación monopólica, en beneficio del sector salud, de todas las modalidades de juegos de suerte y azar, diferentes de las loterías y apuestas permanentes existentes”.

(...).

Por consiguiente, la Sala responde que el arbitrio rentístico en favor de la Nación establecido por la Ley 10 de 1990, el cual comprende “todas las modalidades de juegos de suerte y azar”, excluye las loterías, vocablo que debe entenderse en su acepción genérica para constituir un monopolio asignado a los departamentos. De modo que la excepción comprende no solo las loterías existentes, al momento de la promulgación de aquella ley, explotadas por tales entidades territoriales, sino las que llegaren a organizarse en el futuro, salvo que una ley de la República disponga expresamente lo contrario” (Rad. 404 de oct. 3/91).

La Sección Primera de la Sala de lo Contencioso Administrativo de la corporación, se pronunció en sentido diferente afirmando que el monopolio departamental es solo sobre las loterías y apuestas permanentes que existían al momento de expedirse la Ley 10 de 1990.

(...).

“En conclusión, la Sala estima que la Ley 10 de 1990 derogó las disposiciones anteriores que otorgaban en favor de los departamentos la explotación de las loterías y apuestas permanentes, conservándoles a aquellos el monopolio de las ya existentes, pero consagrando en favor de la Nación a través de Ecosalud, la explotación de las que a partir de la fecha de la entrada en vigencia empezaren a existir...”.

(...).

Y recientemente, la Ley 223 de 1995, sancionada el 20 de diciembre de dicho año y publicada en el Diario Oficial el 22 del mismo mes y año, ordena en su artículo 237:

“Renta de loterías. La titularidad de la renta de arbitrio rentístico de las loterías corresponde a los departamentos y al Distrito Capital de Santa Fe de Bogotá en los términos y condiciones que establezca la ley de régimen propio de que trata el artículo 336 de la Constitución Política.

PAR. 1º—Los departamentos podrán seguir explotando la renta de loterías que estuvieren operando a la fecha de expedición de la presente ley.

PAR. 2º—Las loterías creadas o autorizadas por ley especial podrán seguir operando conforme a las disposiciones especiales que las regulen”.

La norma transcrita ratifica la titularidad de la renta de la explotación de loterías en favor de los departamentos y distrito capital de Santa Fe de Bogotá, conserva las loterías que estuvieren operando los departamentos a la fecha de la expedición de la Ley 223 de 1995 y las creadas o autorizadas por ley especial y dispone que la renta de las loterías corresponde a las mencionadas entidades territoriales en los términos y condiciones que establezca la ley de régimen propio sobre organización, administración, control y explotación de los juegos de suerte y azar, como monopolio rentístico”. (Cfr. Consejo de Estado. Sala de Consulta y Servicio Civil. C.P. Cesar Hoyos Salazar. Rad, 740. Sentencia del 5 de febrero de 1996).

Es importante anotar que la Lotería La Nueva Millonaria de la Nueva Colombia, de conformidad con sus estatutos vigentes, es una sociedad comercial de responsabilidad limitada con carácter de empresa industrial y comercial del Estado del orden departamental cuyo objeto es el desarrollo, explotación y administración del monopolio de loterías y apuestas permanentes.

El artículo 85 de la Ley 489 de 1998, define así las empresas industriales y comerciales del Estado:

“ART. 85.—Empresas industriales y comerciales del Estado. Las empresas industriales y comerciales del Estado son organismos creados por la ley o autorizados por esta, que desarrollan actividades de naturaleza industrial o comercial y de gestión económica conforme a las reglas del derecho privado, salvo las excepciones que consagra la ley, y que reúnen las siguientes características:

1. Personería jurídica

2. Autonomía administrativa y financiera.

3. Capital independiente, constituido totalmente con bienes o fondos públicos comunes, los productos de ellos, o el rendimiento de tasas que perciban por las funciones o servicios, y contribuciones de destinación especial en los casos autorizados por la Constitución.

