Sentencia 7182 de marzo 15 de 1995 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

SECCIÓN PRIMERA

CLÁUSULAS INEFICACES DE UNA CONVENCIÓN

LEGALIZACIÓN POR CAMBIO NORMATIVO POSTERIOR

EXTRACTOS: «El Tribunal concluyó que en el momento de estipularse la cláusula convencional según la cual la prima de vacaciones allí prevista no constituía salario (28 de agosto de 1989) tal acuerdo era ineficaz por desmejorar los derechos de los trabajadores de conformidad con los artículos 13, 14 y 43 del Código Sustantivo del Trabajo, porque el pago por dicho concepto era de naturaleza salarial, dada su habitualidad y como consecuencia de obedecer a los servicios prestados; pero estima que posteriormente, cuando terminó el contrato de trabajo del actor el 1º de diciembre de 1991, ya estaba en vigencia el artículo 15 de la Ley 50 de 1990, que permitió que las partes acordaran que determinados beneficios o auxilios, como la prima de vacaciones, no se computaran como parte integral del salario y que aquella estipulación,

“... por formar parte de una convención colectiva cuyos efectos se proyectan al tiempo futuro y por avenirse a la legislación sobreviniente, dando aplicación al efecto general inmediato de la ley según el cual éstas por ser de orden público “se aplican también a los contratos de trabajo que estén vigentes o en curso en el momento en que dichas normas empiecen a regir” (art. 16 del C.S. del T.), adquiere plena validez.

Por tanto, la cláusula inicialmente inválida, pues era contraria a la ley, por cuanto subsiste pues aún no ha sido eliminada del convenio colectivo y éste permanece vigente, ya es válida, pues consulta el orden jurídico preexistente...” (fl. 134 cuaderno de instancia).

Acerca de la legalidad de las conclusiones del ad quem:

Con arreglo al artículo 467 del Código Sustantivo del Trabajo, mientras dura su vigencia la convención colectiva de trabajo fija las condiciones que regirán los contratos de trabajo de los trabajadores a quienes debe aplicarse o, en otros términos, al igual de lo que acontece con el reglamento interno, hace parte en lo pertinente del contrato de trabajo de los respectivos empleados (CST, art. 107).

En su calidad de acuerdo de voluntades la convención ha de cumplir en principio con los requisitos de validez definidos por el artículo 1502 del Código Civil, y en virtud de lo dispuesto por los artículos 13 y 43 del Código Sustantivo del Trabajo, las estipulaciones que en ella estén destinadas a regular los contratos de trabajo serán ineficaces si desmejoran la situación jurídica del respectivo trabajador establecida en otras fuentes jurídicas como la ley, el reglamento, el mismo contrato individual u otras autorizadas, y tampoco producirán ningún efecto si son ilícitas o ilegales por cualquier aspecto.

La fecha de entrada en vigencia de la convención resulta entonces trascendental en lo que respecta al control de la eficacia de sus cláusulas que se proyectan hacia los nexos individuales comprendidos dentro del ámbito de su aplicación, pues es en ese momento que se incorporan a ellos, de ahí que la confrontación de legalidad debe efectuarse con la normatividad vigente en dicha ocasión, pues sólo integrarán los contratos aquellas estipulaciones que no resulten ineficaces al tenor de lo dispuesto en los citados artículos 13 y 43 del Código Sustantivo del Trabajo.

Ahora bien, si ocurre que durante la vigencia de la convención se produce un cambio de legislación que legaliza alguna o algunas de las cláusulas que en un comienzo fueron ineficaces por contravenir las disposiciones en vigor, tal cambio que bien puede hacer aplicables las respectivas cláusulas hacia el futuro conforme lo dispone el artículo 16 del Código Sustantivo del Trabajo, vale decir, para trabajadores nuevos, no afecta los contratos que quedaron arreglados y definidos conforme al anterior régimen, a menos que la reforma pueda implicar condiciones más favorables para el trabajador y este la consienta de acuerdo con el empleador.

En el asunto de los autos del propio fallo impugnado se desprende que la convención colectiva en que se pactó que la prima de vacaciones no tenía carácter salarial, contrariando así lo que disponían los artículos 127 y 128 originales del Código Sustantivo del Trabajo, comenzó a regir con anterioridad a la entrada en vigor de la Ley 50 de 1990 que sí autoriza dicha especie de estipulación, de suerte que como lo concluyó el juzgador dicha cláusula fue ineficaz con respecto a los contratos a los cuales se incorporó inicialmente el convenio, como fue el del demandante.

Resulta entonces equivocada la conclusión del ad quem en el sentido de que no proceden los reajustes reclamados por el señor Montoya Ossa para incluir la prima vacacional como factor salarial, en cuanto la respectiva liquidación de los derechos laborales en cuestión se realizó bajo el régimen de la Ley 50 de 1990 que convalidó la cláusula que era inicialmente ineficaz, ya que si bien el artículo 16 del Código Sustantivo del Trabajo otorga un efecto retrospectivo a la nueva ley laboral, dicha retrospectividad no comprende las situaciones definidas conforme a las normas anteriores o en los términos del caso concreto no afecta la situación definida consistente en que para el contrato de trabajo del actor no produjo efectos la cláusula que restó el carácter salarial de la prima de vacaciones.

El Tribunal incurrió entonces en las violaciones que se refiere el cargo, de ahí que éste sea fundado».

(Sentencia de casación, marzo 15 de 1995. Radicación 7182. Magistrado Ponente: Dr. Francisco Escobar Henríquez).

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