•Sentencia 9228 de febrero 12 de 1999

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN CUARTA

EXHIBICIÓN DE LIBROS DE CONTABILIDAD

PRÓRROGA PARA SU PRESENTACIÓN

EXTRACTOS: «Se debate en la presente instancia la legalidad de los actos administrativos por medio de los cuales la Administración de Impuestos Nacionales de Ibagué impuso a la sociedad actora una sanción por irregularidades en la contabilidad, concretamente por la no exhibición del libro de inventarios y balances solicitado por la administración al momento de realizar la visita.

Del estudio del plenario surge que la administración mediante auto comisorio Nº 00184 del 16 de agosto de 1996, comunicó a la sociedad actora que se comisionaba a la señora Martha Cecilia Cabezas Martínez, profesional en ingresos públicos, para practicar visita y facultada para solicitar la exhibición de libros de contabilidad, comprobantes internos y externos, entre otros encargos.

Dicha funcionaria se presentó el día 30 de agosto de 1996 en las oficinas de la sociedad actora, es decir diez (10) días después de notificado por correo el auto comisorio y elaboró el acta de libros, en el cual hizo varias observaciones, entre ellas una que dice:

“El libro de inventarios y balances no fue exhibido en el momento de la visita por encontrarse extraviado, el señor Gaitán informa que en el transcurso del día coloca el denuncio por la pérdida del mismo” (fl. 7 del cuaderno de antecedentes).

De igual manera el señor Germán Gaitán, designado por el gerente de la sociedad para atender la visita, dejó dentro del acta de libros la siguiente constancia:

“De acuerdo al artículo 133 Decreto 2649 de 1993 y hace referencia a la solicitud de exhibición parcial, me acojo a esta que dice así:

“Si al momento de practicarse la inspección de libros no estuvieren en las oficinas o establecimientos del ente económico, éste puede demostrar la causa que justifique tal circunstancia dentro de los tres días siguientes a la fecha señalada para la exhibición...”.

De acuerdo a lo anterior y vistos los antecedentes administrativos del presente proceso, observa la Sala que el día 2 de septiembre de 1996 (siguiente día hábil al de la visita) el señor gerente general de la sociedad presentó un escrito a la Administración de Impuestos de Ibagué, mediante el cual informó que el extravío del libro de inventarios y balances obedeció al cambio de empleado a cargo del mismo y que ya había sido localizado, por lo tanto lo ponía a disposición de las oficinas de impuestos, haciendo uso del artículo 133 del Decreto 2649 de 1993 (fls. 16 a 21 del cuaderno de antecedentes).

Con fundamento en la información contenida en el acta de libros, la división de fiscalización de la mencionada administración, propuso a la actora mediante pliego de cargos la aplicación de la sanción prevista en el literal c del artículo 654 del estatuto tributario: “No exhibir los libros de contabilidad, cuando las autoridades tributarias lo exigieren”, pues consideró que la sociedad tenía pleno conocimiento de la solicitud de exhibición de los libros al haberle sido notificado el auto comisorio por correo y por cuanto la causa aducida en el escrito presentado el 2 de septiembre por la actora, no justificaba la no presentación del cuestionado libro, siendo una situación meramente administrativa de la empresa.

No obstante la administración no discutió que el libro hubiera sido presentado y puesto a su disposición con ocasión del escrito presentado el 2 de septiembre de 1996, consideró que la facultad concedida en el artículo 133 del Decreto 2649 de 1993 no era aplicable al caso, toda vez que la diligencia efectuada por la misma no se trató de una inspección contable o peritazgo, sino que iba encaminada a la verificación del cumplimiento de las obligaciones formales, en ejercicio de las facultades contenidas en normas especiales del estatuto tributario.

Ahora bien, en cuanto a la normatividad vigente para la época de los hechos, se tiene que de una parte el artículo 2º del Decreto 1354 de 1987 establece que cuando la administración tributaria ordena la exhibición de libros de contabilidad a quienes estén obligados a llevarlos, éstos podrán disponer hasta de cinco (5) días hábiles para exhibirlos, contados a partir de la fecha en la cual se solicite por escrito la presentación de los mismos. Cuando la solicitud se realice por correo, el plazo de que trata este artículo será de ocho (8) días hábiles contados a partir de la fecha de introducción al correo de la respectiva solicitud.

Así mismo, el artículo 133 del Decreto 2649 de 1993 en su inciso cuarto dispone:

DECRETO 2649 DE 1993 

“ART. 133.—Exhibición de libros. (...).

Si al momento de practicarse la inspección los libros no estuvieren en las oficinas o establecimiento del ente económico, éste puede demostrar la causa que justifique tal circunstancia dentro de los tres días siguientes a la fecha señalada para la exhibición. En tal caso debe presentar los libros en la oportunidad que el funcionario señale...”.

A juicio de la Sala y como se ha considerado en anteriores oportunidades, el supuesto de hecho previsto en la norma, si bien no está contemplado en el estatuto tributario, su aplicación se predica también en este campo toda vez que reglamenta de manera general los aspectos contables.

En consecuencia, debe aceptarse que en el presente caso, la actora contaba con los tres días que le concede el artículo 133, para justificar por qué no presentó el cuestionado libro ante la funcionaria visitadora. Situación que a juicio de la Sala fue debidamente explicada mediante la comunicación justificatoria radicada el 2 de septiembre de 1996.

No comparte la Sala la apreciación del a quo cuando considera que en el evento de aplicarse el artículo 133 del decreto en mención, resultaba extemporánea la justificación aducida por la actora, por que los tres días debían contarse a partir de la notificación del auto comisorio, fecha en la que se inició la inspección de conformidad con el artículo 779 del estatuto tributario.

En efecto, si bien la inspección tributaria no tiene fijado dentro de la normatividad especial un término específico de duración, la exhibición de los libros que en virtud de ella se solicite para efectos de dar aplicación al artículo 133 citado, es decir la prórroga para su presentación, no puede contarse a partir de la fecha de notificación del auto comisorio, sino a partir del momento en que la comisión se cumple.

Un criterio como el expuesto por el a quo, dejaría sin efecto la prórroga del plazo que él contempla, y lo haría inaplicable, contrariando la finalidad esencial de la norma, que es la observancia de la equidad y la justicia, toda vez que se pretermitiría un último término para poner a disposición de la administración el libro que en el momento de la visita no se pudo exhibir.

Siendo así las cosas contrario a lo decidido por el a quo, el escrito presentado por el gerente general de la sociedad actora el 2 de septiembre de 1996 en virtud de lo dispuesto por el artículo 133 del Decreto 2649 de 1993, fue oportuno y se ajustó a los presupuestos fácticos de la norma, por lo que es procedente su aplicación para desvirtuar la legalidad de la sanción impuesta en los actos acusados».

(Sentencia de febrero 12 de 1999. Expediente 9228. Consejero Ponente: Dr. Julio E. Correa Restrepo).

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