El capital de las empresas industriales y comerciales del Estado podrá estar representado en cuotas o acciones de igual valor nominal.

(...)”.

Respecto del régimen de los actos y contratos de las empresas industriales y comerciales, el artículo 93 de la Ley 489 de 1998 consagra:

“ART. 93.—Régimen de los actos y contratos. Los actos que expidan las empresas industriales y comerciales del Estado para el desarrollo de su actividad propia, industrial o comercial o de gestión económica se sujetarán a las disposiciones del derecho privado. Los contratos que celebren para el cumplimiento de su objeto se sujetarán a las disposiciones del estatuto general de contratación de las entidades estatales”.

Pero tal régimen, no excluye que las empresas industriales y comerciales profieran actos de naturaleza administrativa.

En efecto, de conformidad con los estatutos allegados al presente proceso, el objeto social de la Lotería la Nueve Millonaria, es el siguiente:

“Artículo quinto. Objeto social y administración del derecho al monopolio de loterías de cada uno de los departamentos socios. La sociedad tendrá por objeto explotar, administrar y gestionar todo lo concerniente al ejercicio del monopolio de loterías y apuestas permanentes que, de acuerdo con las disposiciones constitucionales y legales vigentes, les corresponde a cada uno de los departamentos que la constituyen como socios, destinando las rentas que se obtengan por tales conceptos a servicios de salud. (...).

En desarrollo de lo anterior podrá ejecutar todos los actos y contratos que fueren necesarios y convenientes para el cabal cumplimiento de su objeto social, entre otros los siguientes: a) Formar parte de otras sociedades o adquirirlas, siempre que el objeto de estas se asimile al de la sociedad; b) adquirir, enajenar o gravar bienes muebles o inmuebles y tomarlos o darlos en administración o en arriendo, con sujeción a las normas que para tales efectos se encuentren vigentes. c) En general celebrar y ejecutar todas las operaciones que tengan relación directa con el desarrollo de su objeto social, sujetándose a las normas vigentes sobre el particular”.

En cuanto a la naturaleza jurídica de la Lotería la Nueve Millonaria, la Sala de Consulta y Servicio Civil de esta corporación, señaló:

“En un todo de acuerdo con las disposiciones legales antes trascritas, el artículo 38 de los estatutos sociales vigentes, prevé:

“Los actos, operaciones, contratos y acuerdos que realice la sociedad para el desarrollo del objeto social, estarán sujetos a las regulaciones que la ley establece para las empresas industriales y comerciales del Estado”. (La negrilla no es del texto).

De esta forma, es claro que la sociedad de capital público departamental denominada Lotería la Nueve Millonaria de la Nueva Colombia Ltda., está sometida, en cuanto sea compatible con su propia naturaleza, al régimen jurídico propio de las empresas industriales y comerciales del estado establecido en la Ley 489 de 1998; por ello sus actos, en cuanto desarrollan actividades de naturaleza comercial y de gestión económica, se rigen por el derecho privado (art. 85); además, de conformidad con la prescripción del artículo 86 ibídem,

“La autonomía administrativa y financiera de las empresas industriales y comerciales del Estado se ejercerá conforme a los actos que las rigen; en el cumplimiento de sus actividades, se ceñirán a la ley o norma que las creó o autorizó y a sus estatutos internos; no podrán destinar parte de sus bienes y recursos para fines diferentes de los contemplados en la ley o en sus estatutos internos; además de las actividades o actos allí previstos, podrán desarrollar y ejecutar todos aquellos que sean necesarios para el cumplimiento del objeto asignado”.

En conclusión, la Lotería La Nueve Millonaria de la Nueva Colombia Ltda., está sometida a las normas que la crearon, a las propias y vigentes de las empresas industriales y comerciales del Estado en cuanto no sean incompatibles con su propia naturaleza y a sus estatutos en todo aquello que no haya sido definido por las demás disposiciones.

