Sentencia 7325 marzo 17 de 1995 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

SECCIÓN SEGUNDA

CONTRATO DE TRABAJO A TÉRMINO FIJO

PRÓRROGAS SUCESIVAS

EXTRACTOS: «El artículo 3º de la Ley 50 de 1990, que modificó los artículos 46 del Código Sustantivo del Trabajo y 4º del Decreto 2351 de 1965, contempló dos modalidades de contrato laboral a término fijo según el período inicial convenido entre los contratantes:

1. Si el término fijo acordado al celebrar el vínculo es inferior a un año, éste podrá pro-rrogarse, automáticamente (si no ha mediado preaviso) o por convenio entre las partes hasta por tres períodos inferiores o iguales al primeramente establecido, y después de la tercera prórroga ese contrato también puede renovarse sucesivamente pero por plazos no inferiores a un año.

2. En cambio, cuando el plazo inicial del contrato es igual o superior a un año, dicho vínculo puede renovarse de manera automática, por ausencia del preaviso, por períodos iguales al inicialmente pactado.

En ambas modalidades el contrato debe constar por escrito, el término inicialmente pactado no puede exceder de tres años y cuando se desea terminar el vínculo por expiración del plazo convenido, siempre será menester el preaviso de 30 días, a menos que dicho plazo inicial sea igual o inferior a un mes.

A su turno, el artículo 5º del Decreto 2351 de 1965 dispone que el contrato de trabajo “no estipulado a término fijo o cuya duración no esté determinada por la de la obra o la naturaleza de la labor contratada, o no se refiera a un trabajo ocasional o transitorio será a término indefinido”.

Como se ve, las normas citadas conciben el contrato de trabajo a término fijo y a término indefinido, como dos modalidades contractuales autónomas e independientes sin que el primero sea supletorio del segundo.

La expresión “...y así sucesivamente...”, contenida en el artículo 3º de la Ley 50 de 1990 fue declarada exequible mediante sentencia del 19 de septiembre de 1991 proferida por la Sala Plena de esta Corporación(*).

Por tanto, la circunstancia de que el contrato de trabajo a término fijo se renueve indefinidamente a través del tiempo pero por períodos determinados, en virtud de la reconducción, no cambia su naturaleza, no desconoce la realidad que le dio origen, ni comporta novación.

Las partes, de acuerdo con la ley, pueden convenir cualquiera de las dos modalidades contractuales mencionadas, según su voluntad y conveniencias, independientemente de la naturaleza de la labor a desempeñar, sin que la vocación de permanencia de la misma le imponga la obligación de suscribir contratos a término indefinido.

De otra parte, observa la Sala que las sentencias en que dice apoyarse el recurrente no tienen similitud o parecido alguno con el presente caso. En efecto, la del 26 de septiembre de 1990 (radicación 3882) alude a que la renovación por prórroga del contrato está exclusivamente prevista para el celebrado a término fijo; la del 24 de noviembre de 1986 (radicación 2431) se refiere al evento en que el empleador suscribe diferentes contratos sucesivos y la del 23 de agosto de 1988 (radicación 0518) trata de la ineficacia de transacciones individuales frente a la modificación de las condiciones establecidas en convenios colectivos.

Por lo anterior, el Tribunal al aplicar los preceptos cuestionados no tenía por qué entender que las prórrogas sucesivas del contrato a término fijo celebrado entre las partes devinieron en uno a término indefinido (como lo pretende equivocadamente el impugnante al imputarle interpretación errónea) pues en verdad el contrato conservó su naturaleza de plazo determinado, por lo que el ad quem no hizo otra cosa que ceñirse a dichos textos. Por tanto el cargo no prospera.

Es distinta la situación que ocurre con contratos de corta duración que se dan por terminados y luego de un plazo breve se vuelven a celebrar por períodos determinados, pues respecto de estos la jurisprudencia atendiendo las circunstancias propias de cada caso ha estimado que puede configurarse una simulación; en cambio, en tratándose de un sólo vínculo a término definido susceptible de las prórrogas en la forma explicada al resolver el cargo anterior, la unidad contractual permanece incólume».

(Sentencia de casación, marzo 17 de 1995. Radicación 7325. Magistrado Ponente: Dr. José Roberto Herrera Vergara).

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