Sentencia 7097 de julio 14 de 1995 

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN CUARTA

ACTA DE INSPECCIÓN TRIBUTARIA

DESVIRTUACIÓN DE SU ALCANCE PROBATORIO

EXTRACTOS: «La cuestión referente a la eficacia probatoria del certificado de contador público, frente al acta de inspección tributaria, no obedece a reglas generales que enmarquen las hipótesis probables, ni se resuelve por el simple expediente de dar preferencia a una de tales pruebas, sin ninguna explicación, según lo hizo la sentencia, para formalizar el reconocimiento del pasivo. De hecho, los medios de comprobación son tan variados y de tan distinta eficacia, como pueden serlo las diversas situaciones jurídicas individuales o subjetivas.

El acta de inspección tributaria goza de una doble presunción: la de legalidad, común a todo acto administrativo, que proviene de no ser discrecional éste, sino reglado, y la específica o propia del documento de que se trata, consagrada por el artículo 92, inciso 1º, del Decreto-Ley 1651 de 1961 (o 782 del estatuto tributario), de que sus datos se tomaron fielmente de la contabilidad del inspeccionado.

La Sala tiene establecido que la inspección tributaria no descalifica a perpetuidad el valor demostrativo de la contabilidad, pero también, que los certificados de contador público o revisor fiscal con los que se pretende desvirtuar la presunción de que se habla, deben ser lo suficientemente explícitos y precisos, en lo relativo a la identificación de libros, comprobantes y asientos o registros afectados por las operaciones glosadas, como para entender que, efectivamente, el contador o revisor tuvo a su disposición la contabilidad y la examinó cuidadosamente, en forma de advertir saneados en legal forma y de acuerdo con los principios contables comúnmente aceptados, los defectos o irregularidades que le hubiere señalado el acta de inspección, o de constatar que tales irregularidades nunca existieron.

Así las cosas, los certificados de contador público, visibles a folios 253 y 254 del cuaderno de antecedentes, que la demandante pretendió hacer valer, no reúnen los denotados caracteres, como se desprende a simple vista de su texto, pues no se individualizan los libros y asientos en los que se hayan asentado las respectivas operaciones, ni se identifican los soportes contables supuestamente examinados, ni se suministra una explicación razonable sobre el porqué de la incorrección o equivocaciones del acta de inspección, que pueda entenderse como verdadera desvirtuación de la doble presunción en que se ampara dicha acta, no siendo viable sostener la sentencia en este punto».

(Sentencia de julio 14 de 1995. Expediente 7097. Consejera Ponente: Dra. Consuelo Sarria Olcos).

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