(...).

Con fundamento en los análisis y consideraciones precedentes, la Sala responde así la consulta formulada:

1. El régimen aplicable a la sociedad Lotería la Nueve Millonaria de la Nueva Colombia Ltda., es el previsto para las empresas industriales y comerciales del Estado, en razón a que es el que corresponde a las sociedad de capital público departamental (SCPD), que tienen por objeto la administración y/o operación de la lotería tradicional o de billetes y de los demás juegos de su competencia contemplados en la ley de régimen propio del monopolio rentístico de juegos de suerte y azar, salvo en cuanto se refiere con la elección y remoción del gerente”: Cfr. Consejo de Estado. Sala de Consulta y Servicio Civil. Marzo 14 de 2002. C.P. Susana Montes).

Respecto de las actuaciones de las empresas industriales y comerciales del Estado, esta corporación manifestó:

“Con estos criterios puede afirmarse válidamente que las empresas industriales o comerciales del Estado, si bien se encuentran enmarcadas dentro de la estructura de la rama ejecutiva del poder público (C.P., art. 115), no son autoridades administrativas, en razón de la actividad que desarrollan, que no es función administrativa, y por el sometimiento de sus actos y de sus hechos a las reglas del derecho privado y a la jurisdicción ordinaria, salvo respecto de aquellos actos que realicen para el cumplimiento de funciones administrativas que les haya confiado la ley, en tanto son actos administrativos (D. 3130/68, art. 31).

Por antonomasia, las empresas industriales y comerciales del Estado desarrollan actividades de naturaleza industrial o comercial, conforme a las reglas del derecho privado (D. 1050/68, art. 6º), salvo las excepciones legales, y ello responde a la concepción reguladora de la economía por el Estado, que ha determinado que este asuma actividades directas de gestión económica, en concurrencia o con la colaboración de la iniciativa de los particulares.

La circunstancia de que las empresas industriales y comerciales del Estado sean empresas públicas, o “entidades estatales” para efectos de la contratación (L. 80/93, art. 2º), no les transmite el carácter de autoridades administrativas; como tampoco la circunstancia de que sus titulares o directivos sean empleados públicos, pues la competencia, entendida como poder para conocer y decidir acerca de determinados asuntos o como medida de las atribuciones que corresponden en el ejercicio de la función administrativa, es un atributo de un órgano administrativo y no de su titular”. (Cfr. Consejo de Estado. Sección Primera. C.P. Juan Alberto Polo Figueroa. Febrero 26 de 1998. Radicación ACU-171).

Por ello, es importante distinguir las diferentes funciones a cargo de la lotería ya que, por ejemplo, la expedición del reglamento de distribuidores, la inscripción el registro de distribuidores, entre otros, son actos expedidos por la lotería como empresa industrial y comercial del Estado en desarrollo de su objeto que, por lo mismo se sujetarían al derecho privado. No puede afirmarse lo mismo respecto de la resolución que ordena la cancelación de la inscripción en el registro de distribuidores al imponer una sanción por incumplimiento, como ocurre en los actos demandados, decisión que constituye un verdadero acto administrativo bajo el control de esta jurisdicción, por tratarse del ejercicio de una potestad sancionatoria que deviene en función administrativa, prevista, entre otros, en el artículo 39 de los estatutos.

Sanción de cancelación de la inscripción en el registro de distribuidores

En virtud de lo dispuesto en la Resolución 187 de 1996, que contiene el reglamento para el registro de los distribuidores de la lotería, la Lotería La Nueve Millonaria, en el acto acusado manifestó:

“Que el distribuidor Central de Loterías Las Américas & Cía. S. en. C., incumplió el reglamento del registro de distribuidores de la lotería en lo que respecta al plazo otorgado para cancelar el valor de la billetería asignada como cupo para la distribución de conformidad con lo establecido en el artículo 28 del citado reglamento, constituyéndose en mora desde el 29 de abril del año 2000 (sorteo 0192) al no haber cancelado la suma de cuarenta y cuatro millones ciento veintisiete mil cuatrocientos sesenta y un pesos ($ 44.127.461) m/cte. por concepto de capital y dos millones ochocientos cincuenta mil setecientos veintidós pesos ($ 2.850.722) m/cte. por interés de mora de agosto de 2000, para un total adeudado a la lotería de cuarenta y seis millones novecientos setenta y ocho mil ciento ochenta y tres pesos ($ 46’978.183) m/cte., como consta en el memorando 2-3624 de agosto 11 de 2000, suscrito por el jefe de la división de cartera de la entidad.

(...).

Que la Lotería La Nueve Millonaria de la Nueva Colombia Ltda., ha adelantado gestiones de cobro directo con el fin de recaudar la obligación a cargo del distribuidor Central de Loterías Las Américas & Cía. S. en C., sin que a la fecha se haya logrado la cancelación de esta obligación”.

En virtud de estas consideraciones, se declaró el incumplimiento y la consecuente cancelación de la inscripción en el registro de distribuidores al distribuidor Central de Loterías Las Américas & Cía. S. en C., dando aplicación a lo señalado en el artículo 33, numerales 4º y 6º del reglamento de distribuidores, “por cuanto se han vencido los plazos legales concedidos para el pago y se ha constituido en mora desde el 29 de abril de 2000...”. (Resaltado fuera de texto).

La Sala reitera que la decisión de declarar el incumplimiento de las obligaciones a cargo del distribuidor aparejada con la exclusión de la actora en el registro de distribuidores entra en el ámbito de los actos administrativos, de que tratan los estatutos de la Lotería La Nueva Millonaria y que corresponde a la esfera de la típica función administrativa.

Debe precisarse que se considera como distribuidor de la Lotería La Nueve Millonaria de la Nueva Colombia toda persona natural o jurídica que haya cumplido con los requisitos y anexado los documentos exigidos por la lotería para ser inscrito en el registro de distribuidores de la entidad y haya sido beneficiario de una asignación de cupo.

El reglamento de distribuidores de la Lotería La Nueve Millonaria de La Nueva Colombia Ltda., vigente para la época de los hechos, de obligatorio cumplimiento por parte de los distribuidores de la Lotería La Nueve Millonaria de la Nueva Colombia Ltda., fue aprobado mediante Resolución 215 del 17 de diciembre de 1999, expedida por el gerente general de “comuníquese y cúmplase” (fl. 220), que dispone:

“ART. 11.—Devolución. La lotería aceptará la devolución de los billetes no vendidos, siempre y cuando esta se efectúe en las condiciones señaladas en el capítulo VI del presente reglamento y lo comunicará mediante acuso de devolución”.

El citado capítulo VI del reglamento, consagra:

“ART. 21.—Reporte de la devolución de billetería. La lotería aceptará la devolución de los billetes no vendidos por el distribuidor bajo las condiciones estipuladas en la Circular 045 de noviembre 14 de 1997, emanada por la Superintendencia Nacional de Salud, que será parte integral del presente reglamento y los artículos concordantes.

ART. 22.—Devolución del físico a la lotería. Se debe remitir una vez perforar en la zona de la rueda loca de la billetería devuelta sin afectar el código de barras, en señal de anulación y empacarla en paquetes de cincuenta (50) billetes y/o fracciones para ser entregada a la lotería por intermedio de la compañía transportadora que esta designe, teniendo en cuenta los horarios de recolección acordados con la lotería y el distribuidor, antes de las nueve (9:00 p.m.) del día en que se realice el sorteo.

PAR.—Los envíos por una transportadora diferente a la autorizada por la lotería, se devolverá al distribuidor y se tomará como vendida, salvo en el caso que haya sido reportada como devuelta por módem y por autorización expresa del subgerente comercial o su delegado”.

“ART. 23.—Extemporaneidad en el envío del físico a la lotería. Los envíos del físico de devolución de billetería se debe realizar según lo estipulado en el artículo 22 del presente reglamento, los despachos de la devolución por parte del distribuidor en fechas y horas diferentes se tomarán como billetería vendida, salvo en el caso que haya sido reportada como devuelta por módem y por autorización expresa del subgerente comercial o su delegado.

ART. 24.—Incumplimiento de los requisito si para devolución (sic). La lotería no aceptará la devolución de billetería se incumple alguna de las condiciones estipuladas en los artículos anteriores. En caso de incumplimiento la lotería quedará libre de toda responsabilidad y con el derecho a exigir al distribuidor el pago total de los billetes enviados para el sorteo. La lotería, sin requerimiento previo, hará exigible el pago de la billetería enviada y no devuelta oportunamente.

PAR. 1º—El distribuidor que no envíe la devolución por la transportadora autorizada por la lotería, por caso de fuerza mayor y/o por autorización expresa del subgerente comercial o su delegado, deberá levantar una acta respectiva con la autoridad competente del municipio.

PAR. 2º—La reincidencia en el incumplimiento (sic) de los artículos 21, 22 y 23, dará lugar a la aplicación de sanciones por parte de la lotería.

PAR. 3º—La billetería reportada vía fax módem que resulte premiada y no devuelta en el físico en caso de reclamación del premio será de estricta responsabilidad del distribuidor, so pena de sanciones a que haya lugar”. (Resaltado fuera de texto).

El artículo 35 del reglamento consagra entre las causales de cancelación del registro de distribuidores entre otras, la de “incumplimiento reiterado de las responsabilidades del distribuidor que a juicio de la lotería ameriten la cancelación del registro”.

Mediante la Resolución 215 de 1999 expedida por el gerente general de la Lotería La Nueve Millonaria de La Nueva Colombia Ltda. que aprobó el nuevo reglamento actualizado para los distribuidores de la Lotería La Nueve Millonaria, se establece en el artículo 21:

“ART. 21.—Distribuidores con domicilio en Santa Fe de Bogotá. Perforar en el centro la billetería devuelta, en señal de anulación y empacarla en paquetes de cincuenta (50) billetes.

Entregar en las oficinas de la lotería, el día del sorteo, antes de las nueve y quince (9:15 p.m.) el físico de la devolución de billetería, con una carta remisoria, anotando en ella la cantidad de billetes devueltos”.

La Circular Externa 045 de 1997, expedida por el Superintendente Nacional de Salud, dirigida a los representantes legales de loterías ordinarias, beneficencias que administran loterías, sorteos extraordinarios, empresas asociadas de loterías y distribuidores de loterías, señala el procedimiento para la devolución de la billetería en el juego de lotería y establece:

“(...).

Por lo tanto, será requisito indispensable que las empresas o entidades que explotan o administran el juego de loterías en el territorio nacional adopten e identifiquen la anterior estructura de código de barras en cada uno de los billetes, boletos, tiquetes y/o fracciones que conforman la emisión de cada sorteo de loterías con destino a su posterior circulación y expendio; razón por la cual es necesario que las empresas de loterías como los distribuidores asuman directamente el montaje técnico y de sistemas necesarios en la operación relacionada con la devolución de billetería.

(...).

En casos excepcionales de fuerza mayor el envío del mismo se hará vía fax o se entregará el acta de la devolución y el archivo en medio magnético ante una autoridad municipal competente.

(...).

En cuanto a la devolución física de la billetería debidamente perforada será entregada por el distribuidor a la empresa de transporte especializado asignado por la entidad de lotería con anticipación al sorteo.

Cuando la billetería a devolver no sea reportada oportunamente por el distribuidor, este asumirá la venta total y así será exigido por la entidad de lotería.

(...).

Lo aquí previsto debe ser aplicado a partir de los sorteos del día 30 de enero de 1998, de tal forma que las loterías y distribuidores hagan los correspondientes ajustes en los procesos existentes, afiliación a internet, pruebas con los distribuidores y demás necesarios para dar cumplimiento estricto a las instrucciones aquí previstas.

El no envío de la información conforme a la presente circular, acarreará las sanciones respectivas, sin perjuicio de las acciones que puedan corresponder a otras autoridades”. (Resaltado fuera de texto).

Esta circular forma parte integrante del reglamento de distribuidores y, por lo tanto, su desconocimiento infringe este último.

La devolución de la billetería no vendida debe reunir entonces las siguientes exigencias:

b. (sic) Debe hacerse hasta las 9:15 p.m.

c. La devolución física de la billetería se hará a la empresa de transporte especializado asignado por la entidad de lotería con anticipación al sorteo.

d. En caso de fuerza mayor, el envío se hará vía fax o se entregará el acta de la devolución y el archivo en medio magnético ante una autoridad municipal competente.

Tal como consta en comunicación 1-1068 del 8 de mayo de 2000 dirigida por la Lotería La Nueve Millonaria a la gerente general de Central de Loterías Las Américas y Cía. S. en C.:

“La devolución de billetería no vendida por los distribuidores en cada sorteo, debe ser reportada a la lotería vía módem antes de que juegue la lotería como lo ordena la Circular 045 de noviembre 14 de 1997 emanada por la Superintendencia Nacional de Salud. En caso extremo que esta devolución no se pueda realizar por este medio, la relación de billetería no vendida debe ser reportada dentro de los mismo términos de tiempo vía fax, previa autorización telefónica de la lotería.

Para el caso particular que nos ocupa, usted en ningún momento se reportó a la lotería dentro de los términos de tiempo establecidos para ello, informando sobre novedad alguna presentada con el envío de la información correspondiente; de igual manera no reportó vía modem la billetería no vendida y tampoco entregó la billetería física a la empresa transportadora autorizada para la recolección de la misma cuando esta se acercó a sus instalaciones a recogerla.

(...).

Una vez más reitero la posición oficial de la lotería en el sentido que su agencia de lotería debe pagar la totalidad de la billetería despachada para el sorteo 0192 jugado el 15 de abril de los corrientes, en razón a lo expuesto anteriormente”.

En comunicación posterior se reitera el distribuidor que no se da por recibida oportunamente la devolución de 12.425 fracciones, las cuales se tienen como vendidas por lo que se requiere su cancelación.

En la comunicación del 13 de julio de 2000, el gerente general de la Lotería Nueve Millonaria manifestó:

”Le expreso de igual modo, que analizada la situación fáctica, se encontró, que la devolución de la billetería (física) hecha por usted a esta entidad se produjo a las 9:45 p.m. del día 15 de abril de 2000, es decir, con posterioridad a la hora en la cual se cerró el módem, se reportó a la Superintendencia Nacional de Salud las devoluciones y se comenzó a jugar los premios secos en el estudio de televisión” (fl. 159).

En forma reiterada se había venido exigiendo por parte de la Lotería La Nueve Millonaria el cumplimiento de las obligaciones a cargo de Central de Loterías. Desde el mes de abril de 2000 se iniciaron los requerimientos que concluyeron con la Resolución 144 del 13 de agosto del mismo año.

En el caso en estudio, no cabe duda que la entrega física de la devolución de la billetería se efectuó una vez iniciado el sorteo televisivo de los premios secos, como se desprende de las siguientes certificaciones:

A folio 49 se encuentra certificación expedida por la gerente de Ab TV Mercadeo Ltda., en la cual certifica:

“Que el sorteo # 192 del 15 de abril de 2000, fue realizado en los estudios de Caracol; que siendo las 9:30 p.m. y verificado el cierre del módem se dio inicio al respectivo sorteo de los (203) doscientos tres premios secos.

Que la emisión en vivo del premio mayor salió al aire a las 22:47 p.m. y finalizó a las 22:50 p.m.”.

En el Acta 192 que obra a folio 51, se consignó:

“En Santa Fe de Bogotá, a los 15 de mes de abril de 2000, siendo las 9:30 p.m., se verificó el sorteo N° 192 con supervisión de las siguientes autoridades...”.

En el mismo sentido, el director logístico de Caracol TV en carta dirigida el 5 de abril de 2001 a la Lotería La Nueve Millonaria indicó:

“De la manera atenta nos permitimos certificar que el día 15 de abril de 2000 se dio inicio al sorteo 192 de La Nueve Millonaria, después de cerrado el módem a las 9:30 p.m.”.

Para la Sala resulta claro que el distribuidor sí incumplió con las obligaciones estipuladas tanto en el reglamento de distribuidores como en la circular del Superintendente Nacional de Salud que hace parte de aquel, en cuanto a los requisitos de forma y hora para efectuar la devolución de la billetería no vendida, la cual se realizó habiéndose iniciado el sorteo de los premios secos de la lotería. Las normas prevén el comportamiento a seguir en casos de fuerza mayor, el cual fue desconocido por el distribuidor, y la circunstancia de que en ocasiones anteriores, como él afirma, se le hubiera recibido la billetería por fuera del horario y directamente en las instalaciones de la lotería no es eximente de responsabilidad, circunstancia que además de haber sido desmentida por la propia lotería, quien señaló que en esos casos se había enviado un fax previo informando la situación, no genera eximente de responsabilidad del distribuidor.

Dijo la lotería:

“En cuanto al interrogante de por qué en los sorteos mencionados en su oficio, el recibido por parte de la lotería de la billetería se realizó en los horarios allí establecidos y no hubo manifestación alguna de parte de la empresa, al respecto le informe que una vez revisados los archivos de distribución se pudo constatar que las devoluciones de billetería no vendida vía modem, fueron realizadas dentro de los términos de ley cumpliendo con las disposiciones de la Circular 045 de la Superintendencia Nacional de Salud” (fl. 118).

Cabe precisar, además, que con anterioridad a la expedición de los actos demandados sí hubo una actuación previa dentro de la cual hubo cruce de comunicaciones entre las partes, aludiendo la demandante a las razones, que calificó como de fuerza mayor, por no haber podido cumplir en tiempo con la devolución de billetería no vendida, por lo cual no resulta cierto que no hubiera tenido oportunidad de defensa. Solo ante el hecho de no haber acreditado el pago tuvo lugar la expedición de las resoluciones demandadas, para lo cual se tuvo en cuenta el monto de intereses devengados hasta la fecha.

No se desvirtuó entonces la legalidad de los actos administrativos demandados mediante los cuales se determinó el incumplimiento tanto del reglamento de distribuidores de la lotería como de la circular del Superintendente Nacional de Salud y, en consecuencia, se tuvo por no entregada una billetería, lo que generó la obligación del pago de la misma como si hubiese sido vendida y se ordenó hacer efectiva la póliza de cumplimiento respectiva. La Lotería La Nueve Millonaria actuó dentro del ámbito de sus competencias al aplicar lo previsto en el citado reglamento y sancionar a la empresa demandante con la cancelación de la inscripción en el registro de distribuidores de la lotería.

Las anteriores consideraciones son suficientes para que la Sala confirme el fallo del tribunal.

En mérito de lo expuesto, la Sección Primera de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Consejo de Estado, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,

FALLA:

1. CONFÍRMASE el fallo proferido por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca, Sala Plena.

Cópiese, notifíquese, comuníquese, publíquese y cúmplase.

Se deja constancia de que la anterior providencia fue discutida y aprobada por la Sala en su sesión de veinte (20) de mayo de 2004».

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